El secreto de mi felicidad está en no esforzarme por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo. ANDRÉ GIDE

22 diciembre 2011

MEDITACIÓN. EL (NO-TRABAJO) ACTIVO DE LA MENTE


Nuestro intelecto está en constante actividad, tratando de resolver y coordinar, millones de cosas…
La Meditación es un descanso para la mente. Es una oportunidad para permitir, que nuestra psiquis se pueda relajar y liberar de las tensiones, del agotamiento y el estrés.  Una vez que hemos aprendido a calmarnos, esta técnica puede servir para acceder a niveles más profundos en nuestro "Ser", de manera directa y concreta, vivenciando aspectos sutiles que al común de las personas, les pasan desapercibidos.
Como Meditar.
La postura ha de ser cómoda, ya que centrar la mente se hace más difícil si hay molestia o dolor.
Sobre uno o más almohadones duros (no sirven los blandos, pero una manta plegada y enrrollada puede servirnos transitoriamente) colocados sobre moqueta, una manta o cualquier superficie suave.Se sienta uno en la postura de forma que las rodillas se apoyen firmemente en el suelo.

La columna vertebral recta, la pelvis hacia adelante, la cabeza alta con la nariz levemente hacia abajo. Todo esto es muy importante ya que facilita la circulación del chi o energía vital a través de la espalda, optimizando así todas las funciones vitales.
Las manos unidas sobre el regazo.
Los hombros han de estar relajados y "caídos".
Los ojos cerrados y la lengua contra el paladar, con el rostro distendido.




Hemos de sentirnos sólidamente sentados...como una montaña, plantados aquí y ahora, en la eternidad.
Respiramos siempre por la nariz.

CONCENTRANDO LA MENTE
Meditación 4-8-8
Inspiramos profundamente mientras contamos hasta 4, (aprox. 4 segundos), retenemos contando hasta 8, (aprox. 8 segundos) y exhalamos contando hasta 8, (aprox. 8 segundos). Nos centramos en la respiración.
Existe también otra forma de concentración muy efectiva que consiste en concentrar la atención en el tantien, también llamado punto hara y que es un punto ubicado tres dedos y medio debajo del ombligo justo detrás de la piel.

Mientras estamos sentados en la postura correcta y contamos controlando la respiración podemos visualizar un punto de luz pequeño pero muy brillante, como un sol en el punto hara, lo visualizamos y lo sentimos focalizando en él nuestra atención.
Ante los pensamientos solo volvemos a la técnica, sin juzgarlos ni rechazarlos. Estrictamente hablando, podemos sentirnos satisfechos y nuestra meditación será efectiva conque solo consigamos volver a la técnica cada vez que nos sorprendamos pensando.

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meditacion-aprendizaje (REDES)

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