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29 abril 2018

LOS 5 KLESHAS (VENENOS)

La vida es un tapiz de experiencias: altibajos, alegrías, tristezas, los placeres y dolores de la vida. Una experiencia que puede ser particularmente desafiante es la del sufrimiento. La sabiduría  Vedanta te recuerda que, en ausencia de la iluminación, la vida contiene sufrimiento.

A diferencia del dolor, una experiencia física, mental o emocional incómoda, el sufrimiento es el estado de estar atrapado en la situación e identificarse con él como un aspecto de su ser. En otras palabras, el dolor es lo que te sucede; El sufrimiento es tu interpretación y reacción a ese dolor. Por lo tanto, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. Pero, ¿cuáles son las raíces del sufrimiento y de dónde vienen? Según Vedanta, hay cinco causas específicas de sufrimiento: los cinco Kleshas .

En sánscrito, la palabra Klesha significa veneno y se refiere a un estado mental negativo que oscurece la mente y permite que surjan las condiciones del sufrimiento. Al trascenderlos, puedes ser liberado del sufrimiento. 





Desconociendo la verdadera naturaleza de la realidad
Este es el estado de ignorancia o Avidya que surge cuando olvidas tu verdadera naturaleza como ser espiritual. Tu verdadera identidad es la de la conciencia pura y sin límites . Eres inmortal y eterno, y abarcas puntos focales eternos de la conciencia que nunca nacieron y nunca morirán. Eres el potencial infinito de todo lo que es, todo lo que alguna vez fue, y todo lo que será.

Desafortunadamente, la actividad turbulenta de la vida material ha eclipsado este entendimiento de tu conciencia. Y cuando no entiendes esta verdad esencial de quién eres, preparas el escenario para que surjan los otros cuatro Kleshas .

Identificación con un falso sentido del yo
Una vez que has olvidado tu verdadero yo, sustituyes una identidad falsa en su lugar. Este yo restringido es el ego ; la fabricación momentánea de tu autoimagen que se define por las posiciones y posesiones de la vida. Conocido en sánscrito como Asmita, este es el velo o la cubierta que esconde tu verdadera naturaleza y te hace quedar atrapado en un egoísmo desenfrenado.

Una gran cantidad de sufrimiento es causada por la necesidad del ego de aprobación y genera sufrimiento cada vez que sus necesidades no se cumplen.




Apego a objetos de deseo
Raaga, o apego, es el acto de aferrarse a algo que es ilusorio o impermanente. Cuando estás profundamente apegado a algo, es una indicación de que tienes miedo de que te lo quiten. Esto crea una profunda sensación de inseguridad dentro de ti porque sabes que lo que sea que tienes puedes perderlo en cualquier momento, entonces te aferras aún más.

El apego causa sufrimiento al generar una corriente de fondo de miedo, tensión, ansiedad y temor a la pérdida que es el subproducto inevitable de la vida en el nivel material.

Aversión o repulsión de cosas que no quieres
Si bien el apego es el acto de aferrarse a las cosas, las personas o las situaciones que deseas, Dvesha, o la repulsión, es evitar las cosas que no deseas. Cualquier cosa que represente una amenaza para tu ego te hará retroceder. Va a hacer todo lo posible para alejarse de esas cosas y empujarlos tan lejos de su mente como sea posible.







La aversión lleva al sufrimiento al atraerlo hacia la negatividad, el miedo, lo que ocurre y, en el peor de los casos, pensando en lo que hará si no puede evitar lo que más teme.

El miedo a la muerte
Abhinivesha , o la voluntad de vivir, es el apego final: el apego a la vida misma. El miedo a la muerte es una experiencia compartida por casi todos los seres humanos, incluso aquellos que viven en la miseria. Está esencialmente aferrado a todo lo que tienes y todo lo que has conocido. La muerte es el gran desconocido y se acerca más a cada uno de nosotros todos los días.

El miedo a la muerte causa sufrimiento al dar lugar a todos los demás miedos, ansiedades, dudas y preocupaciones.

Recuerda tu verdadera identidad
Todo el sufrimiento humano se puede atribuir a uno de los cinco Kleshas . ¿Cómo escapar de este ciclo de sufrimiento? Patanjali comparte una comprensión vital en el Capítulo 2, Sutra 4 de The Yoga Sutras cuando escribe:

"La ignorancia de nuestra naturaleza real es la fuente de los otros cuatro, ya sea que estén inactivos, débiles, suspendidos o completamente activos".

Lo que esto significa es que todas las causas del sufrimiento están contenidas dentro de la primera causa de no conocer la verdadera naturaleza de la realidad. Cuando recuerdes tu verdadera identidad como espíritu puro:

Tu ego ya no dominará tu conciencia, ofendiéndose, o buscando la aprobación de los demás.
Dejarás de lado tus apegos, comprendiendo que en un universo material impermanente todo tiene un comienzo, un medio y un final.
Ya no evitarás esas cosas que temes, sabiendo que esas cosas son impermanentes e ilusorias, y no pueden causar daño a tu verdadero yo.
Estarás libre del miedo a la muerte al darte cuenta de que la muerte no es más que una transición entre una expresión de tu espíritu y otra, y que tu vida es como un relámpago en el cielo, un paréntesis en la eternidad.
Trascender el sufrimiento a través de la meditación
Para trascender el primer Klesha y, por lo tanto, los cuatro restantes, Patanjali da la siguiente guía en Sutras 10-11: "Las causas sutiles del sufrimiento son destruidas cuando la mente se vuelve a fundir en lo no manifiesto. Los efectos del sufrimiento son descartados a través de la meditación ".

La meditación es la clave que desbloquea la prisión del sufrimiento al devolverle al estado de conocimiento de quién realmente somos. Te conectas nuevamente al campo de la conciencia pura y, al hacerlo, levantas el velo del egoísmo, eliminas la necesidad de apego y disipas el miedo a tu propia mortalidad. La meditación también puede crear el espacio, o ser testigo de la conciencia, que te permite notar los Kleshas a medida que surgen en tu conciencia. Al ver a los Kleshas por las ilusiones que son, pueden ser liberados de su control.
                                             
                                                                                Texto  extraído de www.medicinayurvedica.com

24 septiembre 2016

KRISHNAMACHARYA. UNA REFLEXIÓN


"...Todos tienen el derecho de hacer yoga. De todas las castas, mujeres, hombres, jóvenes, viejos y muy viejos, el enfermo, fuertes, débiles, adolescentes, etc., todos tienen el derecho de yogabhyasa (práctica de yoga) sin restricciones de edad o casta.
Los obstáculos para convertirse en yogui son sueño, pereza y enfermedad…
Desde tiempos ancestrales, cuando se realizaba el veda adhyayanam (canto védico), los svaras (notas udatta (elevada), anudatta (grave) y svarita (medio/articulado)) en los aksharas (sílabas) de los vedas fueron observados y dominados hasta la perfección; en la música, las reglas de sruti (división de octavos), layam (métrica), thrtam y anuthrtam son seguidos…
Similarmente en yogasana, pranayama y mudras, los vinyasas que fueron transmitidos desde tiempos ancestrales deben ser seguidos.

Pero hoy día, en muchos lugares, estos grandes practicantes de yogabhyasa (práctic de yoga) ignoran el vinyasa krama y apenas mueven y doblan y sacuden sus brazos y piernas y afirman que están practicando asana abhyasa. Esto lo están haciendo no solamente con yogabhyasa sino también con el veda adhyayanam y los mantra upasanas donde las reglas están siendo ignoradas y la gente vergonzosamente practica esto como si fuesen parte de su mundo material. Si este comportamiento continua por algún tiempo, hasta los vedas serán arruinados.

Todos saben que nada que se realice no siguiendo las reglas preestablecidas no traerán resultados. Cuando sabemos que esto es verdad, ¿Hay necesidad de reiterar esto por la gran tradición de yogabhyasa, veda adhyayanam y mantra upasana los cuales proporcionan los mejores beneficios?. Algunas personas, quienes se involucran en sahavasa dosha y se interesan solo en sus beneficios tangibles, dicen que ellos no ven ningún motivo para seguir sanatana dharma o karma yoga. Hay razones para que digan eso. Me gustaría mencionar brevemente unos puntos orientados a este asunto:
1. Ellos no siguen las reglas tales como vinyasa.
2. Sus maestros no enseñan utilizando los secretos y las técnicas relacionadas a su propia experiencia.
3. El Guru no ha sido instruido adecuadamente acerca del lugar y hora de práctica, la dieta y la bebida apropiada, estilo de vida apropiado para los practicantes.

Es así que muchas personas enseñan yogabhyasa a su modo, muchos dejan el camino del yoga diciendo que ellos no ven los beneficios del yogabhyasa y caen en la trampa de las diversas enfermedades. Ellos no ejercitan el cuerpo apropiadamente y gastan dinero innecesariamente. En vez de seguir el sistema apropiadamente, ellos pierden el camino y el tiempo…

A pesar de esta terrible situación, algunos jóvenes hombres y mujeres, recogen textos de yoga de aquí y allí y ávidamente comienzan a practicar sea de forma correcta o incorrecta. Para estas personas, Dios revelará los secretos del Yoga. Los tiempos modernos pertenecen a los jóvenes. Dejemos al Dios del Yoga que los bendiga con buena salud, larga vida y un cuerpo fuerte.

Siguiendo el camino que mi Guru (Sri Rama Mohana Brahmacari) me ha sugerido. Estoy escribiendo los Secretos del Yoga.
“Los vedas dicen que el verdadero conocimiento puede solamente ser revelado por sí mismo, uno no puede alcanzar ese estado a través de la lectura o el estudio solamente”
El lector debe reflexionar sobre este gran aforismo…" - Sri T. Krishnamacharya

23 agosto 2016

EL SENTIDO DEL YOGA

Nadie sabe con exactitud el momento del nacimiento del Yoga, ni cual fue el motivo de su creación, intencionado o casual.
Se establece una fecha de 5000 a 7000 años antes de Cristo, aunque algunos autores hablan de que el Yoga nació en el mismo instante en el que el hombre tomó consciencia propia de su lugar en el planeta. Quizá fue causa de una evolución natural, divina o herencia de una inteligencia anterior. Lo cierto es que ahí está y estamos siendo testigos de su herencia y su evolución.

Quizá la primera pregunta que podríamos hacernos es ¿Por qué nació?, o ¿cuál es el motivo de su práctica?

Tendríamos que remontarnos a un personaje que fue decisivo en la historia para entender el Yoga, Patanjali. 
En una época donde sólo unos pocos ascetas (sadhus) practicaban el antiguo arte del Yoga quizá aislados en tierras apartadas del bullicio y la civilización, el yoga estaba perdiendo toda su fuerza de tiempos anteriores. Sus enseñanzas sólo eran pasadas de gurú a alumno y mantenidas en estricto anonimato para el resto de los mortales.


Patanjali, cuya vivencia fecha sobre el  300 años a.C. fue un gran pensador hindú, gran apasionado por las culturas pasadas y por todas sus enseñanzas.
Así Patanjali dedicó parte de su vida al estudio del Yoga, quizá llevado en un principio de la mano de su abuelo que practicaba Yoga.
Pudo recopilar gran parte del conocimiento y prácticas antiguas del Yoga, y se podría decir que es el padre y fundador del Yoga que conocemos hoy.
Yoga es una palabra que significa unión. Los antiguos sadhus, eran grandes hombres espirituales, cuyas inquietudes eran las mismas que hoy día tenemos. 
Se hacían preguntas tales como, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿qué vengo yo a hacer aquí?, ¿qué ocurre después de la muerte?, ¿cómo es el Universo?, ¿qué he de hacer para tener paz conmigo y con lo demás?, ¿cómo puedo mantenerme saludable?... y otras tantas a nivel físico, metafísico o espiritual.

El Yoga nace como un compendio de medidas, normas y prácticas que buscan el mejoramiento integral del individuo.
Así se compone de 8 piezas o peldaños (ashtanga), cuya práctica habitual enseña el camino de la pureza e integridad a la persona que lo practica.
Una gran parte de la enseñanza se basa meramente en principios morales y/o espirituales, y para llegar a ellos has de cambiar tu manera de pensar recordando frecuentemente esos principios. La meditación forma parte de ese trabajo, buscando a través de ella la calma y la paz mental en todo momento. Y en último extremo la unión con aquella fuerza superior, ente o Dios que nos dirige y que no alcanzamos comprender.

Otra parte importantísima del Yoga se refiere a la respiración. 
Partimos de la idea de que todo es energía (Prana), así que el aire es la energía más importante por excelencia para vivir. El aire está cargado de esa energía y el uso de ejercicios respiratorios mantenía a los yoguis jóvenes y alertas en todo momento.

La parte más conocida visualmente de lo que es el Yoga se refiere a las posturas físicas y/o movimientos dinámicos.
Si bien estas posturas (asanas) ejercen un papel importante a nivel de centros energéticos internos (chakras) y emocionalmente, sin duda su papel va más encaminado como sistema de ejercicio físico para fortalecer el cuerpo (músculos, tendones, ligamentos y huesos), mejorar el estado de la circulación y facilitar el vaciado de impurezas a través de los sistemas linfático, glandular y excretor. 

Así podemos decir que un trabajo intenso físico mejorará considerablemente tu salud física y tu respiración, pero no asegurará de ningún modo que sólo con esa práctica mejore tu carácter o el trato contigo mismo o con los demás.
Se puede ser un gran artista con tu cuerpo haciendo sofisticadas posturas y ser también un incompetente, un envidioso, un vanidoso o un avaricioso, haciendo a los demás una vida infeliz o a él mismo.

Con esto concluyo que para practicar Yoga tengas en cuenta las 8 piezas de las que se compone y tomes ese camino, tal y como describió Patanjali en sus Yoga sutras.

Haz tu práctica con consciencia de tu respiración, de tu postura, de tu ser. 
El yoga ha de ser llevado cada día durante 24 horas con amor y respeto hacia ti y hacia el mundo.

Quererse a sí mismo, respetar a los demás seres, amar la vida, aprender cada día, disciplinarte, disfrutar de lo esencial son puntos básicos para iniciarte en el verdadero camino del Yoga.

                                                                                                                                                                       Texto de José Gelices

07 mayo 2016

CUENTO SOBRE LA AUTOESTIMA

El verdadero valor del anillo

-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento, muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después…- Y haciendo una pausa agregó -Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

-E..encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas. – Bien- asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó -Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En su afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Entró en la habitación. – Maestro – dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
- Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. Quién mejor que él, para saberlo. Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo: – Dile al maestro, muchacho que si lo quiere vender ya, no puedo darle más de 58 monedas de oro por su anillo.
- ¡¿58 monedas?! -exclamó el joven.
- Sí, replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… Si la venta es urgente…
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como ese anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

                                                                                                         Jorge Bucay

18 febrero 2016

ASHTANGA YOGA. PATTABHI JOIS

La práctica conduce a la perfección ( 1994 )
Felicidad en el rostro, luz en los ojos, un cuerpo saludable: éstos son los signos de un verdadero yogui, de acuerdo al Hatha Yoga Pradipika, el clásico de los textos sánscritos sobre hatha yoga. Dicha descripción concuerda con la persona de K. Pattabhi Jois, quien a la edad de 78 años posee la columna erguida y el rostro terso de un hombre de considerable menor edad. Con una sonrisa natural y radiante, me conduce hacia el interior de un cálido estudio en New York y me pregunta si tomaría una clase de yoga con él.
De acuerdo al Pradipika, el objetivo final de la enseñanza del Hatha Yoga es el Raja Yoga, también conocido como Ashtanga Yoga, el camino absoluto de los ocho limbos para alcanzar la realización, aunque no se enfatiza la importancia de alcanzar la perfección en las posturas y la respiración, tan marcadamente como lo hace Jois.

Nacido en el sur de la India en 1915, K. Pattabhi Jois encontró a su maestro, Krishnamacharya, quien también fuera maestro de B.K Iyengar, cuando aún era un joven adolescente. Enseña yoga desde 1937 en su casa de Mysore, India. Ha visitado los E.E.U.U en numerosas oportunidades y, a pesar de que ésta es su primera visita a New York, la mayoría de los alumnos de la clase de esta mañana parecen conocer la secuencia que el enseña.
Hace calor. Las ventanas están cerradas y el aire ya húmedo, se densifica con la intensa respiración del trabajo de 35 cuerpos sudados. Los alumnos gimen y exhalan. Para algunos, la secuencia se desarrolla sin aparente esfuerzo, aún cuando sus cuerpos brillan por el sudor. Jois está en todas partes, marcando: -”un pie allí”-, haciendo una broma donde lo cree necesario. Marca la secuencia de posturas con una voz fuerte y grave, nombrándolas en sánscrito.

Quien-es-Pattabhi-JoisAquí no existe la pereza: sólo el trabajo duro, disciplinado y la gracia generada por la fortaleza y la flexibilidad, en tanto la clase progresa de una postura a la otra, sólo con pausas para mantener la postura, y coordinando con una secuencia de flexión espinal entre una postura y otra, similar a la postura del saludo al sol y con idéntica coordinación en la respiración. “Exhalar, chatwari (chaturanga dandasana), inhalar, pancha (urdhva mukha svanasana)”. Jois impone disciplina, moderada por su cálido humor y afectuosidad, mientras induce a los alumnos, física y verbalmente, a lugares que desconocían poder. alcanzar. Y, como si la persuasión, la energía, la marcada presión ejercida no fueran suficientes, está el calor.
A pesar de los mats, no hay un solo punto del duro piso de madera que no esté húmedo por la transpiración, al final de esta rigurosa sesión de dos horas. La secuencia de posturas continuamente fluyendo con la respiración, está diseñada para alimentar el fuego de la purificación y realizar una limpieza de los sistemas nervioso y circulatorio, con disciplina y una buena transpiración, a la vieja usanza. “Práctica, práctica, práctica”, dice Jois más tarde, dirigiéndose a un grupo reunido en un loft en Soho. Habló extensamente acerca del método que utiliza, enfatizando que no ha agregado nada nuevo a las enseñanzas originales de su maestro y al Yoga Sutra.

¿Dónde aprendió yoga?
De mi maestro, Krishnamacharya. Comencé a estudiar con él en 1927, cuando tenía 12 años. En primer lugar me enseñó asana y pranayama. Más tarde estudié Sánscrito y Filosofía Advaita en la Universidad de Sánscrito en Mysore y allí comencé a enseñar yoga en 1937. Me gradué de profesor y enseñé Sánscrito y Filosofía en la Universidad durante 36 años. La primera vez que dí clases en U.S.A fue en Encinitas, California, en 1975. Actualmente viajo por toda U.S.A. Mi intención es enseñarle a todo aquel que quiera adquirir la perfección en el método de ashtanga yoga, tal cual mi maestro me lo enseñara.

También le enseña Sánscrito a sus alumnos occidentales?
No, sólo asana y pranayama. El Sánscrito es necesario para entender el método de yoga, pero mucha gente, aunque con deseos reales de aprender Sánscrito, dicen no tener tiempo para hacerlo. Es sumamente importante comprender la filosofía yoga: sin filosofía, la práctica no es benéfica, la práctica de yoga es el punto de partida de la filosofía yoga. La combinación de ambas cosas, es en realidad lo óptimo.

¿Qué método utiliza para enseñar asana y pranayama?
Sólo enseño ashtanga yoga, el método original expresado en el Yoga Sutra de Pantajali. Ashtanga significa yoga de las “ocho etapas”: yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana, samadhi. El Yoga Sutra dice: “Tasmin sati svasa prasvasayor gati vicchedah pranayamah (II.49): “Primero perfecciona asana, y luego practica pranayama: controla la inhalación y exhalación, regula y controla la respiración. Luego de que asana ha sido perfeccionada, puede perfeccionarse el pranayama. Ése es el método yoga.

¿Qué es la asana perfecta, y cómo se perfecciona?
“Sthira sukham asanam (YS II.46).” Asana perfecta significa que puedes permanecer sentado durante tres horas con quietud y apacibilidad, sin dificultad. Cuando retiras las piernas de esta postura, el cuerpo aún siente placidez. En el método que yo enseño, hay muchas asanas, que trabajan con la circulación de la sangre, el sistema respiratorio, y la focalización de los ojos (para desarrollar la concentración). Dentro de este método, se debe ser completamente flexible y mantener las tres partes del cuerpo: cabeza, cuello y tronco, en una sola línea. Si la espina dorsal se dobla, el sistema de respiración se ve afectado. Si quieres practicar un sistema de respiración correcto, deberás mantener la columna en línea recta.
imagesA partir del muladhara (el chakra ubicado en la base de la columna), se originan 72.000 nadis (canales a través de los cuales viaja el prana por el cuerpo sutil). El sistema nervioso se desarrolla a partir de allí. Todos estos nadis están sucios y requieren limpieza. Con el método yoga, utilizas la asana y el sistema de respiración para limpiar diariamente los nadis. Purificas los nadis sentándose en la postura correcta y practicando todos los días , inhalando y exhalando, hasta que finalmente, luego de un largo tiempo, el cuerpo entero se halla fuerte y el sistema nervioso está perfectamente curado. Cuando el sistema nervioso está en condiciones óptimas, el cuerpo se encuentra fuerte. Una vez que todos los nadis están limpios, el prana penetra el nadi central, llamado sushumna. Para ésto, debe tenerse un control absoluto del ano. Deberás practicar cuidadosamente las bandas-mulabandha, uddiyana bandha, y las otras, durante la práctica de asana y pranayama. Si practicas el método que yo enseño, automáticamente, las bandhas llegarán. Ésta es la enseñanza original, el método de Ashtanga Yoga. No he agregado nada en absoluto. Estas enseñanzas modernas, no sé…….¡yo soy un hombre viejo!

Este método es muy exigente. ¿Cómo le enseña a alguien que no posee un buen estado físico?
No es imposible trabajar aunque no se posea un estado físico óptimo. Según los textos, la práctica del yoga te estiliza, pero también te da la fortaleza de un elefante. Adquieres entonces un rostro yogui. Un rostro yogui es siempre un rostro sonriente. Esto significa que escuchas la nada, el sonido interno, y tus ojos están despejados. Entonces puedes ver con claridad y controlas el bindu (la energía vital a veces interpretada como energía sexual). El fuego interior se revela, y el cuerpo queda libre de enfermedades.

images (1)Existen tres tipos de enfermedades: la del cuerpo, la de la mente y la del sistema nervioso. Cuando la mente se halla enferma, el cuerpo entero también lo está. Las escrituras del yoga dicen: “Manayeva manushanam karanam bandha mokshayoho,” la mente es el origen de la esclavitud y también de la liberación. Si la mente está enferma y triste, el cuerpo todo se enferma también y así, todo está acabado. Por eso, primero debes darle medicina a la mente. Medicina de la mente, eso es yoga.
¿Qué significa exactamente: medicina de la mente?
La práctica del yoga y un sistema correcto de respiración. Práctica, práctica, práctica. Éso es lo que es. Práctica para que el sistema nervioso esté perfecto y la circulación sanguínea sea buena, lo cual es muy importante. Con una buena circulación sanguínea, no tendrás problemas cardíacos. Controlar tu bindu, no malgastar tu bindu, es también muy importante. Una persona está viva cuando retiene el bindu; cuando el bindu se ha perdido totalmente, eres hombre muerto. Ésto es lo que dicen las escrituras. Con la práctica diaria, la sangre se purifica, y gradualmente se adquiere el control de la mente. Éste es el método yogui. “Yogas chittaa vritti nirodhah (YS: I:2).” Ésto significa que el yoga es el control sobre las modificaciones de la mente.

Hemos hablado básicamente acerca de la práctica del yoga como asana y pranayama. ¿Cuál es la importancia de los primeros dos limbos del yoga ashtanga: yamas y niyamas?
Son realmente difíciles. Si tu mente y cuerpo son débiles, entonces tienes principios débiles. El yamas consta de cinco limbos: ahimsa (no violencia), satya (sinceridad), asteya (no hurto), brahmacharya (continencia), y aparigraha (no posesión). El Ahimsa resulta imposible; también decir la verdad es muy difícil. Las escrituras dicen: dí la verdad que es gentil, no digas la verdad que hiere. Pero no mientas, no importa cuán gentil suene la mentira. Muy difícil. Sólo se dice la verdad gentil porque aquel que dice la verdad que hiere, es hombre muerto.
Por lo tanto, una mente débil significa un cuerpo débil. Por eso es que una buena base se construye con la práctica de asana y pranayama, para que tu cuerpo y mente y sistema nervioso trabajen simultáneamente: luego es que pasas a trabajar sobre ahimsa, satya, y los otros yamas y niyamas.

showcase-06-Pattabhi-Jois¿Y con respecto a los demás limbos del ashtanga yoga?, ¿Ud. enseña algún método de meditación?
La meditación es dhyana, el séptimo estadío dentro del sistema de yoga. Luego de que una etapa es perfeccionada, se puede avanzar hacia la próxima. Para el dhyana, deberás sentarte con la espalda recta, ojos cerrados y focalizar sobre el puente de las fosas nasales. Si no lo haces de esta manera, no estarás centrado. Si los ojos se abren y cierran, también tu mente lo hace.
En un 95 por ciento, el yoga consiste en la práctica. Sólo el 5 por ciento es teoría. Sin práctica no funciona; no se obtienen beneficios. Así es que debes practicar, siguiendo el método adecuado, respetando los pasos uno por uno. Sólo así es posible.

Su enseñanza es descrita a través del término vinyasa.¿Qué significa esta palabra?
Vinyasa significa “sistema de respiración”. Sin vinyasa, no realices la asana. Cuando el vinyasa se ha perfeccionado, la mente está bajo control. Eso es lo principal: controlar la mente. Siguiendo la práctica de esta forma, gradualmente se adquiere el control de la mente.

¿Ud. también enseña pranayama en las posturas sentadas?
Sí. Cuando el padmasana (la postura del loto sentado) se ha perfeccionado, entonces controlas tu ano con el mulabandha, y también utilizas la traba del mentón , jalandrabandha. Existen varios tipos de pranayama, pero el más importante es el kevala kumbhaka, cuando las fluctuaciones de la respiración (inhalación y exhalación) han sido controladas y cesan automáticamente. Para esto deberá practicarse.

Práctica, práctica, práctica. Cuando practicas, nuevas formas de pensamiento, nuevos pensamientos, acuden a tu mente. Las palabras son buenas; cuando hablas todos dicen que eres grandioso, pero las palabras, en un 99.5 por ciento, carecen de practicidad. Deberás practicar asana y pranayama a lo largo de muchos años. Las escrituras dicen “Practicar durante un largo tiempo con respeto y sin interrupción, conduce a la perfección.” Un año, dos años, diez años……la vida entera, practica.
Luego de que asana y pranayama han sido perfeccionados, prosigue el pratyahara, control de los sentidos (el quinto limbo del yoga ashtanga). Los primeros cuatro limbos consisten en ejercicios externos: yama, niyama, asana, pranayama. Los cuatro últimos son internos y automáticamente subsecuentes a los cuatro primeros, luego de su aprendizaje.

images (2)Pratyahara significa que donde quiera que miras, ves a Dios. Un buen control de la mente otorga esta capacidad, de tal manera que cuando miras, todo lo que ves es Atman (el Dios interior). Es entonces cuando el mundo está para ti, coloreado por Dios.
Sea lo que sea que veas, lo identificas con tu Atman. Las escrituras dicen que una verdadera mente yogui está tan absorta en el pie de loto del señor, que nada puede distraerlo, no importa lo que ocurra en el mundo exterior.

¿Cuál sería su primer consejo para aquellos que sienten el deseo de seguir yoga?
Yoga es posible para todo aquel que realmente lo desee. Yoga es universal. No me pertenece sólo a mí. Pero yo no abordo el yoga desde una perspectiva comercial para obtener ganancias. Si quieres estar cerca de Dios, torna tu mente hacia Dios, y practica yoga. Como dicen las escrituras: “Sin la práctica del yoga, ¿cómo podrá el conocimiento proporcionarte moksha (liberación).”

17 enero 2016

AFRONTAR LA ANSIEDAD





Se ha calculado que, durante el transcurso de una vida, al menos uno de cada cuatro estadounidenses padecerán un grado de ansie­dad o preocupación lo bastante grave como para confirmar los diag­nósticos sobre trastornos de este tipo. Pero incluso aquellos que no sufran nunca un estado patológico o incapacitador de ansiedad, ex­perimentarán en uno u otro momento niveles excesivos de preocu­pación que no sirven a ningún propósito útil y que no hacen sino resquebrajar su felicidad e interferir en su capacidad para alcanzar objetivos.

Al analizar los antídotos contra la ansiedad, el Dalai Lama ofrece dos remedios, cada uno de los cuales funciona en un plano diferente. El primero implica combatir activamente la preocupación y dar sis­temáticamente la vuelta a las cosas mediante la aplicación de un pen­samiento dicotómico: recordar que si el problema tiene una solución no hay necesidad de preocuparse y si no la tiene, tampoco.

El segundo antídoto es un remedio de más amplio espectro. Supo­ne la transformación de la propia motivación fundamental. Existe un contraste interesante entre el enfoque del Dalai Lama sobre la moti­vación humana y el de la ciencia y la psicología occidentales. Según hemos visto previamente, los estudiosos de la motivación han investi­gado los motivos normales, examinando las necesidades e impulsos, tanto instintivos como aprendidos. En este nivel, sin embargo, el Da­lai Lama ha centrado su atención en desarrollar y utilizar los impulsos aprendidos para intensificar el propio «entusiasmo y determinación». En algunos aspectos, esto es similar al punto de vista de muchos ex­pertos occidentales; la diferencia estriba en que el Dalai Lama trata de crear determinación y entusiasmo para que la persona adopte com­portamientos sanos y elimine los rasgos negativos, en lugar de resal­tar el éxito mundano, lograr dinero o poder. Pero quizá la diferencia más notable sea que mientras que los «especialistas en motivación» se ocupan de promover las motivaciones ya existentes para alcanzar el éxito mundano, el principal interés del Dalai Lama por la motiva­ción humana radica en reconfigurarla y cambiarla, de modo que se base en la compasión y la amabilidad.

En el sistema del Dalai Lama para entrenar la mente y alcanzar la felicidad, cuanto más cerca esté uno de sentirse motivado por el al­truismo, tanto menor será el temor que experimentará ante circuns­tancias que provoquen incluso una ansiedad extrema. Pero ese mismo principio puede aplicarse también a cosas más pequeñas, incluso cuando la propia motivación no es del todo altruista. Retroceder un paso para asegurarse de que uno no tiene intención de causar daño y de que la propia motivación es sincera, contribuye a reducir la ansie­dad en situaciones corrientes.

No mucho después de la conversación anterior con el Dalai Lama, almorcé con un grupo de personas entre las que había un joven a quien no conocía, estudiante de una universidad local. Durante el almuerzo, alguien preguntó cómo iba mi serie de entrevistas con el Dalai Lama. Después de escuchar con atención mi descripción de la idea de la «motivación sincera como antídoto frente a la ansiedad», el estudiante de­claró que siempre se había sentido tímido y muy nervioso en las re­laciones sociales. Al pensar en cómo podía aplicar esta técnica para superar su ansiedad, el estudiante murmuró:

-Bueno, todo eso es muy interesante, pero me imagino que la parte difícil es la de tener esa elevada motivación de compasión y amabilidad.

-Supongo que eso es cierto -tuve que admitir.

La conversación se desvió hacia otros temas y terminamos de al­morzar. A la semana siguiente me encontré por casualidad con el mis­mo estudiante universitario, en el mismo restaurante. Se me acercó alegremente y me dijo:

-¿Recuerda que el otro día hablamos sobre motivación y ansie­dad? Pues bien, lo probé y realmente funciona. Conozco a una joven que trabaja en unos grandes almacenes, a la que he visto muchas veces. Siempre he querido invitarla a salir, pero la chica agravaba mi timi­dez, así que no me atrevía a hablar con ella. El otro día fui a los gran­des almacenes, pero esta vez empecé a pensar en mi motivación para pedirle que saliera conmigo. El motivo, claro está, era que quería sa­lir con ella. Pero detrás estaba el deseo de encontrar a alguien a quien amar y que me amara. Al pensar en ello, me di cuenta de que no ha­bía nada de malo en ello, de que mi motivación era sincera; no desea­ba causarle ningún daño, ni a ella ni a mí mismo, sino sólo que nos su­cedieran cosas buenas. El simple hecho de tener eso en cuenta y de re­cordármelo unas cuantas veces pareció ayudarme; me proporcionó el valor para entablar una conversación con ella. El corazón me latía con fuerza, pero yo me sentía estupendamente al ver que por fin ha­bía encontrado valor para hablar con ella.

-Me alegro mucho de saberlo -le dije-. ¿Y qué ocurrió? -Bueno, resulta que ya tiene novio formal. Me sentí un tanto de­silusionado, pero está bien. Me sentí estupendamente por el simple hecho de haber podido superar mi timidez. Eso me permitió compren­der que si me aseguro de que no hay nada malo en mi motivación y lo recuerdo, eso me puede ayudar la próxima vez que me encuentre en la misma situación.

                                                                                                          DALAI LAMA   El arte de la felicidad