01 enero 2013

B.K.S. IYENGAR CHARLA CON SWAMI RADHA


Preámbulo de Shirley Daventry French
En 1984, B.K.S. Iyengar vino a Canadá por primera vez para una visita muy rápida a tres ciudades: Vancouver, Victoria y Edmonton. B.K.S. Iyengar había sido invitado por Swami Radha para quedarse en el Ashram Yasodhara en Columbia Británica, pero debido a la lejanía no había suficiente tiempo para la visita. Ellos habían estado manteniendo correspondencia desde 1970 y su primer encuentro se había llevado a cabo en el InstitutoRamamani Iyengar Memorial de Yoga en Pune, India en 1982. Ansiosa de volverlo a encontrar, Swami Radha vino a Victoria. En el muro por detrás de mi computadora tengo una fotografía, tomada por mi esposo durante el convivio en el Radha Centre en Victoria, con Guruji y Swami Radha sentados uno frente al otro, reclinándose el uno hacia el otro, sonriendo, con entusiasmo, animados en una profunda conversación. El diálogo continuaría a lo largo de este increíble día. En la noche el Victoria Yoga Centre (como se nos conocía por entonces) ofreció un banquete en Crystal Gardens y nosotros habíamos trabajado durante días para ver que ni un minuto de este precioso tiempo se desperdiciara.  Guruji y Swami Rhada fueron, por supuesto, invitados de honor, y teníamos a otros invitados especiales que debían sentarse en la mesa principal. Uno de ellos era el Alcalde de Victoria, quien, para nuestra delicia había aceptado. El Yoga era aún un extraño fenómeno en Victoria en 1984. A Guruji se le asignó el centro de la mesa principal junto con Swami Radha a su derecha. Como presidenta del Centro de Yoga, me sentaron a la izquierda de Guruji y yo tenía al Alcalde Peter Pollen a mi izquierda. Por supuesto, era mi obligación dar la bienvenida a todos mis convidados, y el Alcalde era un hombre interesante, con quien se conversaba fácilmente. Sin embargo, me sentía partida en dos porque de mi otro lado podía escuchar fragmentos de un aguda conversación, que se desarrollaba entre Guruji y Swami Radha. ¡Qué privilegio era el haber estado allí en este afortunado día! El debate publicado abajo se llevó a cabo durante el primer encuentro entre Swami Rhada y Guruji en 1982. Las palabras intercambiadas entre maestros de tal importancia son siempre dignas de que se les preste atención, y estamos encantados de volver a publicar el siguiente “intercambio de ideas” para que una nueva generación de estudiantes de yoga se pueda beneficiar con ello.

Swami Radha

Swami Radha: ¿Cuál es el procedimiento para practicar Hatha yoga?
Mr Iyengar: El Hatha yoga comienza a partir del cuerpo y va directamente abriéndose del cuerpo a la respiración, de la respiración a la mente, de la mente a la inteligencia, de la inteligencia al ser y del ser hacia el alma, uno después del otro.

Swami Radha: Es algo similar a lo que pasa cuando vemos un cuadro. Al principio puede que no seamos capaces de ver todo al mismo tiempo, así que comenzamos por ver un área y después otra. Finalmente, podemos ver todo el cuadro.

Sr. Iyengar: Sí, después nosotros experimentamos la totalidad con una conciencia plena. Por ejemplo, el cuerpo para mi es el alma cristalizada (gross soul). Así que ¿cómo puede el contenedor estar separado del contenido?

Swami Rhada: Claro. La dualidad es la creación de la mente.
Sr, Iyengar: Nadie puede ser capaz de delimitar dónde termina el cuerpo y dónde empieza la mente, dónde termina la mente y dónde comienza el alma. Estos términos se utilizan únicamente para facilitar la comprensión, cuando se explica que uno es el cuerpo material (gross body), uno es el cuerpo sutil o  etéreo( subtle body), y otro es el cuerpo causal (causal body). Nosotros lo explicamos como sthula, suksma y karan sarira. Patanjali explica utilizando esto en diferentes terminologías. Él tiene los términos visesa,avisesa, lingamatra y alinga. El alma está encapsulada en ellos. El cuerpo puede ser percibido; por lo tanto es distinguible.  La mente, el yo-conciencia no son distinguibles por lo tanto tienen que ser concebidos; mientras que la inteligencia es diferenciable del alma. Por lo tanto, conforme nuestra existencia es expresada y va de lo material a lo sutil, con fines prácticos nosotros expresamos eso como cuerpo, mente y alma.

Swami Rhada: Con el fin de comunicarnos...en aras de la comunicación...

Sr. Iyengar: Si pura y simplemente en aras de la comunicación. El cuerpo se expresa  como que tiene 5 envolturas o capas (sheaths) del cuerpo. Tenemos el cuerpo anatómico llamado annamaya kosa, el cuerpo fisiológico; pranamaya kosa, el cuerpo mental;manomaya kosa, el cuerpo intelecutal; vijnanamaya kosa, y el receptáculo, la morada del alma - anandamya kosa. Ananada  aquí significa dicha eterna (eternal bliss) y no mera alegría o disfrute. No hay ananda para la mente; solamente placer del goce.Ananda es para el alma, que es lo eterno sin ser mezclado y sin mancha, que nunca desaparece. Ese ananda es ananda puro.
La práctica de asana no es únicamente practicar o estar en asana. Cada asana se hace de tal manera que tu comunicas al cuerpo con la mente y la mente con el alma. Algunas veces el cuerpo es el sujeto y el ser es el objeto, y otras veces el ser es el sujeto y el cuerpo es el objeto. Mientras enseño mi punto de vista es diferente pues yo tengo que transferir mi experiencia a través de la expresión hacia el alumno. Por lo tanto, tengo que enseñar y ayudar a mis alumnos a comprender para que no experimenten la dualidad o la delimitación.

Para mí, cada célula es un ser. El cuerpo es un regalo dado por Dios. Las células del cuerpo podrían estar muriendo cada momento, pero si las células mueren llegarán otras nuevas células. Entonces ¿quién da nueva vida a las células? La nueva vida llega a las células  porque están conectadas al Ser. La energía de atman- atmasakti- fluye en esas células. Para que se pueda comprender integralmente lo que significa la salud uno tiene que comprender este atmasakti. Esta es mi forma de enseñar, y es así como trabajo. Las células son nuevas, segundo a segundo. Ellas nacen. Ellas mueren y si nosotros no hacemos la sadhana  aunque sea un día, nosotros no aprovechamos las células en su totalidad. Entonces estamos creando o induciendo la muerte artificial en las células. ¿Por qué tendríamos que crear la muerte natural en las células  en lugar de utilizarlas antes de que ellas mueran? ¿Por qué no dejar que surja en ellas el buen samskara, las buenas huellas en las células? Dejar que la célula muera con un buen y feliz afortunadosamskara.  Entonces  el asana y el pranayama vienen a rescatar a las células. A través de la práctica del asana y pranayama cada célula es utilizada al máximo. De esta manera, vivimos totalmente en las células, vivimos totalmente en nuestro cuerpo, mente y ser sin diferencia en el cuerpo, mente y en el ser.

El río de energía (prana) y el río de la conciencia (citta) tienen que fluir juntos  en el río de la tranquilidad (prasanta nadi). Estas son mis palabras. (Ríe). Patanjali expone la misma idea de diferente manera, mientras que el contenido permanece igual. Él dice que la limitación de hacer que surjan las impresiones es lo que origina un flujo de tranquilidad imperturbable (Y.S. ,III.10).  De nuevo, Patanjali en otro lugar dice: “Por medio de la práctica del yoga las impurezas del cuerpo y la mente son destruidas”. Díganme, ¿cómo puede pasar esto? Él utiliza la palabra asuddhi ksaya. Así, más adelante él enfatiza que aún cuando uno alcanza el estado de samadhi, el sadhana tiene que ser realizado, tiene que ser continuo, realizado diariamente, de otra manera el estado de tranquilidad se vuelve muy frágil. Hay nueve tipos de obstáculos que vienen en el camino del avance, y el último es anavasthitatva que es la incapacidad de mantener el progreso logrado. Después de alcanzar el estado de samadhi, el practicante puede enorgullecerse de su éxito y sus logros, lo cual puede causar inestabilidad al pensar que la práctica no es necesaria después de alcanzar el estado de samadhi. Esto provoca que haya un tropiezo en el yogui. Por lo tanto, uno debe recordar que si uno se detiene con el sadhana, la caída es segura.

Tengo la certeza de que actualmente hemos perdido bastante al descuidar las preocupaciones del cuerpo lo que se vuelve atapas. Si sólo vislumbramos los estados más altos tales como el samadhi, no significa que tengamos que olvidarnos de los aspectos anteriores, que nos han llevado a estados más altos. El anavasthitatva sucede por nuestro insensibilidad y negligencia. La comunión entre el cuerpo, la conciencia y el ser se pierde. La fragancia de la flor estará allí solamente si la planta está saludable. La calidad de la fruta depende de la salud del árbol. El fin espiritual de la pequeña planta está en la fruta sabrosa. Así, para mantener la fragancia, ese sabor, tenemos que mantener y sostener nuestra práctica de yoga regularmente. Si no hay fragancia o sabor ¿cuál es el sentido de esa vida? ¿Puede ser que yo pueda hablar de manera filosófica, pero cuál es mi condición interna? ¿Acaso no permanece en conflicto? ¿Cómo me siento internamente? ¿Cómo reacciona mi conciencia? Una charla o una conferencia acerca de filosofía es algo que viene del cerebro. Es fácil hablar de (upadesa) sin una base práctica. Es difícil estar en upasana. Upadesa es únicamente un consejo mientras que upasana es una práctica real con dedicación.

Aquí, me gustaría mencionar que upasana es de dos tipos – upasana egoísta y upasanadevocional. Ambas necesitan dedicación. Si una es práctica dedicacional egoísta, la otra es práctica divina dedicada. Alguien que practica upasana con devoción, su consejo viene del corazón y no hace la división entre el cuerpo, la mente y el alma.

Swami Rhada: En nombre de la espiritualidad uno no puede descuidar al cuerpo....

Sr. Iyengar: ¡Sí! No se supone que nosotros tengamos que descuidarlo o ser negligentes con él. El cuerpo no es algo separado de nuestra mente o nuestra alma. La práctica de yoga es para vivirla de manera espiritual, utilizando las varias envolturas del alma de manera divina y al mismo tiempo morir con una muerte natural y majestuosa. Y si no practicamos, si no nos interesan las células, matamos a las células artificialmente antes de que ellas mueran de manera natural, y la vida se desvanece sin que nosotros la aprovechemos.

No es ético para una persona que está haciendo su sadhana, faltar a la práctica aunque sea por un día. Si yo no hago mi sadhana hoy, es algo definitivamente no ético para mi mismo, para mi ser interior. Si uno toma en cuenta las historias de Vasistha y Visvamitra, los celebrados sabios Védicos, dos de los siete grandes rsi no mostraban ninguna negligencia hacia sus cuerpos. Su salud  estaba en el más alto estado; al mismo tiempo ellos sabían que el cuerpo es un vehículo, el cual es esencial para realizar el sadhana, tapas, o upasana. Hasta Patanjali nos advierte que uno debería terminar como videhin oprakrtilayin. De acuerdo con el Kathopanisad, el cuerpo es la cuadriga, la cual no debe ser desatendida. El cuadriguero necesita una buena carroza.  Pero hoy ¿qué ha sucedido? El cuadriguero está allí, pero ¡la cuadriga no está! Tanto la carroza (cuerpo) y el que la conduce (ser) tienen que ir juntos. Un músico se puede expresar a través de un instrumento. Un yogui no tiene nada con que expresarse, sino es a través de su propio instrumento, que es el cuerpo. Así que ya sea que se trate del yogui como un artista, el yogui como un científico, el yogui como un filósofo, él siempre se expresa a través de su cuerpo, los sentidos y su inteligencia.

Swami Sivananda: ¿Usted tenía alguna discapacidad cuando tenía diecisiete o dieciocho años de edad?

Sr. Iyengar: Yo padecí de tuberculosis en mi infancia. En esa época no existía la estreptomicina, ni la penicilina o cualquier medicina como tal. De hecho, no había ningún tratamiento. Así que me dije a mi mismo : “Si uno tiene que morir, que diferencia hay de todos modos. Da lo mismo si vivo o muero. Por lo menos puedo morir en paz, era todo lo que pedía. Si mi salud no mejora, por lo menos seré capaz de decir que he muerto haciendo yoga. Además de eso nada importaba. La muerte tiene que llegar, ¿o no? Eso es seguro. “Así que hay que dejarla llegar de una manera noble”. Eso era todo lo que yo pensaba; y yo no he dejado mi sadhana. Aún ahora soy un practicante de yoga muy riguroso y lleno de vigor.



Swami Rhada: ¡ Oh, si yo puedo darme cuenta de eso! (risas).

Sr. Iyengar: La gente dice que uno no puede ver el infinito a través de lo finito. Pero muéstrenme a un hombre que haya visto lo infinito sin medios finitos. Una y cada persona ha utilizado los medios finitos para alcanzar lo infinito. Cuando lo finito se sumerge en el infinito, todo es infinito.  Somos seres en donde lo finito también se vuelve parte de lo infinito. Así que es por esto que yo estoy practicando yoga durante horas aún en la actualidad.

Swami Rhada: ¿La práctica lo rejuvenece?

Sr. Iyengar: Si, por supuesto, es tremendamente rejuvenecedor. Además de que para mí eso es una disciplina interior. Es un tapas para mí, así que la mente gravita hacia el alma.

Estudiante: ¿Usted dijo que hoy ya había practicado durante diez horas?
Sr. Iyengar: Si, cuando era joven, yo practicaba durante largas horas. En aquel entonces aquello era una disciplina forzada, ¡pues que yo tenía que luchar para dominar este arte! Ahora es una disciplina natural. No puedo llamarla una disciplina ahora, porque se ha vuelto mi pasión interior. En el pasado, quien sabe, yo habría podido darle la espalda al yoga pues yo sufría de Tuberculosis. Así que mis objetivos eran : “Dejádme vencer, dejádme vencer.” Y para ser sincero con ustedes, aún ahora, cuando los doctores revisan mis costillas, ellos dicen que se sienten tan suaves como las de un muchacho de veinte años.
Los doctores comentan: “Usted debe haber tenido tuberculosis”, y me dicen eso de acuerdo con sus hallazgos: “estas costillas no pueden cargar a este cuerpo de ninguna manera”. Sin embargo, lo están cargando...
Swami Rhada: Si , y lo hacen muy bien (risas). Para mí, que vengo del Occidente...

Sr. Iyengar. Pero yo la apreciaba, porque usted era muy sincera, honesta en su ética, ¡y que le dice a la gente que sea ética!

Swami Rhada: Primero se construye el carácter...
Sr. Iyengar: Porque la ética es una de las alas y la espiritualidad es otra de las alas. El ave puede volar solamente con dos alas, no con una. Así que un ala del ser humano es la ética, otra ala es la vida espiritual. Si van juntas, el que busca puede definitivamente volar y alcanzar la altura espiritual del Everest. No es de otra manera.

Swami Rhada: Y la disciplina...
Sr. Iyengar: ¡Sí! La disciplina es parte de la moralidad. Mi disciplina no es mera exigencia, como dice la gente. Cuando estoy llevando a cabo las clases, algunas veces yo soy muy duro y exigente.  Algunos alumnos me preguntan : “¿Por qué es usted tan exigente?” Yo respondo: “Soy exigente porque no quiero retener el conocimiento para que ustedes lo puedan tener, se los quiero transmitir para que yo pueda morir en paz”.

Al saber yo el arte, si yo no enseño lo que he experimentado, seré cuestionado allá en el cielo y no aquí en la tierra. Si tuviera un conocimiento limitado de este arte, habría sido una cosa diferente. La inocencia puede ser perdonada, la ignorancia a veces es una bendición. Pero desafortunadamente,  Dios ha hecho que yo sepa tanto de este arte, que si no puedo compartirlo con los estudiantes o con los que  están enfermos, no sería ético de mi parte. Como estudiante de yoga  cuando  yo sé que puedo ayudar a los enfermos y  a otros, yo tendría que hacer eso. De otra manera me moriría de tristeza.

Sr. Iyengar: Ahora observe a esa chica. (El Sr. Iyenagar señala a una alumna que tiene una especie de escoliosis conocida como “columna de bambú,” y que ha estado desarrollando flexibilidad en su espalda a través de nuestros consejos y guía constante). Yo la ayudé y está mejorando. Yo habría estado muy triste y mi conciencia me hubiera dolido si no la hubiese ayudado.  ¿Por qué no habría de ayudarla cuando yo sabía que el problema podía ser corregido y se podía arreglar?  Me arriesgué a trabajar duro con ella, con exigencia y eso le ha ayudado.
Swami Rhada: Pero el secreto es también tu motivación.
Sr. Iyengar: Eso es.
Swami Rhada: Es por eso que uno puede arriesgarse.

Sr. Iyengar: Tengo una gran confianza también.
Swami Rhada: Es también una motivación.

Sr. Iyengar: No sólo motivación, sino también fe y confianza.

Swami Rhada: Si! ¿Hace cuánto tiempo conoce usted a Gurudev Shivananda, ¿mi gurú?

Sr. Iyengar: ¡Ah! desde 1937. (Ríe).
Swami Rhada: ¡Mmh!, justo cuando usted comenzó a realizar su práctica.
Sr. Iyengar: No, después de tres años y medio de práctica.
Swami Rhada: ¿Cómo lo conoció?
Sr. Iyengar: Bueno, bueno nosotros siempre nos escribíamos, porque yo tenía muchos problemas cuando comencé mi práctica. Solía acercarme no sólo a mi gurú, sino a todos los yoguis, quien quiera que fuesen. Yo dije: “Estoy teniendo este o aquel problema con mi práctica. ¿Me puede ayudar?” Pero los consejos que yo recibí no fueron suficientes. Ellos siempre me decían: “ Descanse sino tal o cual problema puede ocurrir”. Las respuestas eran negativas más que constructivas. Así que acostumbraba preguntarles. “ ¿Por qué dice usted que no lo haga? ¿Lo ha hecho usted, usted ha sufrido el mismo problema? Si usted ha sufrido entonces dígame cuál fue su solución o remedio?”. Solía escribirles y les decía: “Pase lo que pase, no voy a dejar mi práctica a menos que yo sepa porque tal o cual problema sucede”.¡ De esta manera luché contra ellos a través del tiempo! Dije: “Dénme la guía correcta, pero no me digan que no lo haga; díganme mejor, que por hacer tal o cual práctica ¿cuáles serán las cosas que van a suceder? ¿Cómo experimentaron con estas cosas?” Así es como se desarrollaba el diálogo (ríe)...Más tarde, en 1950, conocí a Swami Shivananda en Pune y le mostré un albúm con mis prácticas de asanas. El miró con gran interés y me dijo: “¡Usted es Matsyendranath!”.
Swami Rhada: ¿Por qué lo llamó así?

Sr. Iyengar: Porque miró mi asana en el álbum y dijo, “Esto lo puedo hacer yo. Esto lo pueden hacer mis discípulos- ¡oh, éste!”. Sólo el asana avanzado lo impresionó tanto que me llamó Matsyendranath.

Swami Radha: ¿Qué significa ese nombre?

Sr. Iyengar: Matsyendrahnath fue el fundador del Hatha Yoga. Permítame contarle la historia. Parvati, el consorte de Shiva quería aprender sobre el yoga con ÉL así que el Señor Shiva dijo, “Te lo explicaré, pero debemos ir donde no existan seres humanos.” Mientras ambos se movían, el Señor Shiva vio un hermoso lago y dijo, “Sentémonos aquí, porque el clima es muy bueno y el lago está tranquilo, sin un sólo movimiento.” El Señor Shiva empezó a explicarle el arte del yoga a Parvati. Había un pez en el agua, el cual escuchaba su diálogo con tanto interés que no movía el agua para nada. Después de un rato, cuando la discusión terminó, el Señor Shiva vio que algo se movía. Él dijo, “¿Qué es esto? Cuando miramos no había ni un sólo movimiento. Y ahora hay un movimiento.” Y miró dentro del agua y vio al pez. Bendijo al pez, y el pez se transformó en una forma humana llamada Matsyendranath, el Rey de los Peces. Matsya significa pez.

Así que Swami Sivananda solía llamarme así, me decía que yo era el Matsyendranath de los tiempos modernos. De hecho, insistió en que me uniera a su asrama. El me dijo que me daría sannyasa. Yo me rehusé rotundamente  y le dije, “Quiero ser un hombre casado. Si quiero tomar sannyasa (un swami), vendré, de momento no me interesa convertirme en un sannyasi.”

Swami Radha: ¿Por qué quería ser un hombre casado?

Sr. Iyengar: Porque la gente común tenía esta idea de que sólo los swamijis pueden hacer yoga, sólo los sannyasis pueden hacer yoga. La creencia era que sólo los renunciantes pueden hacer yoga.

Swami Radha: ¡Ah! yo no sabía eso...

Sr. Iyengar: Si, estoy hablando de la década de los años treinta, cuando el yoga era desconocida inclusive en la India. Así que la gente pensaba que ya sea un sannyasi o aquellos que estaban un poco locos o eran fanáticos, practicaban yoga. En esos tiempos tuvimos que luchar por establecer el yoga. Incluso ahora, muchos piensan que practican yoga los abatidos y los rechazados por la sociedad. O practican yoga. aquellos que deben haberse decepcionado completamente de sus vidas y que perdieron el interés por todo,
Si me hubiera vuelto un swami, entonces la gente hubiera dicho, “Por supuesto que puede hacerlo porque no tiene nada más que hacer. Pero viviendo en el torbellino del día a día, ¿Se puede practicar yoga?” Yo les demostré que uno puede practicar yoga viviendo en este torbellino. Yo puedo creer en el mundo y practicar. También puedo practicar y vivir en asrama  donde corre el río Ganges. Yo practico en la ciudad, en el mundo, encontrándome con todos los altibajos de la vida. Así que cuando Swamiji me preguntó acerca de los sannyas, yo dije, “No, yo lo haré de cara a los altibajos de la vida. No quiero esa seguridad, la vida quieta.” Así que me rehusé a tomar los sannyas. Y ahora soy un sannyasi, porque mi esposa se fue.¡ Así que Dios me dio los sannyas sin siquiera pedirlos!
Estudiante: ¿No le preocupaba que su atención se dividiera entre dos cosas, su hogar y el yoga?

Sr. Iyengar: No, preferí probar si un hombre en el torbellino podía hacer yoga. Si hubiera sido un sannyasi todo mundo hubiera dicho, “¿Qué hay ahí? ¿Qué problemas ha tenido en su vida? Así que puede practicar”. Pero yo vivo entre la gente y mi práctica sigue en la cima. Nadie lo ha hecho de la manera en que yo practico. Por eso es que yo les digo a los que vienen a mi, “Muestra tu práctica. Si lo haces mejor que yo, yo te respeto y me encantará convertirme en un sisya otra vez. Prefiero ver el aspecto práctico, para poder medir y comparar mi estándar de sadhana con esas prácticas”.

Swami Radha: ¡No, espere un minuto! Usted tenía…

Sr. Iyengar: ¡Esa fuerza de voluntad!

Swami Radha: Tenía que ganar dinero para alimentar a su familia, tenía que darle tiempo a su esposa, y a sus hijos.

Sr. Iyengar: Si, y además tenía que practicar.

Swami Radha: Cierto. ¿Cuántas horas dormía? ¿cuatro?

Sr. Iyengar: Si le pregunta a mis hijos, ellos se lo dirán. ¿Acaso no mantenía a la familia completa? ¿No cuidaba cada detalle? ¿Qué si dejé de practicar un solo día, ¡también puede preguntarles eso! (risas). Mantenía todo. Por eso decía yo que soy una persona responsable. Puedo explicar esto a cualquiera que esté casado y practique yoga.

Geeta Iyengar (La hija del Sr Iyengar, una de las principales maestras del Instituto): Eso es muy importante, porque hay gente que se jacta de ser espiritual, y hay quienes están casados y descuidan a toda la familia. Quiero decir también financieramente. No se cuida a la familia de la forma apropiada y te encuentras a los miembros de la familia sufriendo en una casa así. Pero esto no sucedió en el caso de mi padre. Ha sucedido en muchos casos cuando el hombre se va para convertirse en swami o en sannyasi, se ha quedado toda la familia sufriendo, sin dinero, sin comida.

Sr. Iyengar: Así como dice Gurudev Swami Sivananda, que debemos tener las bendiciones de nuestros gurús, ¿Por qué no habría de tener las bendiciones de mis hijos?

Swami Radha: ¿Entonces no sientes que te ha faltado algo?

Sr. Iyengar: No. Ni me ha hecho falta nada, ni me faltó atención hacia mis hijos. ¿Por qué habrían de decir mis hijos, “¿Ve mi destino a causa de mi padre?” Ellos pueden decir eso ahora, porque les he dado todo.

Geeta Iyengar: Pero esto no le ha sucedido a otras familias, donde el hombre se va para convertirse en sannyasi , y por otro lado, la familia sufre.

Swami Radha: Sí, conocí a uno en Sivananda Asrama en 1958, cuando regresé por cuatro meses. Había un hombre joven enseñándonos Hatha Yoga y nos dijo que su padre había sido un yogui, y que había dejado a su madre, a él y a otros dos niños a merced del resto de la familia. Y luego un día, cuando el joven tenía veintiuno mas o menos, su padre le dijo, “Ven, quiero que presencies algo para que puedas entender lo que he estado haciendo”. Su padre le dijo que iba a entrar ahora conscientemente enmahasamadhi- el estado final de samadhi, o unión divina, en donde la fuerza de la vida es retirada, porque no tiene más deseos. El joven se sentó, y miraba a su padre sentado en la postura de meditación. Pasó el tiempo, y pasó más tiempo, y más tiempo, hasta que finalmente el hijo lo tocó para decirle, “Bueno, ya es suficiente, ¿Por qué debo estar sentado aquí observándote?”, el cuerpo cayó. Su padre estaba muerto. Y ahora él, su hijo, habiendo presenciado esto, estaba tan impresionado, a pesar de que había pasado tanto sufrimiento de niño, que dejó a su esposa y a sus dos pequeñas hijas y se fue a practicar Yoga. Yo creo que ésta fue la razón por la que el padre deseaba que su hijo presenciara el mahasamadhi. Yo le pregunté, “¿Cuánto tiempo pasas cuidándote a ti mismo? ¡Ese tiempo también se lo puedes dar a tu familia¡” Había también un poco de discrepancia.

Sr. Iyengar: Es por eso que mi vida es una vida equilibrada, porque he visto todo en la vida. (risas).

Swami Radha: No he podido entender como puedes lograr lo más Alto al costo y lágrimas de alguien más.

Sr. Iyengar: Sí. Entonces eso no es liberación. ¡Eso no está bien para nada! Y el episodio que usted acaba de narrar no tiene ningún sentido para mí. El que dice que va a entrar en mahasamadhi y encontró la muerte. Y dime, ¿qué tipo de nexo era ese cuando llamó a su hijo a presenciar su logro? Pues yo no lo llamo liberación. Uno no necesita invitar al público a verlo entrar en mahasamadhi.

Swami Radha:¡Cierto! (a los otros alumnos del grupo) ¡ me da gusto que hayan escuchado eso! Conocí a otro Indio en alguna parte cerca de Rishikesh, quien me dijo, “¡Soy brahmacari (célibe) en toda la extensión de la palabra!” le pregunté que quería decir con eso. Bueno, con la ayuda de su gurú , ellos habían comprado una pequeña niña de una aldea de quince o dieciséis años. El lo describió como similar a estar en un cuarto donde se guarda la comida. Si comes toda la comida hasta que casi explotas, ya no quieres comer nada, ni siquiera quieres volverla a ver. Y aquí se aplicó el mismo principio para la indulgencia sexual: si has tenido todos los placeres sexuales, has tenido suficiente. Yo dije: “Pero el cuerpo digiere la comida y te da hambre otra vez. El deseo sexual también regresa una vez más.  No estas siendo lógico- ¿y qué pasa con la niña? Ahora no podrá casarse. Si se embaraza, ¿qué pasa?” “Ah, ella puede dejar al bebé en las montañas, y las bestias salvajes se lo comerán” ¿ Llaman a eso espiritual?

Estudiantes: No, no.

Swami Radha: Ay no, no, no. Ella puede ahogarse en el Ganges, porque nadie la querrá, o puede volverse prostituta.

Sr. Iyengar: Ya habíamos hablado antes sobre ideales. Como maestros, tenemos que tener ideales. Si no tenemos ideales, no debemos ni siquiera hablar sobre el tema del Yoga.

Últimamente ha estado sucediendo esta controversia entre mis estudiantes y yo. Sus ideas sobre la vida ética en América son muy diferentes de las nuestras. Su modo de vida y nuestra forma de vida son muy diferentes. Nunca dije que el Occidente debía ser como India. En India sólo se pueden casar con el consentimiento de la familia. El novio y la novia no se conocen antes del matrimonio. En su país hay un contrato para vivir juntos, lo cual es parte de su ética. No estoy objetando eso para nada. Por supuesto concuerdo, porque conforme a sus ideas el hombre tiene que entender a la mujer, la mujer tiene que entender al hombre, para que después de dos o tres años ellos deban casarse. Está bien hasta este punto. Pero, cómo es posible que de día son estudiantes y de noche sólo comparten la cama. Yo dije, “Eso no es ética. No puedes hacer eso a menos que te cases,” ¿Ven lo que está sucediendo ahora? Yo dije, “No, yo no promoveré esas cosas en mi vida.”


Estudiante: ¡Eso es exactamente lo que dijo Mataji!

Swami Radha: (Riéndose) No me importa qué edad tengas, no puedes quedarte en unashram en el mismo cuarto si no estas casado.

Sr. Iyengar: Tiene toda la razón. Esta es la única manera en la que podemos enseñar. En los viejos tiempos, Se comportaban de esa manera, aún en los países occidentales. 
Había un cierto código de conducta. Pero repentinamente, tomó un giro, se ha vuelto un placer: todo es un placer, por lo tanto el yoga es un placer. ¿Entonces por qué llamarlo yoga? Hay una palabra bhoga para placer. El Yoga es una cosa afortunada. Incluso si quieres tener bhoga , Yo digo, ¡“Cásate y disfruta¡

Swami Radha: Ahí lo tienes, lo mismo.

Sr. Iyengar: No estoy diciendo, “Ni siquiera te cases”. No soy un tonto para decir, “No te cases”, porque como dijo mi hija, si lo estas deseando en tu cabeza es mejor también ser mentalmente puro también.

Swami Radha: Sí, a menudo lo he puesto de ejemplo para mí. “Pero miren, el Sr. Iyengar está casado”. Dije, He escuchado al Sr. Iyengar ha estado viudo durante unos años. Así que si se casó por el motivo del placer sexual, estoy segura que el hubiera buscado una segunda o tercera esposa. Pero no lo hizo.”

Sr. Iyengar: Eso es cierto. Yo siempre doy muchos ejemplos a mis alumnos Indios  que van a América. Yo digo,“ En Occidente, si tu tienes un arte, no importa si eres feo o guapo”.  ¿Sabes? hubo mucho gente que se enamoró de mí,  cuando fui a Inglaterra por primera vez en 1954, yo estaba en lo mejor de mi juventud. Sin embargo, aún ahora, junto las manos (namaste). He hablado con swamijis que han viajado en Occidente, y les he preguntado, “¿Porqué besan ustedes a las mujeres?  No es bueno para ustedes comoswamis hacer eso”. Ellos dicen, “No, nosotros consideramos a todos como niños”. Pero la pregunta que tengo para ellos es, “¿Cómo saben de qué manera reaccionará una persona? Y la segunda, ¿Cómo incluso los swamijis se consideran a sí mismos como puros? Ellos necesitan preguntarle a su conciencia.

Swami Radha: Cierto, estoy de acuerdo. Confirmo muy bien mis propios puntos de vista, ¡gracias por eso! Tengo que luchar con eso ocasionalmente.

Sr. Iyengar: ¡Pero incluso en este momento estoy luchando con toda esta gente! Es difícil convencer a las personas cuando se deja llevar por tal comportamiento. Ellos piensan que han sido bendecidos por semejantes swamijis. Algunos extranjeros vienen y dicen: “!Sólo mira el magnetismo de este otro líder, y a cuánta gente puede atraer!” Yo digo, “¿Qué no saben que yo tengo el magnetismo que los hace alejarse de mi?” (risas generales). ¡No se me pueden acercar! ¿Por qué me temen al momento de acercarse a mi? ¿Porqué la gente me teme con sólo pasar  a su lado? Ese es mi magnetismo. (risas). Cuando les doy clase, atraigo más su atención hacia el tema del yoga. Enseño el tema de tal manera que ellos escuchen atentamente y practiquen. Para mi el tema es más importante que yo como persona. Los fuerzo a hacerlo intensamente y hago que dirijan sus mentes al tema para que puedan olvidarse de sus colegas que están alrededor y los hago ver su propio ser interno.

Swami Radha: ¿Trata a las mujeres de diferente forma que a los hombres?

Sr. Iyengar: ¿Porqué habría de hacerlo? ¡Díganme! Si el alma tiene género, entonces tal vez tenga que dirigirme de diferente forma. Si hay un alma femenina y un alma masculina, entonces diré cual es la diferencia. No importa si eres hombre o mujer, los sentimientos emocionales son los mismos. ¿No es así? Así es que no los trato diferente porque no los siento diferentes.

Swami Radha: Yo creo que un hombre si tiene más fuerza física y una mujer tiene un poco más de resistencia.

Sr. Iyengar: Si, estoy de acuerdo con eso. Es un tema diferente. Pero regresando al tema del yoga, sadhana es importante y no el sadhaka.

Swami Radha: Pero ¿todo eso es verdad?

Sr Iyengar: ¡Si! Pero eso es todo. No debe haber gran diferencia en lo que concierne al tema del yoga.

Swami Radha: Hace años le pregunté a Swami Venkatesananda acerca de a quién consideraba él como el mejor maestro de Hatha Yoga, y el dijo, “Bueno, creo que Iyengar es el mejor”. Así que conseguí una copia de su libro Luz sobre el yoga (Light on Yoga) y mientras lo sostenía en mis manos por un momento, sentí una gran paz. A menudo me dejo llevar por un sentimiento como este, así que me dije, “Abriré el libro al azar, y en las primeras tres líneas en la parte superior derecha de la página donde abrí el libro había algo que confirma mis sentimientos.” Después de que tuve esta señal, puse el libro en la lista para nuestros estudiantes, aún sin haber terminado de leerlo. Basé mi decisión en mi propia impresión y lo leí después.

B.K.S. Iyengar

Sr. Iyengar: Como dije antes, creo que usted ha sido la única persona en el Occidente que ha insistido en la Ética. Ni siquiera los Indios ven esta actitud, lo cual me hiere tremendamente. La Ética es la base de la práctica yóguica.


Artículo extraído de: http://www.yogacenter.com.mx/articulos/swami_radha.html


30 diciembre 2012

ADHO MUKHA VRKSASANA. EL ÁRBOL CABEZA ABAJO

Adho: abajo;   Mukha: cara;   Vrksasana: árbol


Postura de inversión conocida en occidente como el "pino" que se alinea con la fuerza de la gravedad a través del estiramiento axial de la columna. 
Podemos utilizar al principio el apoyo de una pared o de un compañero para ir poco a poco revisando la neutralidad de la pelvis, la compactación del tronco y la solidez de brazos y piernas.
Si se hace en la pared no coloque las manos lejos de ella, porque sino la curvatura de la espalda será grande y causará mucha tensión, además, el equilibrio se tornará complicado.
Las manos en el suelo a la anchura de los hombros, el torso compacto con las escápulas hacia el centro de la espalda y los brazos y piernas sólidos y rectos ayudarán a que el cuerpo consiga el equilibrio necesario.
La mirada hacia el suelo, levantando todo lo posible la cabeza.
La postura desarrolla el equilibrio físico y la atención mental. Fortalece muñecas, hombros y brazos principalmente y expande el pecho.
Mantener la postura durante al menos 1 minuto.


¿Cómo hacer la práctica?:






29 diciembre 2012

BUDA. AFORISMOS

PARA LA LIBERACIÓN de la mente del inmaduro, hay cinco cosas que conducen a la madurez: 
a) un buen amigo; b) una conducta virtuosa, guiada por los preceptos esenciales de la disciplina; c) el buen consejo tendente a la ecuanimidad, la calma, la cesación, la iluminación; d) el esfuerzo por eliminar los malos pensamientos y adquirir pensamientos saludables; e) la conquista de la sabiduría que discierne la producción y la destrucción de las cosas.

HAY UN APEGO sumamente peligroso: el apego a las opiniones.

NO RECUERDES las cosas que pasaron y no abrigues esperanzas para el futuro. El pasado quedó tras de ti. El estado futuro aún no ha llegado. Pero aquel con visión clara pueda ver el presente que está aquí y ahora, tal sabio debe aspirar a conseguir lo que nunca puede ser perdido ni alterado.




EL DOLOR es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.

DEL MISMO MODO que alguien te quiere entregar algo y no lo recoges, él se queda con ello, si alguien te insulta y tú no recoges el insulto, él se queda con el mismo.

EN CUALQUIER batalla pierden tanto los vencedores como los vencidos.

EL ASPIRANTE debe cultivar los factores de iluminación, que son: la atención, la indagación de la realidad, la energía, el gozo, el sosiego, la concentración y la ecuanimidad.

EL PERFUME de las flores no se propaga contra el viento, como tampoco la fragancia de la madera de sándalo, del rododendro o del jazmín, pero la fragancia del virtuoso se esparce contra el viento. La del hombre virtuoso se expande en todas las direcciones.

PARA EL QUE cultiva el hábito de reverenciar constantemente a los mayores y respetarlos, cuatro bendiciones van en aumento: edad, belleza, bendición y fuerza.

CONQUISTA al hombre airado mediante el amor; conquista al hombre de mala voluntad mediante la bondad; conquista al avaro mediante la generosidad; conquista al mentiroso mediante la verdad.

SI HALLAS un hombre inteligente, sabio, con conocimiento, consistente, responsable y noble, con un hombre tal, virtuoso e inteligente, debe uno asociarse, como sigue la luna el sendero de las estrellas.

LA VIDA de pureza no se practica para conseguir fama, honores ni provecho, ni para lograr una moralidad, conocimiento y visión perfectos. La definitiva liberación de la mente, ésta y solo ésta es la finalidad de la vida de pureza, ésta es su esencia, ésta es su consumación.


                                                                                      AFORISMOS DE BUDA (RAMIRO CALLE)



16 diciembre 2012

EL DESPERTAR. ECKHART TOLLE

   En cuanto te elevas por encima del nivel de mera supervivencia, la cuestión del significado y el propósito adquiere suprema importancia en la vida. Mucha gente se siente atrapada en las rutinas de la vida cotidiana, que parecen privar de sentido a su vida.

   Algunos creen que la vida pasa de largo ante ellos, o que ya pasó. Otros se sienten gravemente limitados por las exigencias de su trabajo y de mantener una familia, o por su situación económica o vital. Algunos están consumidos por un estrés agudo, otros por un aburrimiento agudo. Unos se pierden en una actividad frenética; otros se pierden en el estancamiento. Mucha gente suspira por la libertad y expansión que la prosperidad promete. Otros ya disfrutan de la libertad relativa que viene con la prosperidad y descubren que con eso no basta para dotar de sentido a su vida.


   Nada puede sustituir a encontrar el auténtico propósito. Pero el propósito auténtico o primario de tu vida no se puede encontrar en el nivel exterior. No tiene que ver con lo que haces, sino con lo que eres; es decir, con tu estado de conciencia.
   Así pues, lo más importante es darse cuenta de esto: la vida tiene un propósito interior y un propósito exterior. El propósito interior se refiere al Ser y es primario. El propósito exterior se refiere al hacer y es secundario. Lo interior y lo exterior están tan interconectados que es casi imposible hablar de uno sin referirse al otro.

   Tu propósito interior es despertar. Así de simple, es el propósito de la humanidad. Tu propósito exterior puede cambiar con el tiempo, y varía mucho de una persona a otra. Encontrar el propósito interior y vivir de acuerdo con él es la base para cumplir tu propósito exterior, la base del auténtico éxito.
El despertar es un cambio de conciencia en el que se separan el pensamiento y la conciencia. Para la mayoría de las personas, no es un acontecimiento, sino un proceso que experimentan un despertar repentino, dramático y aparentemente irreversible pasan por un proceso en el que el nuevo estado de conciencia fluye gradualmente y transforma todo lo que hacen, y así queda integrado en su vida.

   En lugar de estar perdido en tus pensamientos, cuando estás despierto te reconoces como la conciencia que hay detrás de ellos. Entonces, pensar deja de ser una actividad autónoma al servicio de sí misma, que toma posesión de ti y dirige tu vida. La conciencia se hace cargo del pensamiento. En lugar de tener el control de nuestra vida, el pensamiento se convierte en el servidor de la conciencia. La conciencia es la conexión consciente con la inteligencia universal. Otra palabra que se le puede aplicar es Presencia: conciencia sin pensamiento.

   La iniciación del proceso de despertar es un acto de gracia. No puedes hacer que ocurra, ni puedes prepararte para ello o ir acumulando créditos. No hay una secuencia clara de pasos lógicos que conduzca a ello, aunque a la mente le encantaría eso. No tienes que hacerte digno previamente. Puede llegarle al pecador antes que al santo, pero no necesariamente. Por eso Jesús se relacionaba con toda clase de gente, y no solo con personas respetables. No hay nada que puedas hacer para despertar. Todo lo que hagas serán esfuerzos del ego para que el despertar o la iluminación pasen a ser su más preciada posesión, y así hacerse más grande y más importante. En lugar de despertar, añades a tu mente el concepto de despertar, o la imagen mental de cómo es una persona despierta, y después procuras vivir de acuerdo con esa imagen.

¿Qué hacer entonces para despertar?
   Si algo dentro de ti responde a él, si de algún modo reconoces la verdad que hay en él, eso significa que el proceso de despertar ha empezado. Una vez que empieza, no se puede dar marcha atrás, aunque el ego lo puede retrasar. Para algunos el despertar se produce cuando de pronto se hacen conscientes de las clases de pensamientos que piensan habitualmente, en especial los pensamientos negativos persistentes con los que pueden haber estado identificados toda su vida. De pronto hay una conciencia que es consciente del pensamiento pero no forma parte de él.

   La conciencia es el espacio en el que existen los pensamientos cuando ese espacio se ha hecho consciente de sí mismo.
"Quiero conocer la mente de Dios -dijo Einstein-. Lo demás son detalles".
¿Qué es la mente de Dios? La conciencia. ¿Qué son los detalles? Tu propósito exterior y todo lo que ocurre exteriormente.
                                                                                         

                                                                                            Un nuevo mundo, AHORA.  E. Tolle

09 diciembre 2012

MINI-DICCIONARIO BÁSICO PARA YOGA



Partes del cuerpo

Anga: Miembro, cuerpo (Chaturanga Dandasana)
Bhuja: Brazo, hombro (Eka Hasta Bhujasana)
Ganda: Mejilla, todo un lado de la cara (Ganda Bherundasana)
Hasta: Mano (Eka Hasta Bhujasana)
Janu: Rodilla (Janu Sirsasana)
Jathara: Estómago, ombligo (Jathara Parivartanasana)
Kapala: Craneo (Kapalasana)
Karna: Oido -orejas (Akarna Dhanurasana)
Mukha: Boca (Adho Mukha Svanasana)
Pada: Pie (Eka Pada Sirsasana)
Padangustha: Dedo gordo del pie (Suptapadangusthasana)
Sava: Cadaver (Savasana)
Danda: Bastón- columna vertebral
Sirsa: Cabeza (Sirsasana)

Números, cantidad y figuras geométricas

Ardha: Medio, mitad (Ardha Chandrasana)
Chatur: Cuatro (Chaturanga Dandasana)
Dwi: Dos (Dwi Hasta Bhujasana)
Eka: Uno (Eka Hasta Bhujasana)
Asta: Ocho
Poorna: Completo
Sarva: Todos
Laghu: Pequeño, poco, fácil (Laghu Vajrasana)
Sarva: Todo, completo, entero (Sarvangasana)
Tri: Tres (Supta Trivikramasana)
Trikona: Triángulo
Kona: Angulo
Ubhaya: Ambos (Ubhaya Padangusthasana)
Alineaciones/ Movimientos/ Posiciones

Adho: Tendido boca abajo (Adho Mukha Svanasana)
Baddha: Cierre, atado, cosido (Baddhakonasana)
Garba: Feto, embrión
Kona: Ángulo (Upavista Konasana)
Niralamba: Sin apoyo
Paripurna: Completo, entero (Paripurna Navasana)
Parivartana: Dar vueltas, rodar (Jathara Parivartanasana)
Parivrtta: Giro, torsión (Parivrtta Sirsasana)
Parsva: Estiramiento lateral (Parsvakonasana)
Paschima: Oeste, parte posterior del cuerpo (Paschimottanasana)
Pida: oprimiendo
Prasarita: Extender (Prasarita padottanasana)
Purva: Este, parte anterior del cuerpo (Purvottanasana)
Salamba: Con apoyo (Salamba Sarvangasana)
Sama: Igual, idéntico (Samakonasana)
Supta: Acostado /tendido en el suelo (Supta Virasana)
Sukra: Comodidad
Tan: Extender, alargar (Uttanasana)
Upavistha: Sentado (Upavista Konasana)
Urdhva: Elevado, hacia arriba (Urdhva Mukha Svanasana)
Utana: Estiramiento intenso
Uttihita: En extensión o equilibrio (Utthita Trikonasana)
Vakra: Giro-torsión
Vikrama: Paso largo, zancada (Supta Trivikramasana)
Viparita: Invertido, contrario, al revés (Viparita Karani)
Animales

Baka: Grulla (Bakasana)
Bheka: Rana (Bhekasana)
Bhujanga: Serpiente, cobra (Bhujangasana)
Chakora: Perdiz (Chakorasana)
Garuda -Garudha: Aguila- montura de Vishnu (Garudasana)
Go: Vaca (Gomukhasana)
Hamsa : Cisne (Hamsasana)
Kapinjala: Clase de perdiz (Kapinjalasana)
Kapota : Paloma (Kapotasana)
Krouncha: Garza (Krounchasana)
Kukkuta: Gallo (Kukkutasana)
Kaka: Cuervo
Karma: Tortuga (Kurmasana)
Matsya: Pez (Matsyasana)
Manduka: Rana
Mayura: Pavo real (Mayurasana)
Salabha: Saltamontes –langosta (Ardha Salabhasana)
Sarpa: Serpiente
Simha: Leon (Simhasana)
Svana: Perro (Urdhva Mukha Svanasana)
Tittibha: Insecto, luciérnaga (Tittibhasana)
Ustra: Camello (Ustrasana)
Vatayana: Caballo (Vatayanasana)
Vrschika: Escorpión (Vrschikasana)


Objetos

Chakra: Rueda Chakrasana
Chandra: Luna Ardha Chandrasana
Danda : Bastón Chaturanga Dandasana
Dhanu(ra): Arco Dhanurasana
Hala: Arado Halasana
Kanda : Raiz bulbosa, nudo Kandasana
Mala: Guirnalda Malasana
Mandala: Rueda, anillo, círculo Mandalasana
Nava/Navka: Bote / barca Navasana
Parigha: Barra o pestillo de puerta Parighasana
Parvata: Montaña
Paryanka: Cama Paryankasana
Pasa: Lazo Pasasana
Pincha : Pluma, barbilla Pincha Mayurasana
Sava: Cadáver
Setu: Puente Setu Bandha
Surya: Sol Surya Namaskar
Tada: Montaña Tadasana
Tola: Balanza Tolasana
Vajra: Rayo Vajrasana


Plantas

Padma: Loto Baddha Padmasana
Vrka/Vrika: Arbol Vrksasana


Sabios

Anata: El infinito, serpiente cosmica de la que reposa Vishnu
Astavakra: Preceptor espiritual del Rey Janaka (Astavakrasana)
Buddha: Iluminado (Buddhasana)
Galava: Discípulo de Visvamitra (Galavasana)
Hanuman: Hijo de Vayu, mono (Hanumanasana)
Kapila: Fundador del sistema Samkhya (Kapilasana)
Kasyapa: Hijo del sabio Marichi (Kasyapasana)
Koundinya: Fundador de la secta Koundinya (Dwi Pada Koundinyasana)
Marichi: Hijo de Brahma (Marichyasana)
Matsya: pez que escucho las enseñanzas sobre el yoga que Shiva impartía a Parvati y se convirtio en un sabio.
Matsyendra: Dios de los peces/ sabio yogui tántrico, que difundió las enseñanzas del hatha yoga. (Matsyendrasana)
Nataraja: Shiva, señor de la danza (Natarajasana)
Siddha: Ser semidivino, sabio inspirado (Siddhasana)
Skanda: Kartikeya, dios de la guerra (Skandasana)
Vasistha: sabio instructor del joven Rama (Vasisthasana)
Vira: Héroe (Virasana)
Virabhadra: Héroe guerrero nacido de Shiva (Virabhadrasana)
Visvamitra: Rey de Kanyakubja, padre de Sakuntala (Visvamitrasana)


URDHVA MUKHA PASCHIMOTTANASANA. BOCA ARRIBA EN EQUILIBRIO CON EXTENSIÓN DE PIERNAS

Sentado en Dandasana, doble las rodillas y mantenga los dedos de los pies juntos. Extienda lentamente las piernas e incline su cuerpo hacia atrás.
Mantenga en todo momento las rodillas y los pies juntos. Pliegue el tronco y la barbilla hacia las piernas.
Mantén el abdomen y los muslos contraídos.
Esta postura también puede convertirse en un mudra, el Sello del Trueno. Para que esta postura evolucione en un mudra, practica el gran bloqueo. En una exhalación suelta las manos y baja las piernas al suelo para descansar en la postura del Cadáver.
Esta asana se realiza con los glúteos en el suelo y el resto del cuerpo en equilibrio, aunque existe una variante  donde estamos tumbados sobre nuestra espalda.
Esta postura produce efectos similares a los estiramientos hacia delante sobre las dos piernas, con el reto adicional del equilibrio.
A nivel mental desarrolla la concentración.


06 diciembre 2012

INDIA. CULTURA Y TRADICIÓN II

Se piensa que los hechos descritos en las dos grandes obras épicas de la literatura india, el Ramayana y el Mahabharata, ocurrieron en el (1000-800 a.C.). 
Se sabe que el territorio estuvo dividido en multitud de pequeños reinos gobernados por distintos clanes que a menudo se enfrentaron entre sí. En este mundo adquirieron mucha importancia, junto a los nobles guerreros, los rishi o sabios encargados de aprender y transmitir oralmente los textos religiosos. Éstos se escribieron en sánscrito y son fundamentalmente los Vedas, los cuatro grandes poemas filosóficos que constituyen el corazón del pensamiento hindú, y el Vedanta (interpretaciones que se hicieron de los Vedas).



Entre 600 y 300 a.C. se desarrolló una de las etapas más importantes de la historia de India. Durante esos años se configuró la estructura que caracteriza la sociedad india hasta nuestros días: el sistema de castas, que encumbró a la clase sacerdotal por encima de los restantes grupos humanos. Como resultado de lo anterior, la primitiva religión védica dio paso a una nueva visión del pensamiento religioso y a una práctica popular que tomó el nombre de brahmanismo. Esta nueva religión consideró los Vedas como la revelación divina y otorgó a los brahmanes la capacidad exclusiva de transmitir sus enseñanzas y realizar sacrificios.
Asimismo, durante ese período se produjeron las primeras críticas al sistema religioso, que desembocaron en varias escisiones y en el nacimiento del budismo y jainismo. Por último, en el período brahmánico se cuenta por primera vez con la existencia de datos y crónicas fidedignas, gracias a los cuales la historia de India deja de pertenecer exclusivamente al mundo de la leyenda. Esto se debe en gran parte a la llegada de persas y griegos a la zona noroccidental de la península, a las crónicas que éstos escribieron de sus campañas y al establecimiento de relaciones entre los recién llegados y los pobladores de India.
En el siglo VI a.C. se da una sorprendente coincidencia religiosa en todo el mundo asiático, afectado por la crisis espiritual que originó algunas de las formas de pensamiento más importantes del planeta: en China comenzó el taoísmo con Laozé y el confucionismo con Confucio, en Persia se produjo el nacimiento de Zarathustra o Zoroastro, creador del zoroastrismo, y en India se fundaron el budismo y el jainismo como réplica al brahmanismo. El budismo fue captando adeptos poco a poco hasta convertirse en el siglo III a.C. en la religión oficial de India.
En ese momento histórico, India coincidía con el llamado reino de Magadha y estaba constreñida a la llanura del Ganges y abarcaba los actuales estados de Uttar Pradesh, Bihar y Bengala. El territorio estaba dividido en distintas repúblicas aristocráticas, gobernadas por clanes de reyes, que a partir de entonces dejaron de tener un carácter mítico. Entre los reinos que florecieron por entonces destaca el de Kapilavastu (al sur del Nepal), gobernado por la familia en la que nació Buda: los Sakya. Otro reino importante se creó en Vaishali (Bihar), bajo el clan de los Licchavi. La dinastía Saishunga estableció su capital en Rajagriha; su quinto rey, Bimbisara, fundó un poderoso imperio que su hijo, el rey Ajatashatru amplió considerablemente tras unificar muchos territorios y fundar una nueva capital en Pataliputra (actual Patna). Ajatashatru se enfrentó al Imperio persa y frenó su avance cuando Gandhara se convirtió en la vigésima satrapía.


Alejandro Magno

En 327 a.C., Alejandro Magno conquistó la satrapía persa de Gandhara. El monarca macedonio, tras conquistar Taxila y enfrentarse al rey Poros del Punjab, se vio obligado a abandonar su campaña y a dejar la zona, que sufrió, sin embargo, un importante proceso de helenización, del cual surgió, a partir del siglo I a.C., la cultura greco-budista de Gandhara. Alejandro Magno tras derrotar a los griegos en 320 a.C., fundó el primer gran Imperio indio: el Imperio maurya.