14 octubre 2012

INDIA. CULTURA Y TRADICIÓN I

Según diversos historiadores India es la "civilización más antigua de la Tierra", con tradiciones culturales que se remontan a 8000 años a.C., y registros en los Vedas, que se cree que poseen entre 3000 y 5000 años de antigüedad.
   Con respecto a la religión la India ha sido cuna de religiones como el hinduismo, sijismo, el budismo y el jainismo, con influencia notable no solo en la India, sino también en el resto del mundo, siendo el budismo una de las religiones más practicadas en la actualidad, con más de 500 millones de creyentes.



   Las raíces de la civilización india se remontan en el tiempo hasta la prehistoria. Las primeras huellas de la actividad humana en el subcontinente indio datan de la Edad de Piedra (400000-200000 a.C.) Se han hallado utensilios de este largo período de tiempo en Rajastán, Gujarat, Bihar y en el extremo sur de la península de Indostán.
   Estos pueblos paleolíticos fueron cazadores y recolectores seminómadas durante muchos milenios. Existían 5 razas principales cuando tuvo lugar el cambio a un estilo de vida agrícola, a mediados del milenio IX a.C.: la raza negrito, la protoaustraloide, la mediterránea, la mongoloide y el pueblo alpino.
   Las primeras evidencias de asentamientos agrícolas en las planicies occidentales del Indo son coetáneas de establecimientos similares desarrollados en Egipto, Mesopotamia y Persia. Estos asentamientos crecieron gradualmente y sus habitantes comenzaron a utilizar el cobre y el bronce, domesticaron animales, fabricaron vasijas de barro y practicaron un comercio incipiente.
   En 1920, cuando el arqueólogo  británico sir John Mashall descubrió las ciudades neolíticas de Harappa y Mohenjodaro, salió a la luz la primera gran civilización india, que fue una cultura muy desarrollada, comparable a la Mesopotamia, aunque con un lenguaje que no ha podido ser descifrado.
   En la actualidad se conocen más de 170 núcleos urbanos pertenecientes a esta civilización, que se extendía a lo largo de 1500 km en torno al río Indo y hasta los estados indios de Gujarat y Haryana. Los utensilios y el aspecto de las ciudades, que se desarrollaron algo después que las de Egipto y Mesopotamia, presentan una gran uniformidad, por lo que los asentamientos en su conjunto reciben el nombre de civilización de Harappa o civilización del valle del Indo.
   La civilización neolítica se desarrolló a partir del milenio III a.C., en torno a los 5 afluentes del río Indo que dan nombre al Punjab (Estado dividido entre India y Pakistán desde 1947). Mohenjodaro y Harappa, los dos núcleos principales de esta civilización, pertenecen a Pakistán. Los sitios principales en India son Ropar en el Punjab, Lothal en Gujarat y Kalibangan en Rajastán.
   Todas las ciudades estaban bien planificadas y construidas con ladrillos cocidos del mismo tamaño. Las calles estaban trazadas en ángulo recto y contaban con un elaborado sistema de alcantarillado cubierto. La artesanía contemplaba el uso de varios metales como cobre, bronce, plomo y estaño; algunos remanentes de los hornos dan testimonio de ello.
   Está certificado el uso de animales domesticados, que incluyen camellos, cabras, búfalos de agua y aves. Los harappenses cultivaban trigo, cebada, guisantes y sésamo, y fueron probablemente los primeros en cosechar algodón y en hacer telas de su fibra. El comercio se considera una de las principales actividades de la civilización del Valle del Indo, pues cada mercader poseía su propio sello y se han descubierto en gran cantidad.
   Las figuras de deidades grabadas en algunos sellos indican que los harappenses adoraban a dioses y diosas de formas masculinas y femeninas, en honor de las cuales practicaban algunos rituales y ceremonias. No ha pervivido ninguna escultura monumental, pero se ha descubierto un gran número de estatuillas humanas, como el busto de un hombre hecho de esteatita, que representa a un sacerdote, y una sorprendente bailarina de bronce. Han aparecido innumerables estatuas de terracota de la diosa madre, indicativas de que su culto era una constumbre generalizada.
   Tras la invasión de los pueblos indoeuropeos de la península de Indostán se desarrollaron en India los períodos védico (1500-600 a.C.) y brahmánico (600-300 a.C.), de los que quedan numerosos testimonios literarios, pero muy pocos restos arqueológicos, por lo que durante mucho tiempo se consideró que estos períodos pertenecían al ámbito de la leyenda y que la cultura india más antigua era la que había surgido a raíz de los contactos de la península con Occidente, como consecuencia de las invasiones de la región de Gandhara por persas y griegos.
   A partir de 1500 a.c. una serie de nuevos clanes seminómadas, provenientes de las estepas de Irán y con una lengua indoeuropea, se asentaron en los fértiles valles del Punjab y del Indo, antes de extenderse hacia la planicie del Ganges.
   Estos nuevos habitantes de India aportaron una serie de nuevas creencias, una cosmogonía y un ritual que fueron absorbidos por los aborígenes, llamados por los invasores "adoradores del falo" y "negritos". El elemento Indoeuropeo, caracterizado por una cultura ganadera y guerrera que adoraba divinidades fundamentalmente masculinas personificadoras de fuerzas de la naturaleza, su fundió con el sustrato preario en muchos aspectos, como la tradición agrícola y sedentaria, el culto a fuerzas femeninas y la creencia en la reencarnación, para dar lugar a lo que se conoce como cultura védica, origen y base de toda la civilización india.




13 octubre 2012

JOSEPH PILATES: ÉL Y SU MÉTODO

Pilates es un sistema de ejercicios físico-mental desarrollado por Joseph Hubertus Pilates creado a principios del siglo XX, quien lo ideó basándose en su conocimiento de distintas especialidades orientales y occidentales de acondicionamiento físico y salud.
La filosofía de Pilates se centra en el entrenamiento de la mente y del cuerpo para que trabajen juntos en pos de un objetivo de fitness total. Pese a haber nacido en una época de graves problemas políticos, y donde la información era escasa, Pilates comprendió los efectos de las presiones físicas y mentales de una agenda diaria ajetreada e intentó reeducarnos para desarrollar el cuerpo sin perder de vista la eficiencia que requería el desempeño de nuestros quehaceres cotidianos. Pilates estaba convencido de que este método incrementaría la productividad tanto mental como física del ser humano.
Pilates nació en la pequeña localidad de Mönchengladbach cerca de Düsseldorf en 1883. Su padre era de ascendencia griega y fue galardonado atleta en Alemania. Su madre era naturópata y de ascendencia alemana. Era un niño flaco y enfermizo, padeció asma, raquitismo y fiebre reumática que dio lugar a que sus articulaciones se limitaran en los movimientos. Se interesó desde pequeño en mejorar su salud y su aspecto físico. Pasó mucho tiempo estudiando el movimiento de los animales, filosofías orientales (zen, yoga...) y métodos de entrenamiento de antiguos griegos y romanos. Así llegó a conocer y practicar métodos de entrenamiento como la musculación con pesos, la lucha, yoga y taichi y ejercicios de respiración y meditación. 
Fue tal su determinación que con 14 años comenzó a posar como modelo anatómico y durante cierto tiempo fue boxeador.
En 1912 se trasladó a Inglaterra y trabajó en el circo como gimnasta, y dando clases de defensa personal.
Estando en Lancaster y coincidiendo con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, fue internado en un campo de concentración.
Allí se dedicó a enseñar a los internos ciertos ejercicios en suelo y en unas máquinas rudimentarias que él mismo diseñó con restos de materiales. Estos internos mejoraron su salud y aspecto físico.
Se dice que gracias a estos ejercicios ninguno de los internos sucumbió a la gran pandemia de gripe de 1918.
Tras la guerra volvió a Alemania y ya era muy conocido por su sistema de ejercicios. Fue invitado para entrenar al nuevo ejército alemán, pero al no estar de acuerdo con la política alemana renunció al cargo marchándose a Nueva York  (Estados Unidos).
Allí junto a Clara (su esposa) abrió un centro de Contrología, antiguo nombre de su método.
Al poco tiempo ya era muy conocido entre coreógrafos y bailarines, porque en el mismo lugar del edificio había escuelas de danza y locales de ensayo. Su método ayudaba a los bailares a mejorar su técnica y a recuperarse de sus frecuentes lesiones.

Pilates y Reformer

Pilates escribió dos libros sobre su método. El segundo en 1945 cuando Pilates contaba con 65 años de edad, y donde todas las fotos fueron hechas al propio Pilates y, detallando la ejecución de 34 ejercicios básicos.
Creo máquinas multiusos de entrenamiento como el Reformer, el Cadillac, la Silla o el Barril.
Y utilizó gomas extensoras, muelles y aros flexibles para los diferentes ejercicios.

10 octubre 2012

ASHTANGA YOGA. UNA PRÁCTICA DEFINIDA II

Pattabhi Jois decía que el 99% del yoga es práctica, el resto es teoría, por lo que entonces podemos practicar 99 veces más tiempo que aplicamos a leer la teoría de un libro o artículos en internet.
Otra frase de su predilección es "practica que todo vendrá". Estas dos recomentaciones están orientadas tanto a practicantes de diferentes niveles como a instructores.Estos últimos deben recordar siempre que ante todo somos alumnos, para no transformarse en meros canales de información, "llevando agua pero sin beberla ellos mismos".



Con esta frase, Sri Pattabhi Jois desea hacer hincapié en que el yoga es práctica, no una teoría.
No aprenderemos su esencia solo a través de libros. Debemos experimentar para absorber su esencia y comprender de qué se trata.
La paciencia es fundamental. Hay posturas difíciles para nuestros cuerpos, que si no son practicadas con cuidado, respetando los tiempos que se necesitan para adecuarse, pueden derivar en lesiones. 
Cuando nos apuramos practicando, pensando en otras cosas, fuera de nosotros, distraídos en ocupaciones de la mente, estamos intentando llegar a algo diferente de donde estamos.
Esta interesante observación puede ayudarnos a volver al presente.
Estamos sometidos a muchísimas influencias externas e internas. Nuestra práctica no es todos los días igual, nuestras condiciones físicas y psíquicas cambian constantemente.
Desde el clima, la humedad, la posición de los astros, la estación del año, la bebida, nuestros estados de ánimo, etc. Dormir mucho nos pone más rígidos, peo con más energía renovada, dormir poco nos da flexibilidad, pero nos sentimos más cansados.
Es inútil intentar repetir exactamente lo que hicimos ayer si la de ayer fue una hermosa práctica, o esperar avanzar siempre.
Estar receptivos a nuestros estados físicos y mentales es una gran herramienta, si podemos aceptarlos y trabajar con ellos. Esto, en sí, podría ser un gran avance.
Tradicionalmente en ashtanga se practican seis días de la semana, de domingo a viernes preferiblemente por la mañana, horario apropiado para la práctica de asanas, pranayama y meditación, descansando el sábado y 24 horas antes de luna llena y nueva. Se evita la luna llena porque se supone que incrementa la actividad y afecta directamente a nuestros fluidos corporales, y la luna nueva por reducir la actividad y porque las articulaciones se resecan y podemos lastimarnos.
Pero, sin duda alguna, es la actitud en la clase la que determina nuestro avance en la práctica.
Con respecto a poner énfasis en las formas en que practicamos y no en los contenidos, hay una historia muy interesante, se llama la historia del gato atado. Resulta que un gran Yogui tenía un gato y, como vivía en un lugar pequeño, el gato deambulaba entre sus discípulos mientras éste enseñaba. Al ver que los alumnos muchas veces se distraían con el gato, decidió atarlo para que no molestara. Con el tiempo, sus discípulos comenzaron también a enseñar, y a algunos de ellos se les ocurrió copiar la forma de su maestro, obviamente sin saber la razón, atando un gato mientras impartían enseñanza. Con los años, los discípulos de éstos enseñaron adoptando esta modalidad, hasta hacerse indispensable en su linaje enseñar con un gato atado...
Krishnamacharya mismo, uno de los más grandes maestros del Yoga, tuvo que adecuarse a muchísimos cambios en su vida, adaptándose flexiblemente a las circunstancias. Rumi, el notable Sufí, dijo: "Tomad el trigo, no la medida que lo contiene".
Debemos de adaptarnos a lo que tenemos en el momento.
Si es muy importante practicar más seguido, aunque por circunstancias se haga en menos tiempo.
Los practicantes mayores practican menos Vinyasas y mantienen las posturas durante más tiempo.
Cuide muchos sus rodillas, la cintura y el cuello, no los sobreexija.



En India, mucha gente se sienta en el suelo con las piernas cruzadas desde niños. 
En Occidente utilizamos sillas, así nuestras caderas son más rígidas. Realizando la postura del loto al no rotar las caderas lo suficiente, las rodillas deben hacer un trabajo para el que no están diseñadas; entonces se resienten y lastiman con el tiempo con demasiada frecuencia.
El Yoga es una tradición viva, se alimenta, crece, cambia, especialmente en este momento. 
El Yoga está más allá de una cierta cultura, el yoga es parte del ser humano.

30 septiembre 2012

ASHTANGA YOGA. UNA PRÁCTICA DEFINIDA

En unos antiguos escritos llamados Yoga Korunta se describe un sistema de Hatha Yoga cuyo autor, el vidente Vamana Rishi, creó y practicó. Estos manuscritos los redescubrió en una biblioteca de Calcuta los maestros Krishnamacharya y Pattabhi Jois.
El manuscrito contiene cientos de estrofas y recomienda la forma de respirar para integrar los ocho miembros de los Yoga Sutras de Patanjali. Describe movimientos y respiración (Vinyasa) como vehículo para entrar y salir de las posturas, con respiraciones contadas en cada asana.

En el Yoga Korunta, se imparten tres series de secuencias de yoga:
1. Yoga Chikitsa. Es la serie primaria. Desintoxica cuerpo y mente.
2. Nadi Sodhana. Es la serie intermedia. Purifica el cuerpo sutil y la energía interior.
3. Sthira Bhaga. Serie dividida en cuatro sub-series. Estabilidad divina, humildad y estabilidad.

Este es el sistema de Hatha Yoga que enseñó Sri K. Pattabhi Jois y que enseña su nieto Sharath en el Ashtanga Yoga de Mysore India.






Solamente cuando se pasa una serie se sigue con la siguiente.
En el Yoga Korunta cada serie se compone de unas cuarenta posturas. Debido a su extrema dificultad no todo el mundo consigue completarlas.
La clase de Ashtanga empieza y termina con el recitar de un mantra en el original sánscrito. Debería repetirse con amplitud de mente para absorber su significado completo, que se revelará más aparente con el tiempo.
La práctica de Ashtanga Yoga se hace, generalmente de manera individual siguiendo los patrones que dicta las diferentes secuencias y siempre a juicio de tu profesor.
También hay clases dirigidas, aunque menos frecuentes en número pero, igualmente importantes para asimilar en profundidad las secuencias.



En todos los casos las clases son fielmente vigiladas, y es frecuente que el profesor te ayude a realizar las asanas que más dificultades te dan.


16 septiembre 2012

LOS CINCO VAYUS. EL DESPERTAR ENERGÉTICO

Según los Upanishads, el principal libro de las escrituras hinduistas, prana tiene el mismo nivel y puede ser comparado con Brahma, el Creador Todopoderoso y la Conciencia Suprema por los cuales se considera que ha sido creado el Universo entero. Prana es la fuerza de la energía vital que se conoce con diversos nombres en diferentes partes del mundo, Ki en Japón, Chi en China...
Se piensa que Prana es respirar, pero el hecho real es que nosotros sentimos el Prana a través de la respiración y manifiesta su presencia principalmente a través del acto de respirar.
Prana es la fuente de toda la materia manifiesta y es importante saber que está presente en todas las células del cuerpo humano.
Mientras el Prana fluye el ser humano está vivo. Prana es la primera fuente de la materia.
El Prana realiza diferentes funciones en el interior del cuerpo, y según la función se manifiesta de manera especializada.

Así, según la especialización adoptada nos encontramos con los cinco vayus (aires vitales).


En un sentido general las cinco manifestaciones de prana son:
prana vayu realiza la absorción de los elementos que necesita el organismo para su funcionamiento, está localizado en la cabeza y el corazón; 
samana vayu, se refiere a la función equilibrante de la energía pránica. Situado en el ombligo y controla la digestión. Junto con apana crea el movimiento de ascenso y descenso de la respiración. 
udana vayu, situado en la garganta, controla el lenguaje. Juega un papel importante en el crecimiento espiritual y en la expresión creativa.
vyana vayu, se refiere al prana localizado en el corazón; une los otros pranas y el cuerpo; controla los nervios y la acción muscular. Se encarga de la distribución.
apana vayu, es la energía pránica descendente, localizada en el colon, de modo que está a cargo de las funciones excretoras del sistema orgánico. Eso incluye orina, sudor, orgasmo, menstruación y defecación. Tiene un efecto refrescante sobre el sistema orgánico humano.
Desde el punto de vista de la práctica del yoga, los vayus pueden y deben ser influidos para mejorar sus actividades y conseguir su máximo aprovechamiento. En este sentido, dos de los cinco vayus son considerados más importantes; éstos son prana y apana.
En el circuito del proceso energético del organismo, prana es el primer eslabón, realizando la toma de energía, mientras que apana es el último, regulando la eliminación de productos que deben ser eliminados.
Samana, udana y vyana son proceso intermedios menos propicios para ser manipulados. Al yogui le resulta relativamente fácil influir sobre parana y apana y con ello también consigue equilibrar a los demás vayus.
Prana vayu está localizado en la región comprendida entre la garganta y el diafragma, y su tendencia natural es moverse hacia arriba.
Apana vayu, opera en el área de la pelvis, entre el ombligo y el perineo, siendo su tendencia natural el movimiento hacia abajo.
Cuando el yogui invierte la dirección de prana y apana, consigue que se unan en la zona del ombligo con samana vayu. De esta forma se encuentran tres fuerzas en el mismo punto.


La fusión de los tres vayus produce una explosión pránica que libera gran cantidad de energía. El prana liberado entra desde el chakra umbilical (Manipura), tercer chakra hacia sushumna nadi (canal central), y asciende hacia el cerebro, donde genera la activación de los centros y facultades superiores de la mente. Hay que tener en cuenta que todo esto no sucede en un día, sino que es la consecuencia de una práctica constante y regular. La explosión de energía en manipura es el resultado del proceso de maduración del yogui, y nunca sucede antes de que se encuentre preparado para manejar dicha situación.
Para conseguir dicho resultado se requiere la práctica habitual de nauli y basti; asanas; y la práctica constante de pranayamas y bandhas (llaves energéticas) que conducirán al adepto hacia el despertar de la energía.


02 septiembre 2012

ASANAS. LA UNIÓN DE LO FISICO CON LO MENTAL

La realización de las asanas son la parte más difundida en la práctica de Hatha Yoga. 
Las asanas son un medio para potenciar la integración del cuerpo y la mente. Durante la práctica activa de las asanas se establece un diálogo silencioso entre el cuerpo y la mente que nos da la oportunidad de explorar nuestra auténtica realidad corporal.
En la realización de una asana, el aspecto más esencial es la atención, la toma de consciencia de todo cuanto sucede. Debemos estar atentos a los mensajes que nos manda nuestro cuerpo. El objetivo es comprender nuestro cuerpo, cuidarlo, desarrollarlo, hacerlo flexible y fuerte, pero sin domesticarlo, de manera sutil.
La atención es el principal elemento en la práctica física de los asanas. Si no hay atención no hay yoga. Una postura es a la vez ejercicio físico y mental, respiración y sensación. El practicante debe investigar por sí mismo, profundizar en su práctica, descubrir nuevos enfoques y analizar sensaciones hasta comprender su propio cuerpo.



Cada asana se compone de dos partes:

Una es la parte dinámica constituida por la fase donde se está construyendo la asana antes de su posición final, partiendo desde una postura de reposo o de una transición (pasar de una postura a otra con control corporal y sin fase de descanso). 
La fase dinámica se realiza lentamente, sincronizando el movimiento lento y la respiración controlada. Es fundamental controlar el gasto energético, efectuando esta fase con el esfuerzo justo y máxima relajación.
Se evitarán los movimientos bruscos, rebotes y tirones, realizándolo a una velocidad homogénea. 
La respiración acompaña en todo momento al movimiento permitiéndonos respirar todo cuanto necesitemos.   
Realizaremos la respiración Ujjaji si queremos profundizar mentalmente aún más durante la práctica o respiraremos normalmente. 
Enriqueceremos la fase dinámica adoptando aptitudes de acuerdo a el movimiento que estamos ejecutando. Cuando abrimos los brazos, por ejemplo, dejamos que la mente se contagie de esa actitud, abriéndote a la vida, a la energía del cosmos que nos penetra. Si cerramos el cuerpo o nos plegamos, el gesto será de introspección y crecimiento personal.
Durante el movimiento recuerda tener consciencia de los grupos musculares que intervienen, de la posición de tu columna vertebral, de tu estado anímico y tu respiración.

La otra es la parte estática constituida por la fase donde la postura queda desarrollada finalmente.
Mantiene tu cuerpo inmóvil, firme y cómodo, evita la tensión. Integra cuerpo y mente. En un primer momento examina tu cuerpo mentalmente y corrige si es necesario. 
Seguidamente la asana culmina con la aparición de un estado meditativo. La mente queda bañada en un estado de silencio profundo. Unificamos respiración y cuerpo. 
Tendremos en cuenta que el tiempo de permanencia en cada postura dependerá de la postura en sí. Hay algunas posturas que la podemos realizar sin tensión, sin agobios durante 2, 5 o 10 minutos aprovechando todo sus beneficios. Otras, en cambio, podemos mantenerla durante unos cuantos segundos.




Perfeccionar una postura puede llevar meses, años o toda la vida. Los obstáculos son generalmente las tensiones y los bloqueos que limitan la movilidad corporal. Las tensiones en nuestro cuerpo no se han creado de la noche a la mañana, por tanto, necesitamos tiempo para poder disolverlos. Descubre en cada asana donde está la tensión, mira donde está localizada, qué limitación produce, qué molestia causa, de esta manera tendrás las bases adecuadas para mejorar. Ya estás en buen camino... Baña mentalmente con la inspiración los músculos tensos. Observa como la espiración disuelve la dureza y la rigidez.
La constancia y la profundización te llevarán más allá en tus objetivos.


24 agosto 2012

KURMASANA. LA TORTUGA SUMERGIDA

Kurma significa tortuga. Este asana está dedicada a Kurma, la encarnación de Visnu en forma de tortuga. Cuando ocurrió la gran inundación universal muchos tesoros desaparecieron, incluido el amrta (néctar) con el que los dioses preservaban su juventud. Los dioses, para recuperar los tesoros, se aliaron con los demonios y juntos emprendieron la tarea de batir el océano cósmico. Visnu se convirtió en una gran tortuga y se sumergió en el fondo del océano. Sobre su espalda reposaba la montaña Mandara, que era la vara de batir, y alrededor de la montaña se hallaba enrollada la serpiente divina Vasuki, haciendo de cuerda. 
Con los esfuerzos conjiuntos de los dioses y los demonios, que tiraban de la serpiente y giraban rápidamente la montaña, el océano fue batido. Del océano ya batido emergió amrta junto a otros tesoros, incluida Laksmi, consorte de Visnu y diosa de la Riqueza y la Belleza.


Siéntese en el suelo con las piernas abiertas doble anchura de hombros.
Con las rodillas dobladas y elevadas acerque el tronco hacia el suelo.
Espire y meta cada brazo por debajo de la pierna correspondiente. Estire las piernas, y coloque los hombros y las manos en el suelo. Estire el tronco aún más y coloque el pecho y la barbilla o la frente en el suelo.
Podemos extender aún más la postura llevando las manos hacia la zona lumbar agarrando una mano a la otra.
Este asana flexibiliza enormemente la columna vertebral e intensifica la circulación sanguínea en la espalda. Estira y tonifica la cara posterior de las piernas. Equilibra la actividad de las glándulas adrenales y las gónadas. Estimula el flujo pránico en el nadi sushumna y armoniza la circulación energética de todo el cuerpo.
Mejora el proceso digestivo. Estimula la actividad de swadhisthana chakra y manipura chakra. 
Tranquiliza la mente.

19 agosto 2012

DANILO HERNANDEZ. ENTREVISTA


Aprovechando la visita que Swami Digambarananda Saraswati (Danilo Hernández) hizo a Cataluña para impartir un taller de introducción al Yoga Nidra en Reus, hablamos con este ser humano sencillo, sabio y generoso que tiene la virtud de transmitir información compleja de modo ameno, accesible y muy divertido. Autor de Claves del Yoga, editado por Liebre de Marzo, está actualmente volcado en la formación y transmisión de la esencia del Yoga. Todo un ejemplo para los practicantes.

El Yoga es la propia posibilidad de desarrollo, evolución y perfeccionamiento que yace en las profundidades de todo ser humano.



Arantza: Cómo discípulo de Swami Satyananda, yoga del norte, ¿qué diferencias aprecias entre el yoga del norte y el del sur de la India, con la línea de Krishnamacharya, por ejemplo? ¿Cuáles crees que han sido las principales aportaciones de Swami Satyananda al Yoga?
Danilo: Las enseñanzas de Krishnamacharya han aportado mucho rigor y precisión a las prácticas del Hatha Yoga. Nos han dejado un gran legado que en las últimas décadas se ha diversificado a través de las aportaciones de Iyengar, Pattabhi Jois y Desikachar. Son enseñanzas que han puesto el acento en el ámbito del trabajo corporal y tienen un gran valor.
El Satyananda Yoga (o Bihar Yoga) presenta un enfoque global y trabaja sobre todos los aspectos de la personalidad humana. Es una síntesis de las principales vías del Yoga: Hatha Yoga, Raja Yoga, Karma Yoga, Gñana Yoga, Bhakti Yoga, Kundalini Yoga y Kriya Yoga. Al mismo tiempo, representa una gran renovación y ampliación de las enseñanzas tradicionales. Es una nueva visión en la que se integran las enseñanzas de la tradición, el enfoque científico y la adaptación del Yoga a las necesidades reales de la sociedad actual.
El sistema de Yoga de Swami Satyananda es muy profundo e innovador. Sus aportaciones son muy numerosas y un gran regalo para todos los que estamos en este camino de crecimiento. Muchas de las técnicas de meditación tántrica que ha desarrollado son utilizadas hoy día por practicantes de todo el mundo, por ejemplo: Yoga Nidra, Antar Mouna (Silencio Interior), Ajapa Japa, Tattwa Shuddhi, Chidakasha Dharana, el Kriya Yoga, etc.
Merece especial mención la fundación de “Bihar Yoga Bharati”, la primera Universidad de Yoga reconocida oficialmente por el gobierno de la India. Gracias a ello el Yoga ha adquirido el status de carrera universitaria. En la actualidad se pueden cursar tres licenciaturas: Filosofía del Yoga, Psicología del Yoga y Aplicación de la ciencia del Yoga.
A mi juicio, una característica muy relevante de las enseñanzas de Swami Satyananda es que el Yoga deja de ser una mera práctica de técnicas o ejercicios para transformarse en una forma de vida. Es la expresión del Yoga en la vida cotidiana.

Arantza: ¿Crees que la esencia del Yoga se está desvirtuando en Occidente?
Danilo: La espectacular difusión que ha tenido el Yoga en las últimas décadas  tiene sus pros y sus contras. Occidente es una sociedad de consumo que lo absorbe todo. La mentalidad de “hacer negocio” está a la orden del día y es un valor social. Observamos cómo en el ámbito del  deporte muchas veces prevalece el negocio sobre el espíritu deportivo, los aeropuertos más que aeropuertos parecen centros comerciales, y así un largo etcétera, entre los que también encontramos al Yoga convirtiéndose en un “producto” más de consumo.
Estamos asistiendo al gran “boom” de la “industrialización del Yoga”. En el panorama internacional es cada vez más frecuente la aparición de las “grandes superficies” o “hipermercados de Yoga”, con sus bien surtidas boutiques, donde los diferentes estilos yóguicos compiten entre sí, para ofertar el producto más seductor y atractivo a la “clientela”. En estos locales el aprendiz no es considerado como alumno, sino como cliente.
Muchos centros donde se imparten clases de Yoga no son dirigidos por profesores, sino por especialistas en marketing y propaganda. Estos nuevos gestores desconocen o ignoran los principios éticos del Yoga y siguen a “pie juntillas” la orientación que dictan las tendencia del  fitness y las modas del  “culto al cuerpo”.
A esta comercialización abusiva hay que añadir la propagación de interpretaciones carentes de realismo y las publicaciones de baja calidad que contribuyen  a difundir una visión superficial, fragmentada y un tanto deformada, donde desaparece el horizonte de la auténtica dimensión y profundidad del Yoga genuino.
A pesar de que son muchos los que comercian y adulteran del Yoga, yo soy optimista. La esencia del Yoga no se puede desvirtuar. Es una enseñanza  que existe desde hace más de 6000 años y está más viva que nunca. Son también muchísimas las personas que trabajan honestamente para  perpetuar su dimensión profunda y para contribuir a que continúe satisfaciendo la necesidad del desarrollo social e individual.

Arantza: ¿Crees que se está imponiendo la vía terapéutica en detrimento de otros aspectos más esenciales?
Danilo: La salud es una prioridad esencial en la vida del ser humano. Sin una buena salud no podemos desarrollarnos adecuadamente ni ser felices. 
En este sentido, me parece muy oportuno el uso terapéutico del Yoga. También es verdad que si sólo se utiliza como terapia se estarán desaprovechando sus enormes posibilidades de contribuir al desarrollo integral de la persona.
Swami Satyananda dice que detrás de un enfermo, siempre puede haber un futuro aspirante, un yogui potencial. A lo largo de los años he comprobado como muchas de las personas que acudían a nuestras clases por problemas de salud, luego han continuado la práctica del Yoga como vía de crecimiento personal. Es muy frecuente que la aparición de una enfermedad cambie la visión de la vida del enfermo y desencadene la búsqueda de un sentido más profundo de la existencia.
El Yoga está muy consolidado como sistema de crecimiento personal. Son muchísimas las personas que gozan de buena salud y que se acercan al Yoga interesados en profundizar en sí mismos y en desarrollar su potencial.

Arantza: En Oriente está clara la figura del maestro y la relación que establece con el discípulo, ¿crees que en la idiosincrasia occidental, más rebelde, ha de modificarse la figura del maestro? ¿Es aquí diferente la relación?
Danilo: La relación “maestro-discípulo” es un arquetipo universal. Ha existido históricamente en todas las culturas, incluso en el reino animal, donde las crías son instruidas por sus padres en el arte de la supervivencia. Los humanos tenemos maestros en la escuela, el oficio, la universidad, etc. Es lógico y normal tener también un maestro en el proceso del desarrollo personal.
En Occidente existe cierta desconfianza hacia la figura del maestro. Quizás haya influido en ello la aparición de los llamados “falsos gurús” y sus sectas. Esta reticencia existe más bien como mentalidad social, pero en general, las personas que  profundizan en la vía del autoconocimiento reconocen y comprenden la necesidad de tener un maestro.
Te contaré algo de mi experiencia personal. Al poco tiempo de comenzar a practicar Yoga, establecí relación con uno de los llamados maestros. Fue una experiencia muy decepcionante que me abrió los ojos y me hizo ver que “no es oro todo lo que reluce”. Como consecuencia, desarrollé cierta aversión hacia la figura de maestro. Luego, durante años estuve vinculado a las enseñanzas de Krishnamurti, a quien visité varias veces en Suiza. Una de sus enseñanzas es que tienes que ser tu propio maestro. En realidad, esto es lo que enseñan todos los verdaderos maestros. Pasaron muchos años en los que la idea de tener un maestro no entraba en mis esquemas. Pero la vida da muchas vueltas... Cuando conocí a Swami Satyananda experimenté una gran transformación. Encontré lo que intuía que era el verdadero Yoga y la persona que lo expresaba de forma genuina y auténtica. La relación sucedió, se estableció espontáneamente. Y aquí me tienes, muy agradecido y encantado de ser discípulo.
Acabo de regresar de la India donde he participado en unas celebraciones en el entorno de Swami Satyananda. Ha sido un evento multitudinario. Nos reunimos alrededor de 25.000 personas de la cuales la mitad eran occidentales. Era bien patente que la actitud que conlleva el ser discípulo no tiene que ver con el hemisferio o continente donde vives, sino con la apertura del corazón.

Arantza: En cuanto al taller que has venido a impartir en Cataluña, ¿además de la adaptación del Yoga Nidra que Satyananda hizo de los textos clásicos para definir el sistema, ¿debe éste modificarse y adaptarse a las necesidades occidentales o puede mantener una línea original?
Danilo: Swami Satyananda es una persona que ha trascendido la mente cultural, la mente condicionada por una cultura determinada. Sus enseñanzas son universales y adecuadas a las necesidades de todo ser humano, independientemente de su raza, nacionalidad, cultura, etc. En la lectura de cualquiera de sus libros encontrarás un lenguaje preciso, científico y sin ambigüedades, exotismos ni parafernalias. Habla a la esencia del ser humano donde no existe la dualidad Oriente-Occidente.
La formulación del sistema de Yoga Nidra es totalmente científica. De hecho, es un método que utilizan muchos psicólogos, terapeutas e instituciones sanitarias en todo el mundo.
Es importante que el profesor que imparte el método, conozca muy bien su trasfondo y lo ajuste a las necesidades y características de los participantes. En cualquier caso, la estructura Yoga Nidra es muy flexible y admite todo tipo de adaptaciones.

Arantza: En breve, visitarás Cataluña para otro taller, “Kundalini-Tantra”, ¿puedes avanzarnos algo?
Danilo: El Kundalini Yoga y el Tantra son unas materias sobre las que existen mucha leyenda, malentendidos y hasta una aureola misteriosa. En los últimos años se ha difundido mucho el sistema de Kundalini Yoga enseñado por Yogui Bajan, maestro reconocido, al que conocí personalmente y con él que participé en varios de sus talleres. No obstante, sus enseñanzas son un sistema específico dentro del amplio y variado contexto del  Kundalini Yoga.
En Manresa haremos una exposición del “Kundalini Yoga Clásico”, una verdadera joya. Un sistema poco conocido en Occidente y que requiere que los aspirantes  tengan experiencia previa de al menos dos años de práctica de asanas, pranayama y meditación. Intentaremos esclarecer la teoría y las prácticas del Kundalini Yoga y el Tantra. Es un tema muy amplio y apasionante... Obviamente, en un fin de semana, sólo tendremos tiempo de hacer una buena introducción que abra perspectivas de profundización en estas enseñanzas.

Arantza: ¿Cómo valoras la acogida de tu libro “Claves del Yoga”? ¿Tienes alguna otra obra en proyecto?
Danilo: Escribí “Claves del Yoga” en 1987, pero por diferentes razones no se publicó hasta diez años más tarde. Quizás tenía que reposar como los buenos vinos. La acogida fue magnífica desde el principio. Hemos recibido y seguimos recibiendo innumerables comunicaciones agradeciendo su publicación. En 2007 salió la 8ª edición española y la 1ª edición argentina. Tenemos noticias de que se utiliza como libro de texto en diferentes cursos de formación de profesores tanto en España como en Surámerica. Nuestra satisfacción es total, pues está cumpliendo el cometido para el cual se concibió: ser un libro útil y clarificador de las enseñanzas del Yoga.
Tengo intención de escribir otro libro pero ahora estamos muy volcados en la enseñanza y no encuentro el momento. Ya llegará...

Arantza: Por último, Danilo, ¿qué te ha ofrecido y qué nos ofrece a la humanidad el Yoga?
Danilo: En mi caso personal, ha supuesto una gran transformación y ahora es el motor y sentido de mi vida. El Yoga me ha aportado tantas cosas... una buena salud, confianza en mí mismo, mucha alegría de vivir y de disfrutar de la existencia, el descubrimiento y desarrollo de las inmensas posibilidades que llevamos dentro, un gran sentido de solidaridad y servicio a los demás, etc. En definitiva, una vida más plena y más profunda. En mi calidad de profesor me ha permitido compartir todo tipo de vivencias con infinidad de personas y conocer a seres humanos maravillosos.

Portada del libro

El Yoga en sí no es ninguna institución, organización o sistema exterior a uno mismo. Es la propia posibilidad de desarrollo, evolución y perfeccionamiento que yace en las profundidades de todo Ser Humano. Representa una gran oportunidad para alcanzar una total armonía social e individual. Eso es lo que nos ofrece a todos la ciencia del Yoga. Y en ello estamos...