10 abril 2016

SRI AUROBINDO Y SU ENSEÑANZA

Sri Aurobindo Ghose nació en Calcuta el 15 de agosto de 1872. Llevó a cabo sus estudios elementales en la Loretto Convent School, hasta que en 1879 fue enviado a Inglaterra.

En el país británico estudió a los clásicos griegos y latinos, idiomas y literatura y filosofía. Pasó catorce años entre los ingleses y, tras regresar a su patria, se hizo profesor de inglés y asumió el cargo de funcionario en Baroda desde 1893 a 1906. Todos esos años los aprovechó Aurobindo para estudiar con profundidad la literatura sagrada y la espiritualidad indias.
Fué encarcelado por los ingleses por su actividad política. Una vez en libertad funda el periódico Nava Shakti y se hace jefe del partido nacionalista de Bengala. 
Se retira de la política y trabaja en favor de la espiritualidad. 
Durante años se consagra a la vida interior y no faltaron las personas que se convirtieron  en sus incondicionables discípulos. Entre aquellos primeros discípulos estaba la ex esposa del explorador Paul Richard de origen judío. Fue siempre la discípula preferida del Santo de Pondichery y se la conoce como la Madre.
En 1950 murió aquel que está considerado uno de los más sobresalientes yoguis y cuyas obras son en la actualidad leídas por millares de personas de todas las edades.

La enseñanza de Aurobindo es, por encima de todo, bhaktiyoga y, para lograr el objetivo enriquece las técnicas propias de esta modalidad yóguica con las del gnanayoga, el karma yoga y otros yogas. La única razón auténtica del hombre debe ser su unión con la divinidad. Aurobindo se esforzó por poner en manos del aspirante todos aquellos medios que pudieran conducirle hasta la realización del Yo en la divinidad. 
"Tenemos que partir hacia Dios desde los sectores de la mente, del intelecto, de la voluntad, del corazón, y todo está limitado en la mente. Las limitaciones y la esclavitud es difícil que al principio y por largo tiempo dejen de estar en el camino. Pero un yoga integral usará estas más flojamente que las modalidades más exclusivas de búsqueda, y esto emergerá más pronto de la necesidad mental. Puede comenzar con la vía del amor, como con la vía del conocimiento o de las obras; pero donde se encuentren está al inicio de su dicha de realización.  El amor no puede fallar aunque no empiece partiendo de él, pues el amor es la culminación de las obras y el florecimiento del conocimiento."

   Se le aconseja al practicante para que perfeccione su conducta, controle su mente, se desapegue y trascienda el egotismo, renuncie a los frutos de la acción e intensifique su amor al máximo, es para que pueda realizar a la divinidad; si le propone que se desembaraze del pensamiento ordinario y se entrene en el pensamiento supremental, que recurra a las técnicas pranayámicas o de introspección, que efectúe japa y se entregue de lleno a los demás, es para que le sea posible llegar hasta la divinidad; si le estimula luchar contra su naturaleza inferior, a discernir entre su Yo y su ego, a no dejarse capturar por los órganos sensoriales, es para que pueda ser un hecho la comunión con la divinidad.
   Sri Aurobindo renunció al mundo para encontrar en sí mismo a la divinidad. Para él todo, excepto el goce del Divino, es efímero. Por ello, durante muchos años permaneció aislado en su deleite de la divinidad, exteriorizándolo a través de sus obras para tratar de compartir con los demás sus propias experiencias. Las experiencias de un místico que en estos momentos de evasión, de alineada proyección hacia lo exterior, de contradicción y confusión, están siendo aprovechadas por muchos de aquellos para los que la rutina materialista se ha convertido en asfixiante.

   La Madre se encargó de la dirección y organización del ashram, que desde entonces cada vez en mayor grado ha sido visitado por toda clase de aspirantes, tanto indios como extranjeros. En el ashram han vivido o viven personas de una considerable preparación interior. Cuenta con miembros de todas las condiciones y clases, que tienen una actividad exterior específica y que trabajan interiormente para efectuar la realización de su Yo. El ashram cuenta con diversas edificaciones y sus actividades son muy variadas. Hay talleres, fábricas y escuelas. Los productos elaborados en el ashram se comercializan, con lo cual se consiguen fondos para su mantenimiento.
   En el ashram hay una sala, donde reina la quietud y la sencillez, en la que se encuentra el retrato de Aurobindo junto a la madre. Es una sala apropiada para las técnicas de interiorización y la ofrenda. También en el ashram está la tumba de Aurobindo. Es como un gran rectángulo de mármol que los peregrinos y devotos cubren con flores multicolores.


   A unos kilómetros del ashram se viene procediento desde hace años a la construcción de una ciudad muy especial. Se trata de Auroville, que se está llevando a cabo con el estímulo de la Madre y la colaboración del ashram. 
Se pretende una ciudad básicamente cultural, que pueda ser crisol de las más diversas culturas. En Auroville vivirán personas de todas las razas y todos los países. Hay ya más de dos mil aurovillenses y muchos niños han venido a enriquecer este reducido pero significativo número.
   Se quiere que Auroville sea la ciudad del amor y de la belleza, la ciudad de la cultura y de la paz, la ciudad que por siglos perpetúe la enseñanza de Sri Aurobindo y de esa anciana mujer conocida como la Madre.



                                                                          Extraído de La sabiduría de los grandes yoguis
                                                                                                                               Ramiro Calle

08 marzo 2016

PRANAVA OM

La práctica tradicional de Ashtanga comienza con la recitación de un mantra. Lo que llamamos Ashtanga mantra son dos shlokas (versos) de diferentes raíces. El primero es un verso de yoga Taravali de Shankaracharia (uno de los más importantes santos de india, un maestro de yoga y proponente de advaita vedanta, una filosofía no dualista del este; y el segundo verso es un rezo largo a Patanjali , quien compiló los Yoga Sutras (aproximadamente 2,500 años antes de Cristo), el texto raíz de la filosofía yóguica, el cual es una guía de yoga para la práctica espiritual y la  exanimación de nuestro verdadero ser y naturaleza. El lenguaje original del mantra es sánscrito, el antiguo lenguaje oficial usado. El sánscrito evolucionó de una manera que cada sonido está conectado con un estado particular de conciencia, de esa manera, un mantra en sánscrito, si lo repites una y otra vez, te llevará a un determinado estado de conciencia.


Explicación del significado de cada verso:

Om: 
Omnisciencia, omnipresencia y omnipotencia

Vande Gurunam caranaravinde:
La primera línea es una metáfora hacia la práctica misma. El rendirnos ante la práctica confiando en el poder de una tradición que ha tenido la fuerza de mantenerse intacta por millones de años, un camino a la liberación y libertad, en este caso rendición no significa debilidad sino más bien, valentía, confianza y seguridad, rindiéndonos ante nuestro gurú como un signo de humildad, quien nos ayudará a remover la obscuridad e ignorancia a través de nuestra practica guiada, cuidadosa y correctamente alcanzando un estado de paz, claridad y goce a través de la experiencia práctica (no intelectual).

Sandarshita swatmasukavabodhe:
El que despierta la comprensión, entendimiento hacia la felicidad del ser puro, el que enseña buen  conocimiento, el que brinda gran bendición en mi alma, felicidad, goce, saber, unión, la sabiduría de la felicidad, la sabiduría personal (svatma).
Nishreyase jangalikayamane: 
El doctor de la selva, el médico de la jungla, el encantador de serpientes, ésta es una metáfora para ambos, el gurú y la práctica, es lo que tiene la capacidad de curar, de sanar. Aquí la serpiente simboliza la ignorancia, es por eso que se habla de un encantador de serpientes, entonces la metáfora nos dice que a través del gurú y/o la práctica (encantador de serpientes), el veneno (nuestra ignorancia) que causa miseria en nuestras vidas y puede causar daño, puede ser puesto bajo control como un encantador de serpientes controla a una serpiente venenosa y peligrosa. 

Samsara halahala mohashantyai:
El que tiene la capacidad de remover el veneno de la ignorancia en un mundo de existencia condicionada, el que destruye el veneno de la misma reduciendo las ilusiones que nos atan, sacando el veneno de ignorancia que encadena mi mente a una existencia condicionada, los patrones condicionados de conducta (samsaras) se manifiestan en nuestra práctica y en nuestra vida emocional y espiritual. Muchas veces estamos inconscientes de estas respuestas condicionadas que crean negatividad o veneno (halahala), desilusiones, es importante enfatizar que este párrafo (línea) se refiere a reducir los problemas no a eliminarlos ya que es importante el trabajar para resolverlos, yoga es un vehículo para la pacificación (santyai) de esta desilusión (moha) generando devoción buena voluntad y rendición para con nosotros mismos.

Abahu Purushakaram:

Me postro ante el sabio Patanjali, hacia Patanjali encarnación de adisesa, el segundo verso shloka del mantra es un homenaje a él,  quien escribió los Yoga Sutras, a través de una inclinación y alabanza hacia Patanjali, simbólicamente reconocemos la práctica de yoga como una práctica espiritual y un vehículo hacia la transformación. 

 Shankacakrasi Dharinam
 Sahasra Sirasam Svetam
Blanca en color con mil cabezas radiantes que sostienen una espada (discriminación), una rueda de fuego (discos de luz que representan el tiempo infinito) y una caracola (con sonido divino) desde el reino divino, representando dominio sobre el lenguaje, la filosofía y la medicina, básicamente las imágenes nos narran acerca de la sabiduría de Patanjali. Desde la mano hasta la cabeza él tiene la forma (karam) de un humano (purusa). El aparece blanco (svetum) en color, simbolizando pureza, con un millón de sahasra cabezas radiantes (sirasam). Esto ilustra que Patanjali está despierto o es un ser realizado, como su corona chakra, o centro energético, también está abierto. El sostiene una espada (simbolizando discriminación), una rueda de fuego (cakra, o disco de luz que representa tiempo infinito), y una caracola que simboliza sonido divino o sankha.   

Pranamami patanjalim
Ante él me postro (doy gracias).

Om
Omnisciencia, omnipresencia y omnipotencia. 


Traducción literal:

Vande gurunam caranaravinde
Sandarshita swatmasukavabodhe
Nishreyase jangalikayamane
Samsara halahala mohashantyai
Rezo a los pies de loto del gurú supremo, que enseña su saber, despertando la gran alegría del ser revelado.Que actúa como médico de la jungla, capaz de eliminar la decepción del veneno de una existencia condicionada.
Abahu Purushakaram
Shankhacakrasi dharinam
Sahasra sirasam svetam
Pranamami patanjalim
Om
Ante Patanjali encarnación de adidesa, que con su color  blanco, mil cabezas radiantes (en su forma de serpiente divina, ananta) y su aspecto humano a partir de los hombros empuña la espada de la discriminación junto a una rueda de fuego que simboliza el viento infinito y una caracola que representa para él el sonido divino. Me postro.Om.
  
Por Curro Arroyo, profesor de Ashtanga Yoga en Coníl, España

18 febrero 2016

ASHTANGA YOGA. PATTABHI JOIS

La práctica conduce a la perfección ( 1994 )
Felicidad en el rostro, luz en los ojos, un cuerpo saludable: éstos son los signos de un verdadero yogui, de acuerdo al Hatha Yoga Pradipika, el clásico de los textos sánscritos sobre hatha yoga. Dicha descripción concuerda con la persona de K. Pattabhi Jois, quien a la edad de 78 años posee la columna erguida y el rostro terso de un hombre de considerable menor edad. Con una sonrisa natural y radiante, me conduce hacia el interior de un cálido estudio en New York y me pregunta si tomaría una clase de yoga con él.
De acuerdo al Pradipika, el objetivo final de la enseñanza del Hatha Yoga es el Raja Yoga, también conocido como Ashtanga Yoga, el camino absoluto de los ocho limbos para alcanzar la realización, aunque no se enfatiza la importancia de alcanzar la perfección en las posturas y la respiración, tan marcadamente como lo hace Jois.

Nacido en el sur de la India en 1915, K. Pattabhi Jois encontró a su maestro, Krishnamacharya, quien también fuera maestro de B.K Iyengar, cuando aún era un joven adolescente. Enseña yoga desde 1937 en su casa de Mysore, India. Ha visitado los E.E.U.U en numerosas oportunidades y, a pesar de que ésta es su primera visita a New York, la mayoría de los alumnos de la clase de esta mañana parecen conocer la secuencia que el enseña.
Hace calor. Las ventanas están cerradas y el aire ya húmedo, se densifica con la intensa respiración del trabajo de 35 cuerpos sudados. Los alumnos gimen y exhalan. Para algunos, la secuencia se desarrolla sin aparente esfuerzo, aún cuando sus cuerpos brillan por el sudor. Jois está en todas partes, marcando: -”un pie allí”-, haciendo una broma donde lo cree necesario. Marca la secuencia de posturas con una voz fuerte y grave, nombrándolas en sánscrito.

Quien-es-Pattabhi-JoisAquí no existe la pereza: sólo el trabajo duro, disciplinado y la gracia generada por la fortaleza y la flexibilidad, en tanto la clase progresa de una postura a la otra, sólo con pausas para mantener la postura, y coordinando con una secuencia de flexión espinal entre una postura y otra, similar a la postura del saludo al sol y con idéntica coordinación en la respiración. “Exhalar, chatwari (chaturanga dandasana), inhalar, pancha (urdhva mukha svanasana)”. Jois impone disciplina, moderada por su cálido humor y afectuosidad, mientras induce a los alumnos, física y verbalmente, a lugares que desconocían poder. alcanzar. Y, como si la persuasión, la energía, la marcada presión ejercida no fueran suficientes, está el calor.
A pesar de los mats, no hay un solo punto del duro piso de madera que no esté húmedo por la transpiración, al final de esta rigurosa sesión de dos horas. La secuencia de posturas continuamente fluyendo con la respiración, está diseñada para alimentar el fuego de la purificación y realizar una limpieza de los sistemas nervioso y circulatorio, con disciplina y una buena transpiración, a la vieja usanza. “Práctica, práctica, práctica”, dice Jois más tarde, dirigiéndose a un grupo reunido en un loft en Soho. Habló extensamente acerca del método que utiliza, enfatizando que no ha agregado nada nuevo a las enseñanzas originales de su maestro y al Yoga Sutra.

¿Dónde aprendió yoga?
De mi maestro, Krishnamacharya. Comencé a estudiar con él en 1927, cuando tenía 12 años. En primer lugar me enseñó asana y pranayama. Más tarde estudié Sánscrito y Filosofía Advaita en la Universidad de Sánscrito en Mysore y allí comencé a enseñar yoga en 1937. Me gradué de profesor y enseñé Sánscrito y Filosofía en la Universidad durante 36 años. La primera vez que dí clases en U.S.A fue en Encinitas, California, en 1975. Actualmente viajo por toda U.S.A. Mi intención es enseñarle a todo aquel que quiera adquirir la perfección en el método de ashtanga yoga, tal cual mi maestro me lo enseñara.

También le enseña Sánscrito a sus alumnos occidentales?
No, sólo asana y pranayama. El Sánscrito es necesario para entender el método de yoga, pero mucha gente, aunque con deseos reales de aprender Sánscrito, dicen no tener tiempo para hacerlo. Es sumamente importante comprender la filosofía yoga: sin filosofía, la práctica no es benéfica, la práctica de yoga es el punto de partida de la filosofía yoga. La combinación de ambas cosas, es en realidad lo óptimo.

¿Qué método utiliza para enseñar asana y pranayama?
Sólo enseño ashtanga yoga, el método original expresado en el Yoga Sutra de Pantajali. Ashtanga significa yoga de las “ocho etapas”: yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana, samadhi. El Yoga Sutra dice: “Tasmin sati svasa prasvasayor gati vicchedah pranayamah (II.49): “Primero perfecciona asana, y luego practica pranayama: controla la inhalación y exhalación, regula y controla la respiración. Luego de que asana ha sido perfeccionada, puede perfeccionarse el pranayama. Ése es el método yoga.

¿Qué es la asana perfecta, y cómo se perfecciona?
Sthira sukham asanam (YS II.46).” Asana perfecta significa que puedes permanecer sentado durante tres horas con quietud y apacibilidad, sin dificultad. Cuando retiras las piernas de esta postura, el cuerpo aún siente placidez. En el método que yo enseño, hay muchas asanas, que trabajan con la circulación de la sangre, el sistema respiratorio, y la focalización de los ojos (para desarrollar la concentración). Dentro de este método, se debe ser completamente flexible y mantener las tres partes del cuerpo: cabeza, cuello y tronco, en una sola línea. Si la espina dorsal se dobla, el sistema de respiración se ve afectado. Si quieres practicar un sistema de respiración correcto, deberás mantener la columna en línea recta.
imagesA partir del muladhara (el chakra ubicado en la base de la columna), se originan 72.000 nadis (canales a través de los cuales viaja el prana por el cuerpo sutil). El sistema nervioso se desarrolla a partir de allí. Todos estos nadis están sucios y requieren limpieza. Con el método yoga, utilizas la asana y el sistema de respiración para limpiar diariamente los nadis. Purificas los nadis sentándose en la postura correcta y practicando todos los días , inhalando y exhalando, hasta que finalmente, luego de un largo tiempo, el cuerpo entero se halla fuerte y el sistema nervioso está perfectamente curado. Cuando el sistema nervioso está en condiciones óptimas, el cuerpo se encuentra fuerte. Una vez que todos los nadis están limpios, el prana penetra el nadi central, llamado sushumna. Para ésto, debe tenerse un control absoluto del ano. Deberás practicar cuidadosamente las bandas-mulabandha, uddiyana bandha, y las otras, durante la práctica de asana y pranayama. Si practicas el método que yo enseño, automáticamente, las bandhas llegarán. Ésta es la enseñanza original, el método de Ashtanga Yoga. No he agregado nada en absoluto. Estas enseñanzas modernas, no sé…….¡yo soy un hombre viejo!

Este método es muy exigente. ¿Cómo le enseña a alguien que no posee un buen estado físico?
No es imposible trabajar aunque no se posea un estado físico óptimo. Según los textos, la práctica del yoga te estiliza, pero también te da la fortaleza de un elefante. Adquieres entonces un rostro yogui. Un rostro yogui es siempre un rostro sonriente. Esto significa que escuchas la nada, el sonido interno, y tus ojos están despejados. Entonces puedes ver con claridad y controlas el bindu (la energía vital a veces interpretada como energía sexual). El fuego interior se revela, y el cuerpo queda libre de enfermedades.

images (1)Existen tres tipos de enfermedades: la del cuerpo, la de la mente y la del sistema nervioso. Cuando la mente se halla enferma, el cuerpo entero también lo está. Las escrituras del yoga dicen: “Manayeva manushanam karanam bandha mokshayoho,” la mente es el origen de la esclavitud y también de la liberación. Si la mente está enferma y triste, el cuerpo todo se enferma también y así, todo está acabado. Por eso, primero debes darle medicina a la mente. Medicina de la mente, eso es yoga.
¿Qué significa exactamente: medicina de la mente?
La práctica del yoga y un sistema correcto de respiración. Práctica, práctica, práctica. Éso es lo que es. Práctica para que el sistema nervioso esté perfecto y la circulación sanguínea sea buena, lo cual es muy importante. Con una buena circulación sanguínea, no tendrás problemas cardíacos. Controlar tu bindu, no malgastar tu bindu, es también muy importante. Una persona está viva cuando retiene el bindu; cuando el bindu se ha perdido totalmente, eres hombre muerto. Ésto es lo que dicen las escrituras. Con la práctica diaria, la sangre se purifica, y gradualmente se adquiere el control de la mente. Éste es el método yogui. “Yogas chittaa vritti nirodhah (YS: I:2).” Ésto significa que el yoga es el control sobre las modificaciones de la mente.

Hemos hablado básicamente acerca de la práctica del yoga como asana y pranayama. ¿Cuál es la importancia de los primeros dos limbos del yoga ashtanga: yamas y niyamas?
Son realmente difíciles. Si tu mente y cuerpo son débiles, entonces tienes principios débiles. El yamas consta de cinco limbos: ahimsa (no violencia), satya (sinceridad), asteya (no hurto), brahmacharya (continencia), y aparigraha (no posesión). El Ahimsa resulta imposible; también decir la verdad es muy difícil. Las escrituras dicen: dí la verdad que es gentil, no digas la verdad que hiere. Pero no mientas, no importa cuán gentil suene la mentira. Muy difícil. Sólo se dice la verdad gentil porque aquel que dice la verdad que hiere, es hombre muerto.
Por lo tanto, una mente débil significa un cuerpo débil. Por eso es que una buena base se construye con la práctica de asana y pranayama, para que tu cuerpo y mente y sistema nervioso trabajen simultáneamente: luego es que pasas a trabajar sobre ahimsa, satya, y los otros yamas y niyamas.

showcase-06-Pattabhi-Jois¿Y con respecto a los demás limbos del ashtanga yoga?, ¿Ud. enseña algún método de meditación?
La meditación es dhyana, el séptimo estadío dentro del sistema de yoga. Luego de que una etapa es perfeccionada, se puede avanzar hacia la próxima. Para el dhyana, deberás sentarte con la espalda recta, ojos cerrados y focalizar sobre el puente de las fosas nasales. Si no lo haces de esta manera, no estarás centrado. Si los ojos se abren y cierran, también tu mente lo hace.
En un 95 por ciento, el yoga consiste en la práctica. Sólo el 5 por ciento es teoría. Sin práctica no funciona; no se obtienen beneficios. Así es que debes practicar, siguiendo el método adecuado, respetando los pasos uno por uno. Sólo así es posible.

Su enseñanza es descrita a través del término vinyasa.¿Qué significa esta palabra?
Vinyasa significa “sistema de respiración”. Sin vinyasa, no realices la asana. Cuando el vinyasa se ha perfeccionado, la mente está bajo control. Eso es lo principal: controlar la mente. Siguiendo la práctica de esta forma, gradualmente se adquiere el control de la mente.

¿Ud. también enseña pranayama en las posturas sentadas?
Sí. Cuando el padmasana (la postura del loto sentado) se ha perfeccionado, entonces controlas tu ano con el mulabandha, y también utilizas la traba del mentón , jalandrabandha. Existen varios tipos de pranayama, pero el más importante es el kevala kumbhaka, cuando las fluctuaciones de la respiración (inhalación y exhalación) han sido controladas y cesan automáticamente. Para esto deberá practicarse.

Práctica, práctica, práctica. Cuando practicas, nuevas formas de pensamiento, nuevos pensamientos, acuden a tu mente. Las palabras son buenas; cuando hablas todos dicen que eres grandioso, pero las palabras, en un 99.5 por ciento, carecen de practicidad. Deberás practicar asana y pranayama a lo largo de muchos años. Las escrituras dicen “Practicar durante un largo tiempo con respeto y sin interrupción, conduce a la perfección.” Un año, dos años, diez años……la vida entera, practica.
Luego de que asana y pranayama han sido perfeccionados, prosigue el pratyahara, control de los sentidos (el quinto limbo del yoga ashtanga). Los primeros cuatro limbos consisten en ejercicios externos: yama, niyama, asana, pranayama. Los cuatro últimos son internos y automáticamente subsecuentes a los cuatro primeros, luego de su aprendizaje.

images (2)Pratyahara significa que donde quiera que miras, ves a Dios. Un buen control de la mente otorga esta capacidad, de tal manera que cuando miras, todo lo que ves es Atman (el Dios interior). Es entonces cuando el mundo está para ti, coloreado por Dios.
Sea lo que sea que veas, lo identificas con tu Atman. Las escrituras dicen que una verdadera mente yogui está tan absorta en el pie de loto del señor, que nada puede distraerlo, no importa lo que ocurra en el mundo exterior.

¿Cuál sería su primer consejo para aquellos que sienten el deseo de seguir yoga?
Yoga es posible para todo aquel que realmente lo desee. Yoga es universal. No me pertenece sólo a mí. Pero yo no abordo el yoga desde una perspectiva comercial para obtener ganancias. Si quieres estar cerca de Dios, torna tu mente hacia Dios, y practica yoga. Como dicen las escrituras: “Sin la práctica del yoga, ¿cómo podrá el conocimiento proporcionarte moksha (liberación).”

18 enero 2016

SHARATH JOIS. EL GURU DEL ASHTANGA YOGA

Un vistazo al Corazón Espiritual de R.Sharath Jois.

Kino McGregor, una profesora estadounidense de Ashtanga Yoga con amplia presencia en los medios y redes sociales, ha escrito un artículo sumamente interesante en la edición de enero de la revista Yoga Digest acerca de Sharath Jois, nieto de Krishna Pattabhi Jois y actual Director del Instituto de Ashtanga Yoga en Mysore.
Kino McGregor ha sido estudiante de Ashtanga Yoga durante muchos años y ha tenido ocasión de conocer en persona y muy de cerca tanto a Pattabhi como a Sharath Jois. A menudo se la critica porque parezca estar más pendiente del merchandising y de publicar su enésima foto, vídeo o artículo que del discreto viaje interno que suele esperarse de un profesor de yoga pero, en esta ocasión, la comunidad internacional de Ashtanga Yoga no puede sino estarle agradecida por este fantástico retrato de Sharath Jois con que nos ha regalado. Me he tomado la molestia de traducirlo y difundirlo a través de este blog, lo cual espero le parezca bien a Kino y le ayude a que sus palabras lleguen al mayor número de gente posible. Pongo aquí el enlace al artículo original en inglés en la página web de Kino McGregor.

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Artículo original de Kino McGregor en la revista Yoga Digest.
En sus ojos hay ferocidad y compasión a partes iguales. Practicar bajo su tutela es caminar sobre la delgada línea que separa el terreno de la severidad y de la jocosidad. Sharath Jois es el capitán del buque espiritual de Ashtanga Yoga.

Sharath dedica su vida a su familia, a sus estudiantes y, por supuesto, a su propia práctica. Se levanta a las 00:45 de la medianoche para completar su práctica personal antes de enseñar desde las 04:00 de la madrugada hasta las 12:30 del mediodía. Si le preguntas cuándo duerme, bromea y dice: "dormiré cuando esté muerto."
Siempre está lleno de energía para sus estudiantes, preparado para una carcajada y una sonrisa bonachona. A menudo bromea diciendo que es como "un drácula" que se despierta en medio de la noche para avivar el fuego sagrado de Ashtanga Yoga. Pero no trates de amotinarte en la clase, o ten por seguro que te encontrarás con su rugido de tigre. Sharath habla sobre la enseñanza: "dos cosas son muy importantes: enseña con alegría y sé estricto, dado que tu estudiante ha de aprender de la manera adecuada: el Yoga no es propiedad de un solo hombre. Pertenece a todo el mundo, pero todo el mundo debería practicarlo de la forma correcta."

Sharath ha dedicado su vida a enseñar la metodología correcta de Ashtanga Yoga; enfatiza la disciplina como un componente clave del camino espiritual. "Si quieres profundizar en esta práctica e intentar darte cuenta de qué es, entonces tienes que someterte a cierta disciplina. No es algo que llegue a la fuerza; nadie puede obligarte, tiene que salir de dentro de ti. No puedes practicar asanas durante veinticuatro horas al día. La disciplina lo es todo, tu comida, tu sueño, tu interacción con los demás; todo."

Nacido en el seno de una familia yogui, empezó a practicar en torno a los seis años de edad. Al principio "mi madre solía obligarme a ir" pero "entonces continué día a día, mes a mes, año a año. Me puse realmente serio sobre esta práctica, así es cómo vino a mí." A lo largo de su vida pasó más de veinte años como estudiante de su abuelo, Sri Krishna Pattabhi Jois. Durante esos años, Sharath se convirtió en el practicante de Ashtanga Yoga más avanzado del mundo y la única persona que asistió y aprendió directamente de su abuelo durante un periodo de tiempo tan prolongado.
El Krishna Pattabhi Jois Ashtanga Yoga Institute -KPJAYI- de Mysore, bajo la Dirección de Sharath, acoge a casi 400 nuevos estudiantes cada mes. El registro de la página web del Instituto se llena a los pocos minutos de abrirse el plazo de inscripción. Es fácil olvidarse de que Sharath es una persona real y no un yogui que vive una vida remota. Como cualquier padre, sus ojos se iluminan de puro amor y alegría cuando ve a sus hijos. Su comida occidental favorita es la pizza repleta de vegetales. Para irse de vacaciones dice que le "encanta la naturaleza y me gusta ir al bosque y a las montañas." También es un ávido fotógrafo y ve en el mundo natural un refugio meditativo del aspecto material de la vida.
Los estudiantes a veces pueden obsesionarse con el objetivo de obtener cierta asana. Aunque el Ashtanga Yoga pueda parecer progresivo, Sharath no está de acuerdo con ello. "La mentalidad de muchos estudiantes es que si aprendes más asanas, eso quiere decir que eres un gran yogui. A medida que aprendes más yoga este tipo de pensamientos deberían desaparecer. Tienes que permitir que el cuerpo cambie. Todos tenemos cuerpos diferentes, todos tenemos diferentes tipos de flexibilidad y la fuerza no es la misma para todos." La práctica de asanas no es como una competición, sino que ha de servir como una purificación física y emocional. Sharath continúa: "Es como eliminar todos los venenos y toxinas del interior de tu cuerpo. Algunas emociones también son toxinas. Han de salir todas fuera."
Aunque el método de Ashtanga Yoga se componga de seis series de asanas, ordenadas en un nivel de dificultad creciente, las posturas en realidad son un vehículo para una reflexión más profunda del viaje interno. Sharath pone énfasis en incorporar los códigos de conducta morales y éticos conocidos como los Yamas y los Niyamas. Los Yamas y Niyamas describen principios que incluyen la no violencia, la veracidad, la purificación interna, la auto-investigación espiritual y el desapego como parte de lo que significa vivir de acuerdo con los principios yóguicos. Además, anima a los estudiantes para que tengan sed de conocimiento espiritual, como un Shadaka. Un Shadaka es un verdadero buscador espiritual sumergido en un viaje para el conocimiento profundo y elevado del Yo interior. Centrarse exclusivamente en el asana es una desviación de la verdadera experiencia de yoga. Sharath dice que es como "un pequeño sapo que vive dentro de un pozo y que no sabe nada del mundo exterior. Está atrapado dentro de ese pozo y no sabe nada de lo que hay fuera." Anima a sus estudiantes a que busquen el viaje espiritual de Ashtanga Yoga más allá del asana. "Yoga es la ciencia de dominar la mente."
Por lo tanto, para Sharath la esencia del yoga es el viaje espiritual. "El yoga no es otra cosa que conocimiento espiritual. Cómo purificarte a ti mismo, cómo purificar tu cuerpo y tu mente. Una vez que se han purificado, el cuerpo y la mente te llevarán al conocimiento supremo. Yoga no consiste simplemente en doblar el cuerpo. Yoga es obtener un estado elevado de conciencia." Esto es algo que no puede ser explicado en un libro o aprendido al ver un vídeo. En su lugar, el verdadero conocimiento del yoga sólo puede ser confirmado a través de la experiencia directa. Cada estudiante se convierte en un estudiante directo del linaje al estudiar bajo la tutela de Sharath, dando continuidad a la tradición Gurú Parampara de la transmisión de conocimientos. "La comprensión del yoga llegará a través de un Parampara sólo cuando tú hayas pasado mucho tiempo con tu profesor, con tu Gurú. El profesor y el Gurú son dos cosas distintas. El profesor es únicamente el que te enseña a hacer algo, mientras que el Gurú es el que te lleva a la luz. Gurú significa 'el que quita la oscuridad' o el que elimina todos los obstáculos de tu interior y te lleva hacia la luz denominada Mana, el conocimiento."
Entre muchos estudiantes de Mysore Sharath es conocido simplemente como el "Boss", el "Jefe". Con amor y reverencia, él es el Guruji de la nueva generación de ashtanguis que nunca tuvieron la oportunidad de estudiar con su abuelo. Cuando se le pregunta acerca de ser un Gurú, él responde con humildad: "Quiero que todo el mundo sepa cuál es el correcto yoga y, dado que en el yoga hay muchos malentendidos, muchas malas interpretaciones, mi objetivo es corregirlos. No puedo corregir a todo el mundo, así que en todo lo que pueda, intentaré proporcionar conocimiento correcto a mis estudiantes y a quienquiera que venga a aprender conmigo. Así que con suerte creo que mucha gente vendrá a saber e intentar entender lo que es el verdadero yoga."


 "El ashtanga yoga según el "Boss" (jefe): Un vistazo al Corazón Espiritual de R.Sharath Jois". Artículo en inglés de Kino MacGregor con traducción de Fernando Gorostiza.

17 enero 2016

AFRONTAR LA ANSIEDAD





Se ha calculado que, durante el transcurso de una vida, al menos uno de cada cuatro estadounidenses padecerán un grado de ansie­dad o preocupación lo bastante grave como para confirmar los diag­nósticos sobre trastornos de este tipo. Pero incluso aquellos que no sufran nunca un estado patológico o incapacitador de ansiedad, ex­perimentarán en uno u otro momento niveles excesivos de preocu­pación que no sirven a ningún propósito útil y que no hacen sino resquebrajar su felicidad e interferir en su capacidad para alcanzar objetivos.

Al analizar los antídotos contra la ansiedad, el Dalai Lama ofrece dos remedios, cada uno de los cuales funciona en un plano diferente. El primero implica combatir activamente la preocupación y dar sis­temáticamente la vuelta a las cosas mediante la aplicación de un pen­samiento dicotómico: recordar que si el problema tiene una solución no hay necesidad de preocuparse y si no la tiene, tampoco.

El segundo antídoto es un remedio de más amplio espectro. Supo­ne la transformación de la propia motivación fundamental. Existe un contraste interesante entre el enfoque del Dalai Lama sobre la moti­vación humana y el de la ciencia y la psicología occidentales. Según hemos visto previamente, los estudiosos de la motivación han investi­gado los motivos normales, examinando las necesidades e impulsos, tanto instintivos como aprendidos. En este nivel, sin embargo, el Da­lai Lama ha centrado su atención en desarrollar y utilizar los impulsos aprendidos para intensificar el propio «entusiasmo y determinación». En algunos aspectos, esto es similar al punto de vista de muchos ex­pertos occidentales; la diferencia estriba en que el Dalai Lama trata de crear determinación y entusiasmo para que la persona adopte com­portamientos sanos y elimine los rasgos negativos, en lugar de resal­tar el éxito mundano, lograr dinero o poder. Pero quizá la diferencia más notable sea que mientras que los «especialistas en motivación» se ocupan de promover las motivaciones ya existentes para alcanzar el éxito mundano, el principal interés del Dalai Lama por la motiva­ción humana radica en reconfigurarla y cambiarla, de modo que se base en la compasión y la amabilidad.

En el sistema del Dalai Lama para entrenar la mente y alcanzar la felicidad, cuanto más cerca esté uno de sentirse motivado por el al­truismo, tanto menor será el temor que experimentará ante circuns­tancias que provoquen incluso una ansiedad extrema. Pero ese mismo principio puede aplicarse también a cosas más pequeñas, incluso cuando la propia motivación no es del todo altruista. Retroceder un paso para asegurarse de que uno no tiene intención de causar daño y de que la propia motivación es sincera, contribuye a reducir la ansie­dad en situaciones corrientes.

No mucho después de la conversación anterior con el Dalai Lama, almorcé con un grupo de personas entre las que había un joven a quien no conocía, estudiante de una universidad local. Durante el almuerzo, alguien preguntó cómo iba mi serie de entrevistas con el Dalai Lama. Después de escuchar con atención mi descripción de la idea de la «motivación sincera como antídoto frente a la ansiedad», el estudiante de­claró que siempre se había sentido tímido y muy nervioso en las re­laciones sociales. Al pensar en cómo podía aplicar esta técnica para superar su ansiedad, el estudiante murmuró:

-Bueno, todo eso es muy interesante, pero me imagino que la parte difícil es la de tener esa elevada motivación de compasión y amabilidad.

-Supongo que eso es cierto -tuve que admitir.

La conversación se desvió hacia otros temas y terminamos de al­morzar. A la semana siguiente me encontré por casualidad con el mis­mo estudiante universitario, en el mismo restaurante. Se me acercó alegremente y me dijo:

-¿Recuerda que el otro día hablamos sobre motivación y ansie­dad? Pues bien, lo probé y realmente funciona. Conozco a una joven que trabaja en unos grandes almacenes, a la que he visto muchas veces. Siempre he querido invitarla a salir, pero la chica agravaba mi timi­dez, así que no me atrevía a hablar con ella. El otro día fui a los gran­des almacenes, pero esta vez empecé a pensar en mi motivación para pedirle que saliera conmigo. El motivo, claro está, era que quería sa­lir con ella. Pero detrás estaba el deseo de encontrar a alguien a quien amar y que me amara. Al pensar en ello, me di cuenta de que no ha­bía nada de malo en ello, de que mi motivación era sincera; no desea­ba causarle ningún daño, ni a ella ni a mí mismo, sino sólo que nos su­cedieran cosas buenas. El simple hecho de tener eso en cuenta y de re­cordármelo unas cuantas veces pareció ayudarme; me proporcionó el valor para entablar una conversación con ella. El corazón me latía con fuerza, pero yo me sentía estupendamente al ver que por fin ha­bía encontrado valor para hablar con ella.

-Me alegro mucho de saberlo -le dije-. ¿Y qué ocurrió? -Bueno, resulta que ya tiene novio formal. Me sentí un tanto de­silusionado, pero está bien. Me sentí estupendamente por el simple hecho de haber podido superar mi timidez. Eso me permitió compren­der que si me aseguro de que no hay nada malo en mi motivación y lo recuerdo, eso me puede ayudar la próxima vez que me encuentre en la misma situación.

                                                                                                          DALAI LAMA   El arte de la felicidad