12 noviembre 2012

BENEFICIOS DE PRACTICAR YOGA. LA CIENCIA HABLA


   El Yoga es una disciplina que mantiene el cuerpo en forma porque regula las funciones del organismo, reduce el estrés , y ayuda a curar lesiones y enfermedades, proporcionándonos una sensación de bienestar muy distinta a la que aporta la práctica de ejercicio típica.

   Con las asanas no solo se tonifica el cuerpo sino que se llega a alcanzar la tranquilidad del espíritu porque su práctica requiere una buena dosis de concentración mental y de control de la respiración.
Muchos médicos y psicológicos sostienen que el trauma emocional no sólo está contenidas en nuestras mentes, sino también en nuestros cuerpos y esto se hace evidente en el desarrollo de muchas enfermedades.


Estudios médicos demuestran los beneficios que aporta el Yoga a nuestra salud:

1.- Flexibilidad general 
La mejora de la flexibilidad es uno de los primeros beneficios más claros en la práctica a del Yoga. Durante la primera clase, probablemente no serás capaz de tocar las puntas de los pies con las manos, y ni mucho menos realizar arcos hacia atrás. Pero si uno se pone a ello con empeño, se notará un gradual aflojamiento, y eventualmente, algunas posturas que parecían imposibles, serán posibles al fin. También será notable la desaparición de dolores y tensiones. Eso no es una coincidencia. Las caderas tensas pueden constreñir la articulación de la rodilla debido a un inadecuado alineamiento del fémur en el muslo con las espinillas. Unos músculos isquiotibiales tensos pueden conducir a un aplanamiento no natural de la columna lumbar, lo cual puede causar dolor. Y la inflexibilidad en los músculos y los tejidos conectivos, tales como las fascias (envoltura de los haces musculares) y los ligamentos, pueden causar una postura deformante.

2.- Prueba de Fuerza
Los músculos fuertes hacen mucho más que tener buen aspecto. También nos protegen de dolencias como la artritis y o el dolor de espalda y ayudan a prevenir las caídas en las personas mayores. Y cuando se ha logrado obtener fortaleza a través del Yoga, ésta se equilibra con la flexibilidad. En el caso de que uno fuera a un gimnasio parar levantar pesas con ánimo de “hacer músculos”, se conseguiría fortaleza a expensas de la flexibilidad.

3.- Cabeza en Línea
Tu cabeza es como una bola de bolera, grande, redonda y pesada. Cuando se encuentra bien equilibrada, directamente sobre una espina erecta, los músculos del cuello y de la espalda utlilizan mucho menos esfuerzo para sostenerla. Muevelá unos milímetros hacia delante, sin embargo, y comenzarás a sentir una tensión en dichos músculos. Mantén esa pesada bola de billar caída hacia delante durante doce horas y no te extrañarás de sentirte fatigado. Y la fatiga no es solo el ùnico problema. La mala postura puede causar lesiones y dolencias en el cuello, la espalda , otros músculos y las articulaciones. A medida de que la cabeza se desploma, el cuerpo puede compensar aplanando la curva normal del cuello y de la zona lumbar. Esto puede causar dolor y artritis degenerativa en la columna.



4.- Las articulaciones se alimentan
Cada vez que se practica Yoga, se llevan las articulaciones a una gama completa de movimiento. Esto puede ayudar a prevenir la artritis degenerativa y a mitigar esa dolencia mediante el “efecto esponja” de las áreas de cartílago que normalmente no son utlizadas. El cartílago de las articulaciones es como una esponja; recibe los nutrientes frescos solamente cuando los fluídos son “apuchurrados” y un nuevo suministro es “absorbido” por los mismos. Sin un adecuado mantenimiento, las abandonadas áreas de los cartílagos se pueden eventualmente fatigar, exponiendo el hueso debajo a convertirse en una especie de “zapatas de freno desgastadas”.



5.- Espina Dorsal nutrida
Los discos vertebrales , absorbedores de trauma entre las vértebras, se pueden herniar y comprimir nervios , “adoran” el movimiento. Esta es la única forma en la que pueden conseguir sus nutrientes. Si se trabaja una buena y equlibrada tanda de aperturas y plegamientos , tanto adelante como hacia atrás, combinado con torsiones, eso ayudará a suministrar el alimento y mantendrá a las vértebras sueltas y saludables.


6.- Mejorar la Masa Ósea
Está muy bien documentado que los ejercicios en los que se realiza carga de peso fortalecen los huesos y previenen e incluso eliminan la osteoporosis. Muchas posturas de Yoga requieren que uno levante su propio peso, y se sostenga el mismo parcialmente en diferentes articulaciones. Algunas como el Perro Cabeza abajo o el Perro
Cabeza arriba fortalecen muchísimo los brazos y hombros que son muy susceptibles a las fracturas por osteoporosis. En un estudio no publicado, de la Universidad del Estado de California, Los Ángeles, se mostraba que la práctica del Yoga intensificaba la densidad de los huesos vertebrarles. La capacidad del Yoga para bajar los niveles de la hormona del estrés, cortisol , puede ayudar a conservar el calcio de los huesos.


7.- Mejora de la Circulación
Yoga hace que la sangre fluya. Más específicamente, los ejercicios de relajación que se aprenden en Yoga pueden ayudar a la circulación, especialmente de los pies y de las manos. El Yoga transporta más oxígeno a las células, las cuales funcionan con mejores resultados. Las posturas de torsiones están pensadas para “escurrir” la sangre venosa de los órganos internos y permitir que la sangre oxigenada fluya hacia ellos, cuando se suelta la postura. Las posturas invertidas, como la Inversión sobre las Manos, la Cabeza o los Hombros (La Vela por ejemplo), instan a la sangre venosa de las caderas y las piernas a que fluya hacia el corazón desde donde es lanzada a los pulmones para ser oxigenada y refrescada. Esto es de mucha ayuda si se sufre de hinchazón en las piernas, debido a problemas de corazón o de riñones. Yoga también mejora los niveles de hemoglobina y células rojas, que transportan el oxígeno a los tejidos. Además, adelgaza la sangre haciendo que las plaquetas estén menos pegajosas y cortando el nivel de proteínas coagulantes en la sangre. Esto ayuda a disminuir la incidencia de los ataque de corazón e infartos, ya que los coágulos son muchas veces los causantes de los mismos.

8.- La Linfa fluye
Cuando se contrae y se estiran los músculos, se mueven los órganos de alrededor, y al entrar y salir de las posturas de Yoga, se aumenta el drenaje de la linfa (un fluido viscoso rico en células inmunológicas). Esto ayuda al sistema linfático a luchar contra las infecciones, destruir las células cancerosas y librarse de los productos de desecho que se derivan del funcionamiento de las células.

9.- Corazón a punto
Cuando se toman regularmente las constantes cardíacas al realizar ejercicios aeróbicos, se constata que son buenos para disminuir el riesgo de ataque de corazón y alivian las depresiones. Ya sabemos que no todo el Yoga es aeróbico, pero si se realiza vigorosamente, mediante el Yoga en movimiento, o asanas encadenadas, (por ejemplo el tipo de Yoga Ashtanga), se puede adiestrar al corazón a fortalecerse dentro de una constante aeróbica. Pero incluso, aunque no se realizara ese incremento de esfuerzo aeróbico, y fuera más tranquilo, lo que sucede muchas veces en Yoga, las asanas y los ejercicios respiratorios pueden aumentar la mejora de las condiciones cardiovasculares. Los estudios han demostrado que la práctica del Yoga, baja los latidos del corazón en reposo, aumenta su fortaleza e incrementa su potencial de suministro de oxígeno durante el ejercicio, lo cual demuestra que es enormemente beneficioso aunque se esté practicando un deporte. Otro estudio también ha descubierto que los sujetos que practicaban Pranayama (técnicas respiratorios de Yoga) eran capaces de realizar más ejercicio con menor suministro de oxigeno.

10.- Descenso de la Presión Arterial
Si tienes presión arterial alta te puedes beneficiar mucho con la práctica del Yoga. Dos estudios de gente con hipertensión, publicados en la revista médica británica The Lancet, comparaba los efectos de la postura Shavasana (postura de Relajación Profunda Consciente) con el acto de echarse a descansar sobre un sofá. Después de tres meses, Shavasana fue asociada a 26 puntos de bajada en la presión sistólica (la numeración alta) y a 15 puntos de descenso en la presión diástolica (la baja) y cuanto más alta era la “alta” inicial, el descenso era más acusado.

11.-Descenso del nivel de Cortisol (hormona del estrés)
El Yoga desciende el nivel de cortisol. Si eso no suena como gran cosa, piensa en esto. Normalmente, las glándulas adrenales secretan cortisol en respuesta a una aguda crisis, lo que temporalmente deprime el sistema inmunológico. Si los niveles de cortisol permanecen altos incluso después de que la crisis haya pasado, pueden comprometer el sistema inmunológico. Temporalmente, los “chutes” de cortisol ayudan a mantener fuerte la memoria de largo plazo, pero altos niveles de cortisol de forma crónica, debilitan la memoria y pueden producir cambios permanentes en el cerebro. Adicionalmente los niveles de cortisol alto están relacionados con la depresión, la osteoporosis (extrae el calcio y otros minerales de los huesos e interfiere con la absorción de los mismos), la presión arterial alta y la resistencia a la insulina. En las ratas, los niveles de cortisol altos les conducen a lo que los investigadores llaman “comportamiento compulsivo de búsqueda de comida, (el mismo que uno siente cuando están deprimido, enfadado o estresado). El cuerpo toma esas calorías extras y las distribuye en forma de grasa en el abdomen, contribuyendo a ganar peso con riesgo de diabetes y un ataque al corazón.

12.- Es la hora feliz
¿Te sientes triste?. Siéntate en la postura del Loto. Mejor todavía. Te levantas y te estiras es un arco hacia atrás o te colocas en aristocrática postura del Rey Danzarín. Bueno… aunque no es tan simple como eso, un estudio ha descubierto que una consistente práctica de Yoga mejoraba los estados depresivos y producía un significativo aumento del nivel de serotonina y una disminución de los niveles de monoamina oxidasa (una enzima que anula los neurotransmisores) y el cortisol. En la Universidad de Wisconsin, Richard Dadivson, Doctor en Medicina, descubrió que el córtex prefrontal izquierdo aumentaba su actividad en los meditadores, un encuentro que ha sido relacionado con más altos niveles de felicidad y mejor función del sistema inmunológico. En los practicantes veteranos se han observado efectos colaterales positivos muy espectaculares.

13.- Cuestión de peso
Moverse más y comer menos. Este es el adagio de cualquier persona que hace una dieta. El Yoga puede ayudar en ambos frentes. Un práctíca regular te pone en movimiento y te ayuda a quemar calorías, y las dimensiones espirituales y emocionales de tu práctica puede estimularte a comer menos y a regular los problemas de peso en un nivel más profundo. Yoga puede también inspirarte a conseguir ser más consciente en los hábitos alimenticios.

14.-Bajos Índices de Enemigos (azúcar, colesterol ..etc..) 
Yoga reduce el nivel de azúcar en la sangre y el LDL (colesterol “malo”) y aumenta los niveles de HDL (colesterol “bueno”). Se ha descubierto que en las personas con diabetes que practican Yoga, el nivel de azúcar había descendido de varias maneras: Reduciendo el cortisol y la adrenalina, promocionando pérdida de peso y mejorando la sensibilidad a los efectos de la insulina. Si se descienden los niveles de azúcar, disminuirá el riesgo de complicaciones como son el ataque al corazón, fallos renales y ceguera.

15.- Ondas cerebrales
Un importante componente del Yoga es focalizarse uno mismo en el presente. Estudios han encontrado que la práctica regular mejora la coordinación, tiempo de reacción, memoria e incluso los niveles de coeficiente intelectual. Las personas que practican Meditación Transcendental demostraron una mayor habilidad para resolver problemas y recabar y recordar información, probablemente porque están menos distraídos con sus pensamientos los cuales pueden perturbar una y otra vez como una cinta sin fin.

15.- Centros nerviosos
El Yoga estimula la relajación, calma la respiración y te centra en el presente armonizando el equilibrio entre el sistema nervioso simpático (el de la respuesta de huye o lucha), y el sistema nervioso parasimpático. El último es calmante y restaurador; disminuye el ritmo cardíaco y respiratorio, desciende la presión arterial y aumenta el volumen de sangre a los intestinos y los órganos reproductivos, comprendiendo todo ello lo que Herbert Benson Doctor en Medicina, llama la respuesta de relajación.

17.- Equilibrio y Manejo del Espacio
La práctica regular del Yoga, aumenta la propiocepción (la habilidad para sentir lo que el cuerpo está haciendo y cómo está situado en el espacio) y mejora el equilibrio físico. Las personas que tienen malas posturas o patrones de movimiento disfuncionales normalmente tienen un sentido de la propiocepción muy pobre, lo cual está ligado a problemas de rodilla y dolor en la espalda. Una mejora en el equilibrio podría significar menos caídas. Para la gente mayor, esto se traduce en más independencia y en el retraso para asumir la necesidad de ir a una residencia atendida e incluso no tener necesidad de ir a ninguna. Para el resto de nosotros, las posturas, como por ejemplo El Árbol pueden hacernos sentir menos enclenques . 





18.- Control sobre los Centros Neurálgicos
Algunos yoguis avanzados pueden controlar sus cuerpos en formas extraordinarias, muchas de las cuales están dirigidas por el sistema nervioso. Los científicos han monitorizado a yoguis que podían inducirse a sí mismos ritmos cardíacos inusuales, generar específicos patrones de ondas cerebrales y utilizando técnica de meditación, elevar la temperatura de sus manos a 15 grados F. Solo ellos pueden utilizar el Yoga para hacer eso, quizás nosotros podríamos aprender a mejorar el flujo de sangre hacia la pelvis si una mujer está tratando de quedarse embarazada o inducirse a la relajación cuando se tengan problemas de insomnio.

19.- Soltar los músculos
¿Has sido alguna vez consciente de la tensión mortal con la que uno sostiene el auricular del teléfono o el volante del coche, o cómo constreñimos la cara cuando miramos a la pantalla del ordenador? Estos hábitos inconscientes pueden conducir a tensión crónica, fatiga muscular, sensibilidad dolorosa en las muñecas, brazos, hombros, cuello y cara, lo cual puede aumentar el estrés y empeorar el estado de ánimo. Al practicar el Yoga, comienzas a darte cuenta donde mantienes las tensiones: Puede ser en la lengua, los ojos, los músculos de la cara y el cuello. Si simplemente se pone uno en contacto con ellos, puede soltar la tensión de la lengua y de los ojos. Con los músculos más grandes, como los cuádriceps, trapecio o nalgas puede llevar un año de práctica el aprender a soltarlos.

20.- Restauración y Descanso
La estimulación es buena, pero mucha ataca el sistema nervioso. Yoga puede aportar ayuda para mitigar el ajetreo histérico de la vida moderna.
Las asanas restauradoras, Yoga Nidra (una forma de relajación guiada), Shavasana (postura de Relajación Profunda Consciente), pranayama (técnicas respiratorias de Yoga), meditación que nos protege de los estímulos externos, el llevar los sentidos hacia el “interior”, son “herramientas” que nos ayudan en nuestro sistema nervioso. Otro “producto”, generado por la práctica diaria del Yoga en un sueño mejorado, lo que significa, sentirse menos cansado y estar menos proclives a sufrir accidentes.

21.- Sistema Inmune
Las asanas (posturas) y el Pranayama (técnicas respiratorias) mejoran probablemente la función del sistema inmune, pero, hasta ahora, es la meditación la que se lleva la palma en cuanto a la credibilidad más fuerte en el ámbito científico. Parece que tiene un efecto beneficioso en el sistema inmunológico, intensificándolo cuando es necesario (por ejemplo, elevando los niveles de anticuerpos en respuesta a las vacunas) y descendiéndolo cuando es necesario (por ejemplo, mitigando la inapropiada y agresiva función inmunológica en una enfermedad autoinmmune, como es la psoriasis)

22.- Capacidad Respiratoria
Los yoguis tienden a tomar menos respiraciones con mayor volumen, lo cual es calmante y más eficiente. En 1998, un estudio publicado en la revista The Lancet, mostró una respiración conocida como (respiración completa) a las personas que tenían problemas pulmonares debido a un fallo congestivo del corazón. Después de un mes, su porcentaje medio de respiración descendió de 13.4 respiraciones por minuto a 7.6- Mientras tanto, su capacidad de ejercicio aumentó significativamente, como lo hizo la saturación de oxígeno en su sangre. En suma, Yoga nos ha mostrado que sirve para mejorar en muchas formas, la función respiratoria, incluyendo el volumen máximo de aliento y la eficiencia en la espiración. Yoga también promociona la respiración por la nariz, la cual filtra el aire, lo calienta (el aire frío está considerado como un disparador de los ataques de asma en personas que son sensibles), y lo humidifica, removiendo el polen y la suciedad y otras cosas que pueden penetrar en los pulmones.

23.- Anti Estreñimiento
Las úlceras, el síndrome del colon irritable y el estreñimiento, son afecciones que pueden ser exacerbadas por el estrés. Así que si te estresas menos, sufrirás menos. Yoga, como cualquier otro ejercicio físico, puede aliviar el estreñimiento, y en teoría, reducir el riesgo de padecer cáncer de colon, porque al mover el cuerpo se facilita un transporte más rápido de la comida y de los productos de desecho a través de los intestinos. Y aunque no ha sido estudiado científicamente, los yoguis opinan que las posturas con torsiones ayudan a mover los desechos de una manera fluida.

24.- Paz mental
Yoga “amansa” las fluctuaciones de la mente según el Sutra del Yoga de Patanjali. En otras palabras, reduce los círculos viciosos de los pensamientos acerca de la frustración , el enfado, miedo y deseo, que causan estrés.

25.- Mejora de la Autoestima
Muchos de nosotros sufrimos de falta crónica de autoestima. Si esto se maneja negativamente (se toman drogas, se come en exceso, se trabaja en exceso, se duerme mal ), puedes pagar un precio con una depreciación de la salud en el ámbito físico, mental y espiritual. Si se toman estos sentimientos desde un punto de vista positivo y se practica el Yoga, se percibirá en principio , como en un breve destello y más adelante, en un panorama más amplio, que mientras estás en ello, tal como la filosofía del Yoga nos enseña, tú eres una manifestación de lo Divino. Si se practica regularmente con la intención de auto-examinarse y mejorarse, (no solo como un sustituto de la clase de aerobic, tendrás acceso a un aspecto diferente de tí mismo. Experimentarás sentimientos de gratitud, de empatía y de perdón, así como un sentimiento de pertenencia a algo más grande. Aunque la salud no es una meta de la espiritualidad, con frecuencia es un producto de ella, lo cual ha sido documentado por repetidos estudios científicos.

26.- Alivio del Dolor
El Yoga puede aliviar el dolor. De acuerdo con varios estudios, las asanas (posturas), el Pranayama (técnicas respiratorias) y la meditación o una combinación de las tres, reducen el dolor en personas con artritis, dolor de espalda, fibromialgia, síndrome del túnel carpiano y otras dolencias crónicas. Cuando te alivias del dolor, el estado de ánimo mejora, estás más dispuesto a ser activo y no se necesita tanta medicación.

27.- Tratamiento del “Calor”
Yoga puede ayudar a realizar muchos cambios en tu vida. De hecho, eso podría considerarse su mayor potencial. Tapas, la palabra sánscrita para “calor” es el fuego. La disciplina que lleva combustible a la práctica del Yoga y lo que esa práctica regular construye. El Tapas que desarrollas puede ser extendido al resto de tu vida, para sobreponerse a la inercia y cambiar los hábitos disfuncionales. Tu puedes descubrir que se pueden cambiar las cosas, sin realizar un esfuerzo particular. Se puede comenzar a comer mejor, a reactivarse en el ejercicio físico, o finalmente dejar de fumar después de años de intentos fallidos.

28.- Los Dones del Maestro
Buenos maestros de yoga pueden hacer maravillas con tu salud. Los excepcionales hacen más que guiarte a través de las posturas. Ellos pueden ajustarlas, instruirte cuando deberías profundizar en ellas, o enseñarte a enfrentarte a una verdad personal, o a llenarte de amor y compasión por tí mismo. Pueden ayudarte a relajarte y a potenciar y personalizar tu práctica. Una relación respetuosa con el maestro de Yoga nos lleva muy lejos en la promoción de una buena salud.

29.- Liberarse de las Drogas
Si el botiquín de tu cuarto de baño, parece una farmacia, puede que sea el momento de comenzar a practicar Yoga. Estudios han demostrado, que personas con asma, presión arterial alta, diabetes tipo II (formalmente llamada la diabetes del adulto) y desórdenes obsesivo-compulsivos, se han visto ayudadas para reducir la dosis de medicación e incluso abandonarlas definitivamente, algunas veces. ¿Qué beneficios se obtienen tomando menos drogas? Que gastarás menos dinero y serás menos proclive a sufrir los efectos colaterales y las peligrosas interacciones de los medicamentos.

30.- Manejar la Hostilidad
Yoga y meditación intensifica la consciencia despierta. Y cuanto más consciente seas, será más fácil liberarse de emociones destructivas como es la ira. Los estudios sugieren que un enfado crónico y una hostilidad están fuertemente relacionadas con los ataques al corazón , tal como pueden producirlos el fumar , la diabetes o el colesterol elevado. Yoga parece reducir el enfado aumentando los sentimientos de compasión e interconexión y calmando el sistema nervioso y la mente. También aumenta la capacidad de “distanciarse” del drama de la propia vida, para permanecer firme encarando las malas noticias o los sucesos perturbadores. Se puede reaccionar rápidamente cuando se necesite (y existe evidencia de que el Yoga aumenta la capacidad de reacción), pero también te puedes tomar un segundo para escoger un acercamiento más razonable, reduciendo el sufrimiento de tí mismo y de los demás.

31.- Mejora en las Relaciones
El amor puede que no pueda conquistar todo, pero ciertamente ayuda a sanar. El cultivo de soporte emocional de los amigos, familia y de la comunidad ya ha demostrado repetidas veces que mejora la salud y la sanación. Una práctica regular de Yoga ayuda a desarrollar el sentido de la amistad, la compasión y una gran ecuanimidad. Junto con el énfasis de la filosofía del Yoga evitamos dañar a las personas, diciendo la verdad y tomando sólo lo que se necesita; esto puede mejor las relaciones. 

Gleb Loginov.    Clase junto al mar


32.- Apoyarse en el Sonido
Las bases del Yoga, (asana, pranayama y meditación), todas ellas trabajan para mejorar tu salud, pero todavía hay algo más en las herramientas del Yoga. Considera el canto. Tiende a prolongar la exhalación, lo cual aumenta el equilibrio en el sistema nervioso. Cuando se realiza en grupo, el canto puede ser una experiencia personal altamente energética y emocional. Un reciente estudio del Instituto Karlinska de Suecia sugiere que los sonidos de “zumbidos”, como los que se realizan cuando se canta Om, abren la sinusitis y facilitan el drenaje.

33.- Visión de “Conquista” 
Si tú contemplas una imagen en los ojos de la mente, como se realiza en el Yoga Nidra y en otras prácticas, puedes efectuar cambios en el cuerpo. Varios estudios han encontrado que las imágenes guiadas reducen el dolor en los post-operatorios, disminuyen la frecuencia de los dolores de cabeza y mejoran la calidad de vida en los pacientes con cáncer o SIDA.

34.- Limpieza Interior
Las Kriyas o prácticas de limpieza son otros elementos del Yoga. Incluyen desde respiraciones muy rápidas hasta elaboradas limpiezas de intestino. Jala Neti, que consiste en un suave lavado de los pasajes de la nariz con agua salada remueve el polen y los virus del interior de la nariz, evita que se forme mucosidad y limpia y drena los senos nasales.

35.- El Concepto del Karma 
Karma Yoga (servicio a otros) es integral en la filosofía del Yoga. Y aunque no te sientas inclinado a servir a otros, tu salud mejorará si lo haces. Un estudio de la Universidad de Michigan, ha descubierto que la gente mayor que hacen voluntariado de menos de una hora por semana, alcanzaban siete años extra de longevidad. Servir a otros puede dar significado a tu vida y tus problemas puede que no parezcan tan agobiantes cuando se contemplan los que otras personas sufren.

36.- Esperanza de Curación
En mucha de la medicina convencional, la mayoría de los paciente son recipientes pasivos de cuidados. En Yoga, lo que tú haces para ti mismo es lo que importa. Yoga te ofrece todas las herramientas para ayudarte a cambiara y tú podrías sentirte mejor desde el primer momento en que lo practicas. Y también notarás que a medida que incrementas la práctica los beneficios son mayores. Esto da tres resultados: Te involucras en tu propio cuidado. Descubres que al involucrarte recibes la fuerza suficiente que impulsa el cambio y al ver que percibes el cambio, recibes esperanza. Y la esperanza puede ser curativa por sí misma.

37.- Tejido Conectivo
Mientras lees los beneficios del Yoga, te habrás dado cuenta de que los temas se “solapan”. Eso es porque están intensamente interrelacionados. Cambia de postura y cambiarás la forma de respirar. Cambia la respiración y alterarás el sistema nervioso. Esta es una de las grandes lecciones del Yoga: Todo está conectado (la cadera al tobillo, tú a tu comunidad, tu comunidad a todo el mundo) Esta interconexión es vital para la comprensión del Yoga. Es un sistema holístico (que contempla el todo), que te introduce en muchos mecanismos que tienen efectos aditivos e incluso multiplicativos. Esta sinergia puede ser la mejor manera en la que el Yoga cura.




38.- Efecto Placebo 
Solo por creer que mejorarás, te pondrás mejor. Desafortunadamente, muchos científicos convencionales creen que si algo funciona con el uso del efecto placebo, no se tiene en cuenta. Pero muchos pacientes desean curarse, y si cantar mantras, como podrías hacer al principio o el final de una clase, facilita la curación… incluso si el efecto es un placebo.

08 noviembre 2012

YOGA PARA NIÑOS. DIDÁCTICA Y DIVERSIÓN

El Hatha Yoga es una práctica antiquísima diseñada durante milenios para que todo el mundo pueda obtener los mejores beneficios, tanto físicos como psicológicos.
Las personas mayores obtienen grandes beneficios para la salud. Recuperan la movilidad perdida, aumentan la flexibilidad y mejoran la fuerza y el equilibrio.
En los jóvenes el beneficio es más evidente. El avance en cuanto a flexibilidad, fuerza, resistencia y equilibrio puede llegar a niveles realmente impresionantes. Sólo con la práctica del yoga puede obtener todos los beneficios físicos que podríamos encontrar en otras disciplinas atléticas. Además les aporta calma mental y, les reporta  a su vida un enfoque más sano y equilibrado, alejando al joven de costumbres negativas que minan su salud y bienestar.
Pero si hay un grupo al que sus beneficios son extraordinarios en todos los aspectos, ese es a los niños.



El yoga adaptado para niños es una hermosa manera de encauzar a los más jóvenes a conocer su cuerpo, a aprender a respirar, a sentir; y lo mejor de todo divirtiéndose.
El yoga para niños es introducido a modo de juegos que fortalecen su cuerpo. Aprenden los asanas imitando posturas y sonidos de animales.
A través del juego, los niños se relacionan con las técnicas de pranayama (respiración), los drishtis (puntos de concentración) y las asanas (posturas físicas), para entrar en una dinámica armónica donde todos estos aspectos son uno solo en el juego, logrando así incorporar de manera entretenida la conciencia de la unidad y de la integridad de su condición natural de ser niños felices.
El profesor de yoga debe crear un ambiente agradable y divertido a la vez que proyecta en el niño pautas de disciplina y motivación. El niño debe sentir ganas de avanzar, de mejorar pero sin sentirse agobiado o presionado.
Los niños tienen los huesos, tendones y articulaciones tiernas. Empezar a practicar yoga a corta edad hará que mantenga durante el resto de su vida una forma física perfecta; un cuerpo fuerte y saludable.
La edad más apropiada para empezar es a los 6 años. Si bien no hay problema en empezar antes, pero se cree que ésta es la edad más idónea.


Con la práctica el niño además de ganar flexibilidad, equilibrio y fuerza, relajará también la mente y el sistema nervioso, ayudando de esta forma a mejorar su concentración, ganando así beneficios a nivel intelectual y de coordinación.

Podríamos enumerar los beneficios que aporta la práctica del yoga:

  1. Flexibilidad física
  2. Mejora del equilibrio
  3. Mejora la respiración
  4. Aumenta la capacidad pulmonar
  5. Fortalece el sistema inmunológico
  6. Calma los nervios
  7. Mejora el sueño y la relajación
  8. Sensación de bienestar
  9. Conexión con el entorno y consigo mismo
  10. Mejora la memoria...

Mencionar también que el Yoga no es una enseñanza de ningún tipo de religión o culto. El yoga es una práctica universal, libre y está abierto a todos.


01 noviembre 2012

YOGA DARSHANA-UPANISHAD


Yoga Darshana-Upanishad: Doctrina Secreta del Sistema (Yoga)




Texto:

CAPITULO PRIMERO: YAMA

I.1. El gran yogui Dattatreya, magnánimo señor, es él, Vishnu, el grande, el de los cuatro brazos, que reina absolutamente sobre la ciencia del yoga.
I.2. Así pues, su discípulo favorito, Samkriti Maharshi, un día que estaba a solas con su santo guru, inclinándose ante él, le habló juntando las manos en señal de respeto.

I.3. «Enséñame, señor, esta ciencia del yoga, con sus ocho miembros, pues sé que conociendola me convertiré en un liberado en vida (jivanmukti)».

I.4. Vishnu le respondió: «escúchamen bien Samkriti, te voy a enseñar el yoga».

I.5. Los ocho miembros son: abstenciones (yama), observancias (niyama), posiciones (asana), control de la energía fundamental (pranayama), abstracción sensorial (pratyahara), concentración (dharana), meditación (dhyana) e interiorización completa (samadhi).

I.6. Las diez abstenciones son: no causar daño, comunicarse con sinceridad, no robar, moderación en los placeres sensuales, compasión, ecuanimidad, fortaleza de espíritu, confianza (en alcanzar el objetivo), moderación en la dieta y limpieza.

I.7-8. No causar daño a nadie en acto, palabra o pensamiento, es ahimsa, según el veda, pues atman esta presente en todo, inaccesible a los sentidos, en todos los seres.

I.8. Reconocer a atman en todo es el ahimsa verdadero, como afirman los sabios.
 
I.9-10. Lo verdadero es lo que se percibe por la visión, el oido y los otros sentidos, pues todo lo que existe es brahman, como dicen los que saben.
 
I.11. No codiciar con el pensamiento el bien ajeno, sea paja, oro, joyas o perlas, es la honradez.
 
I.12. Y en el atman no ver su contrario, es ser mas honrado aún: así se expresan los que saben.
 
I.13. Practicar la moderación sensual, aplicando tu espíritu sin distracción a la búsqueda de brahman, y absteniéndote de las mujeres en acto, palabra y pensamiento, incluso de tu propia esposa, salvo en los dias siguientes a la regla.
 
I.14. Tener compasión es contemplar al prójimo en acto, palabra o pensamiento, como si fueses tú mismo: así se expresan los que saben.
 
I.15. Comportarse siempre de la misma forma con respecto a cualquiera, hijo, amigo, esposa, enemigo, es ecuanimidad.

I.16. La octava abstención (fortaleza de espíritu) es no ceder a la debilidad de encolerizarse contra los enemigos, aún cuando ellos te provoquen.
 
I.17-18. Fortaleza de espíritu es saber que el conocimiento despierta por el renunciamiento al mundo y el estudio de las escrituras sagradas, conjuntamente con la fe en lo que afirma el veda: "yo soy atman y nada más".
 
I.19. Se progresará en el camino del yoga ahuyentando la gula del alimento que se sirve.
 
I.20-22. Mantener limpio el cuerpo frotándolo con barro y agua: así se purifica el exterior.
 
I.21. Pero no hay que olvidar la pureza de espíritu que consiste en saber que se es puro en el fondo de uno mismo.
 
I.22. Pues el atman es puro, a diferencia del cuerpo que es impuro: quien lo olvide, aún lavando su cuerpo, lo perderá todo, como el insensato que, dejando el oro, coge el puñado de tierra.
 
I.23-24. El yogui que se sacia con la ambrosía de conocimiento tras haber abandonado el mundo no tiene ningún deber que cumplir.
 
I.24. Si imagina tenerlo no tendría derecho a ser llamado sabio.
 
I.25. Conocer atman es comprender que no existe nada que valga la pena hacer en el mundo; así pues, es preciso, por medio de las abstenciones, llegar a comprender el atman como idéntico al inmutable brahman.

CAPITULO SEGUNDO: NIYAMA

Sri Aurobindo


II.1. He aquí ahora las observancias (niyama): autodisciplina, contentamiento, creer en lo real, saber dar, devoción o sumisión a lo absoluto, estudio de sí mismo, humildad, abandono y repetición de un mantra; te las voy a explicar.
 
II.2. La autodisciplina, han dicho los sabios, es ayunar en los tiempos prescritos a fin de mortificarse. Pero más profunda es la ascesis de espíritu cuando se buscan los "porqués y cómos" de la transmigración y el método para liberarse de ella.
 
II.3-5. Es sin duda un bien estar contento con lo que se gana dia tras dia, al azar de la vida; pero mucho mejor es el contentamiento de que se goza por el renunciamiento, hasta conocer a brahman.
 
II.6. Por la escritura y por la tradición se está seguro de que el mundo existe: eso es lo que el sabio llama la creencia en lo real.

II.7. En cuanto a saber dar, es el hecho de distribuir a los sabios versados en la escritura lo que se ha ganado justamente o lo que se recibe, por suerte, sin haberlo buscado.
 
II.8. Cuando el corazón se ha liberado del deseo sensual y de las pasiones, cuando se habla sin mentira, cuando se obra sin violencia, puede decirse que se practica realmente la devoción.

II.9. En cuanto al estudio de sí mismo, es creer en la realidad del mundo (sat), en el conocimiento infinito (cit), en la beatitud perpetua (ananda) y en la permanencia de brahman.

II.10. La humildad es avergonzarse de toda acción que el veda o las reglas usuales juzguen mala y que se haya cometido por debilidad de carácter.

II.11. El abandono es creer sin restricción ni duda alguna en lo que enseña la escritura y atenerse a ella, ocurra lo que ocurra, aun cuando el guru intente hacer creer otra cosa.

II.12. La repetición constante de un mantra (japa) esta prescrita por el veda, los
rituales, los puranas los dharma shastras y las epopeyas.

II.13-14. Se puede hacer japa de dos maneras: pronunciando o en silencio; ahora bien, japa pronunciado, puede ser en voz alta o baja, y si se efectúa silenciosamente, puede ser murmurado o estrictamente mental.
 
II.15. Ciertamente, con japa en voz alta se obtienen los beneficios prometidos por las escrituras, pero el japa murmurado es mas poderoso aún.
 
II.16. En cuanto al japa mental, se considera mil veces mas eficaz, pues los mantras no dan los frutos esperados si, por desgracia, los oyen otras personas; por eso, es preciso hacer japa mentalmente.

CAPITULO TERCERO: ASANAS



III.1. Escucha ahora como mantener las nueve posiciones: svastika, vajra, padma, vira, badhra, siddha, mayura, sukha.
 
III.2. Mantenerse bien derecho con la cabeza erguida y cruzar de forma adecuada las piernas para colocar los dos pies en el hueco de las rodillas dobladas; esto es svastikasana.
 
III.3. Sentarse directamente sobre los dos tobillos es vajrasana.

III.4-5. Colocar los dos pies sobre los muslos con las plantas hacia arriba, cogiendo el pulgar del pie izquierdo con la mano derecha y el pulgar del pie derecho con la mano izquierda, es padmasana, con la que se vence a la enfermedad.
 
III.6. Sentarse con el cuerpo erguido y doblar la pierna izquierda para que el pie toque el muslo; esto es virasana.

III.7. Doblar las piernas sin cruzarlas y colocar los talones contra el perineo con las manos sujetando los dos pies, se denomina badhrasana.

III.8. Modificar la posición (anterior) de los dos pies para cruzarlos contra el perineo se denomina siddhasana.

III.9-10. Colocar las palmas de las manos en el suelo, con los codos doblados a la altura del ombligo y levantar el cuerpo horizontalmente, con la cabeza recta y el cuerpo tenso como un bastón, se denomina mayurasana.

III.11. En cuanto a los débiles que adopten cualquier postura fácil, ésa será para ellos sukhasana.

III.12-13. Hay que esforzarse en las posturas, pues si se dominan completamente se reinará sobre los tres mundos.

III.13. No obstante, habrá que ejercitarse a continuación en pranayama.

CAPITULO CUARTO: FISIOLOGIA SUTIL

IV.1. La medida del cuerpo es de ochenta y seis dedos; en su centro arde un gran fuego, tan brillante como el oro fundido.
IV.2. A dos dedos del ano, justo encima del sexo, está un triángulo (muladharachakra); así lo explican los que saben.

IV.3. En cuanto al nudo del ombligo (kanda), se encuentra en medio del cuerpo, a nueve dedos de muladhara; su diámetro es de cuatro dedos y parece un huevo de gallina; una vaina lo envuelve, y el ombligo propiamente dicho se ve en su centro.

IV.6. En el nudo del ombligo esta situado sushumna y setenta y dos mil nadis resplandecen a su alrededor, ¡oh Samkriti!; solamente catorce son importantes.
 
IV.7-8. Sushumna, ida, pingala, sarasvati, pusha, varuna, hastijihva, yashasvini, alambusa, kuhu, vishvadara, payasvini, shankhini y gamdhara.
 
IV.9. Pero tres destacan sobre todo: sushumna, ida y pingala.
 
IV.10. La mas importante de todas, con mucho, es sushumna, que los adeptos del yoga llaman brahma-nadi.

IV.11-12. Dos dedos mas abajo que el ombligo está alojada kundalini.

IV.12. Está formada por tierra, agua, aire, fuego, eter, pensamiento (manas), personalidad (ahamkara) e inteligencia (buddhi).

IV.13. Ella es quien gobierna la acción de los diez alientos vitales (prana) y la asimilación de los alimentos en torno al nudo del ombligo; enroscada sobre si misma, tiene la boca colocada sobre el agujero de brahman.

IV.14. A su izquierda esta ida; pingala se encuentra a su derecha.

IV.15-17. Al lado de sushumna se encuentran kuhu y sarasvati; gamdhara y hastijihva corren paralelas a ida por delante y por detrás, envueltas, a su vez, por varuna, pusha y yahasvini; shankini envuelve a gamdhara. Tendida desde el ano hasta el ombligo se ve, por último, a alambusa.

IV.18-19. Paralela a sushumna, del color de la luna llena, esta kuhu; ida y pingala llegan hasta la nariz, a la altura de las dos fosas nasales; yahasvini llega al pulgar del pie izquierdo; pusha va hasta el ojo izquierdo, paralela a pingala.
 
IV.20-22. Payasvini alcanza la oreja derecha y sarasvati la lengua; hastijihva va hasta el pulgar del pie derecho; finalmente, gamdhara llega al ojo derecho, mientras que vishvadara se queda en el nudo del ombligo.

IV.23. Hay diez alientos vitales que los yoguis denominan: prana, apana, vyana,
samana, udana, naga, kurma, krikara, devadatta y dhananjaya.

IV.24-25. De estos diez, cinco son importantes: prana, apana, vyana, udana y samana; pero, a su vez, de estos cinco, destacan dos: prana y apana, a los que profesan culto los grandes yoguis; no obstante, prana es el principal.

IV.26. El prana es omnipresente; en la garganta, la nariz, el ombligo y el corazón, reside permanentemente.


IV.27. El apana, por su parte, reside en el ano, los muslos, las rodillas y, en general, la parte inferior del cuerpo, hasta el ombligo.

IV.28. El vyana esta en la cabeza, las orejas, los ojos, el cuello y, en general, hasta la altura de los hombros.

IV.29. Udana habita los miembros y samana todo el cuerpo; los otros cinco alientos vitales habitan la piel, los huesos y la carne.

IV.30-32. La función de prana es regular la respiración y la tos; la de apana las excreciones, vyana produce los sonidos; samana reúne, y udana hace levantarse; ésta es la enseñanza.
 
IV.33-34. Naga hace eructar; dhanamjaya llena el vientre; kurma permite cerrar los ojos; el hambre viene de krikara; en cuanto a devadatta, ¡oh Samkriti!, es el que nos produce el sueño.

IV.35-38. Los dioses reinan sobre los nadis: el dios de sushumna es shiva, vishnu es el de ida y brahma de pingala; a viraj la sarasvati, a pushan el nadi pusha y a vayu varuna; la hastijihva a varuna, la yahasvini al sol; varuna custodia también la alambusa, y el dios del hambre kuhu; la luna reina sobre los dos nadis gamdhara y shankhini, prajapati sobre prayasvini, y soma sobre vishvadara.
 
IV.39-42. En ida se mueve la luna, y el sol en pingala; por eso, cuando el prana de pingala entra en ida, se dice que se orienta al norte; se orienta al sur cuando, por el contrario, el aliento va de ida a pingala. La luna y el sol se unen en el interior del cuerpo cuando el aliento reside allá donde se encuentran los dos nadis, ida y pingala.
 
IV.43-45. Es el equinoccio de primavera cuando el aliento esta en muladhara y es el equinoccio de otoño cuando el aliento esta en la cabeza. El prana, como el sol, recorre los signos del zodíaco, cada vez que se inspira, se retiene el aliento y finalmente se espira.

IV.46-47. Por último, un eclipse de luna se produce cuando el aliento llega a la sede de kundalini siguiendo el conducto de ida; y, cuando sigue el de pingala para llegar a kundalini, es un eclipse de sol.
 
IV.48-49. El monte meru esta en la cabeza y kedara (monte del Himalaya) esta en la frente; has de saber que entre los dos ojos cerca de la nariz está benarés; kurukshetra (campo de batalla en la Bhagavad Gita) se halla en el pecho; en el corazón esta la confluencia de los rios sagrados ganges, yamuna y sarasvati; el kamalalaya, por fin, se sitúa en la base de la columna vertebral.

IV.50. Preferir los tirthas (lugares de ablución) reales a los que oculta el cuerpo, es preferir vulgares lentejuelas a diamantes depositados en la mano.
 
IV.51. Tus pecados serán borrados, aunque hagas el amor con tu mujer o, incluso, con tu propia hija, si practicas las peregrinaciones en tu cuerpo, de un tirtha a otro.

IV.52. Los verdaderos yoguis que profesan un culto a su atman no necesitan tirthas de agua ni dioses de madera y de barro.

IV.53. Los tirthas del cuerpo sobrepasan infinitamente a los del mundo, y el tirtha del alma es el mas grande: los demás no son nada junto a él.

IV.54. El espíritu, si está manchado, no puede ser purificado en los tirthas en que se baña.

IV.55. Lo mismo que un jarro que contiene alcohol no será purificado por el agua, aun cuando lo lavases cien veces.

IV.56. Sin embargo, el agua del conocimiento, impartido por los maestros de yoga purificará el espíritu manchado, pues es la de un verdadero tirtha.

IV.57. Shiva habita en tu cuerpo: serías necio adorándolo en las imágenes de piedra, o de madera, con ceremonias, devociones, votos o peregrinaciones.

IV.58. El verdadero yogui mira en si mismo, pues sabe bien que las imágenes son talladas para ayudar a los ignorantes a aproximarse al gran misterio.

IV.59. El único vidente verdadero es el que ve el brahman real, único y sin segundo, como idéntico a su atman.

IV.60-63. Y después, por el renunciamiento, comprenderás: yo soy atman; entonces verás que el atman habita en el fondo de todos los seres; y la visión del omnipotente, del supremo brahman imperecedero, te librará de todo dolor.

CAPITULO QUINTO: PURIFICACION DE LOS NADIS

V.1-2. Habiendo ajustado tu actitud a lo que enseñan las escrituras sagradas, habiendo purificado todo exceso de sensualidad y aprendido lo que es el yoga, con espíritu sereno y veraz, podrás iniciar la práctica.

V.3-6. Afírmate en atman, escucha bien lo que enseñan los maestros, instálate en un ashram situado en un lugar agradable en lo alto de una colina, a orillas de un rio, o en un bosque, no lejos de un bosquecillo de bilva (arbol sagrado), y ejercítate en las posturas, cuidando tener el cuerpo recto, inmóvil y con la boca cerrada. Fijando los ojos en la punta de la nariz, verás en ella el disco de la luna, destilando gota a gota la ambrosía.
 
V.7-9. Introduciendo el aire inspirado por ida hasta el vientre, meditando sobre el fuego que arde en medio del cuerpo, percibirás en ti el sonido (nada) perpetuo; entonces, expulsarás el aire por el canal de pingala.
 
V.10. Luego harás lo mismo sustituyendo ida por pingala; practica así al menos tres veces al dia y seis tandas cada vez.

V.11. Así lograrás purificar tus nadis; tu cuerpo se tornará luminoso, resplandeciente, a causa del fuego interior, y oirás claramente el sonido místico.
 
V.12. Tendrás entonces que purificar el propio atman.
 
V.13. En efecto, aunque eternamente puro, luminoso y hecho de beatitud, tu atman esta como oscurecido, manchado por la suciedad de la ignorancia.

V.14. Gracias al conocimiento verdadero, podrás quitar el fango y devolverle su pureza.


CAPITULO SEXTO: PRANAYAMA

VI.1. He aquí el control del aliento;

VI.2. Es preciso saber que los tres tiempos que acompasan su respiración no son otros que los fonemas que constituyen el pranava (AUM).

VI.3. Cuando haces descender el aire hasta tu vientre por ida, medita en la letra A, durante al menos dieciséis medidas.
 
VI.4. Cuando retienes el aire en ti, medita en la letra U, durante al menos dieciséis medidas, al tiempo que haces resonar OM.
 
VI.5. Y cuando rechazas el aire por el canal de pingala, medita en la letra M, procurando ocupar treinta y dos medidas.
 
VI.6. Ese es el verdadero pranayama.

VI.7-10. Haz descender de nuevo el aire por el canal de pingala, meditando en la letra A, durante al menos dieciséis medidas. Retén luego el aire en ti, meditando en la letra U y esforzándote en retener el aire durante sesenta y cuatro medidas repitiendo el pranava. Y, para terminar, expulsa el aire siguiendo el canal ida, meditando en la letra M durante al menos dieciséis medidas.
 
VI.11. Si practicas este control durante seis meses, serás maestro; al cabo de un año, verás a brahman; por eso, debes esforzarte sin cesar.
 
VI.12-14. Inspirar el aire es puraka; retenerlo como se llena una olla, es lo que se llama kumbhaka; la espiración se llama rechaka. El control hace transpirar; es el efecto menos interesante; con mayor practica hace temblar; los que mejor lo ejecutan adquieren el poder de levitación; cuanto mejores son, mas se elevan.
 
VI.15-17. Mediante el control es cierto que purificas a fondo tu espíritu; entonces tu gloria se distingue rodeando tu cuerpo de luz. El espíritu y el aliento se unen y se establecen en atman; entonces es cuando, impulsado por el control, puede elevarse el cuerpo del adepto.
 
VI.18. Por el saber asi adquirido se consigue la liberación del samsara (cadena de renacimientos); se puede entonces abandonar puraka y rechaka, y limitarse a kumbhaka; todos los pecados se borrarán y se obtendrá el conocimiento mas elevado.

VI.19. Por el pranayama el espíritu se torna claro y sutil, los cabellos grises recuperan su color, nada hay que no se pueda lograr. Por eso debe practicarse una y otra vez el control del aliento.
 
VI.20-24. Si practicas el control del aliento inspirando profundamente el aire, al alba y en el crepúsculo, antes de que amanezca, o al mediodia si lo prefieres, retén tu aliento en la punta de la nariz, en el ombligo o en los dedos de tus pies, y lograrás vivir cien años. Pues el aliento esta bien dominado si se retiene en la punta de la nariz; si lo retienes en el ombligo, la enfermedad no hará presa en ti, y si es mantenido en los dedos de los pies, tu cuerpo se tornará brillante.
 
VI.25-30. Bebe el aire inhalándolo por la boca con ayuda de la lengua: no tendrás jamás sed ni hambre y no conocerás jamás la fatiga. Si mantienes el aliento en la raíz de la lengua, podrás beber la ambrosía y conocerás la verdadera felicidad. Inhalándo por ida y conservándo el aliento entre las dos cejas, beberás el nectar y mantendrás siempre tu cuerpo con buena salud. Ayudándote con las dos nadis (ida y pingala) y conduciendo el aire hasta el ombligo, serás preservado de todo mal. Y si durante un mes entero bebes el néctar gota a gota, inhalando el aire tres veces al dia y conservándolo conforme a las reglas en un punto elegido de tu cuerpo, ningún mal procedente de los vientos o la bilis podrá jamás herirte.
 
VI.31. Las enfermedades de los ojos son curadas por el aliento en la frente, así como las de los oidos por el aliento retenido en los oidos, y las jaquecas por el aliento retenido en el fondo de la cabeza.
 
VI.32-35. Así, en la postura llamada svastikasana, teniendo bien dominado el espíritu, haciendo ascender suavemente apana y repitiendo el pranava, el adepto debe, con sus manos, aislarse del mundo exterior; sus pulgares cerrarán sus dos oidos, sus índices cerrarán sus ojos y otros dedos sus dos fosas nasales; mantendrá así el apana en el interior de su cabeza hasta conocer la beatitud, pues el aliento alcanzará entonces la puerta de brahmarandhra.
 
VI.36-51. En ese momento, el sonido (nada, bajo la forma de la sílaba mística OM) se manifestará de pronto como si se soplara en una caracola; será luego como un trueno y, cuando el aliento llegue por fin a lo alto de la cabeza, oirás el fragor de una cascada de montaña, y tu atman, complaciéndose en este ruido, se mostrará en verdad a ti...

CAPITULO SEPTIMO: PRATYAHARA



VII.1-4. Escucha ahoralo que se llama la retirada de los sentidos; consiste en obligar a éstos, de forma expresa, a volverse sobre sí mismos, mientras que su verdaderannaturaleza es dispersarse en el exterior. Por otra parte, la verdadera retirada de los sentidos es ver el brahman en todas las cosas, como enseñaban los rishis. Hagas lo que hagas, bueno o malo, hazlo hasta el dia de tu muerte percibiendo en ello el brahman; eso es la retirada de los sentidos.
 
VII.5-9. Celebrar el ceremonial de los ritos solemnes o domésticos según las reglas del veda y percibir en ellos el brahman: eso es la retirada de los sentidos. Puedes conducir también el aliento por tu cuerpo, de un lugar a otro, desde los dientes hasta la garganta, o desde la garganta al pecho, desde el pecho hasta el ombligo y desde el ombligo hasta muladhara, donde mora kundalini; hasta las caderas y los muslos, hasta las rodillas, las pantorrillas y hasta los dedos de tus pies; eso también es la retirada.

VII.10-14. Si obras así, se desvanecerán tus pecados y desaparecerán tus
enfermedades, como enseñan los que saben...

CAPITULO OCTAVO: DHARANA

VIII.1. Y ahora dharana, de la que conocemos cinco clases, referentes a los cinco elementos con sus homólogos corporales. En el espacio en el centro del cuerpo debe mantenerse el espacio exterior y, del mismo modo, el aire exterior debe ser mantenido en el prana y el fuego en el fuego del abdomen; se deben mantener también las aguas en los líquidos del cuerpo y la tierra en las partes terrosas; eso es dharana, ¡oh Samkriti!
 
VIII.3-4. Pronuncia el mantra YAM-VAM-RAM-LAM en el orden adecuado; este tipo de dharana te librará del pecado. Desde los pies hasta las rodillas, el cuerpo pertenece a la tierra; de las rodillas al ano, es el agua; desde ahí hasta el corazón, es el fuego, y el aire hasta el centro de la frente; la cabeza pertenece al espacio (akasha).
 
VIII.5-6. En la tierra se ve brahman. Vishnu en la parte acuosa. Maheshvara (Shiva) habita en el fuego. Ishvara habita en el aire y shiva en la parte de tu cuerpo que pertenece al elemento espacio.
 
VIII.7-8. Puedes, también, si lo prefieres, meditar solamente en shiva para liberarte de todo mal; lo verás en tu atman lleno de sabiduría y beatitud, morando en purusha, principio único de este mundo.
 
VII.9. Y con todo tu espíritu mirando fijamente al no-manifestado, carente-de-forma e indefinible, comprobarás que el principio único, bajo la forma del pranava, no es otro que tu atman; es entonces cuando, retrayendo tus sentidos, te unirás a tu atman.

CAPITULO NOVENO: DHYANA
IX.1-2 Pasarás entonces a la meditación profunda, por la que se destruyen para
siempre los lazos de la transmigración (samsara). Con humildad absoluta, se medita sobre el señor, el brahman-verdad-realidad, el brahman-pura-trascendencia. Así, el verdadero yogui, libre de las leyes de la existencia, para siempre casto y viviendo todas las cosas, medita sobre ishvara, comprendiendo "yo soy él".
 
IX.3-5. Y puede meditar también sobre ishana, la verdad, el conocimiento no dual, puro, eterno y sin pasado, lo mismo que sin presente ni futuro; sutil, incognoscible, imperceptible, sin olor ni sabor, no mensurable; el único que no es otro que atman, ser-conciencia-beatitud (sat-cit-ananda).
 
IX.6. Comprendiendo "yo soy este brahman", alcanzarás la liberación.

CAPITULO DECIMO: SAMADHI



X.1-2. Cuando aparece en ti el conocimiento verdadero de la unidad de tu atman con el atman cósmico, es lo que se llama samadhi, pues el atman es en verdad idéntico al brahman omnipresente, perpetuo, único y sin segundo.

X.3. Puedes así comprender que sus formas son ilusorias; no es dualidad, ni mundo fenoménico, ni tampoco transmigración.

X.4. Así como el espacio dentro de la olla no es distinto del espacio que la rodea, así también no hay mas que un atman, y solo los ignorantes lo llaman jivatman o ishvara.
 
X.5-6. Debes decirte en verdad: "yo no soy ni cuerpo, ni aliento vital, ni sentidos, ni pensamiento, ni ninguna otra cosa; pues yo soy el testigo único; ¡yo soy shiva!, ¡yo soy shiva! Sí, yo soy el brahman; soy extranjero en este mundo, no hay nadie junto a mi. Así como la espuma y las olas nacen en el océano y en él se disuelven, así también, el mundo nació de mi y en mi se disuelve".
 
X.7-8. El que sabe eso alcanza de golpe la inmortalidad convirtiéndose en purusha. Y la conciencia universal, omnipresente y luminosa, resplandece en su corazón: así alcanza el brahman.
 
X.9-11. Si no ve nada mas que "eso", permaneciendo siempre en samadhi, es para siempre el brahman y ve su alma en él; el mundo se desvanece entonces; ya no queda mas que la alegría.
 
X.12. Calló entonces Dattatreya, y Samkriti, ya apacigüado, buscó refugio en su alma y no conoció más la inquietud.
 
Tal es la upanishad.

EL GUERRERO DE LA LUZ (Manual)



Un guerrero de la luz respeta la principal enseñanza del I Ching: "La perseverancia es favorable". Él sabe que la perseverancia no tiene nada que ver con la insistencia. Existen épocas en las que los combates se prolongan más allá de lo necesario, agotando sus fuerzas y debilitando su entusiasmo. En estos momentos, el
guerrero reflexiona: "Una guerra prolongada termina también destruyendo la victoria". Entonces retira sus fuerzas del campo de batalla y se concede una tregua. Persevera en su voluntad, pero sabe esperar el mejor momento para un nuevo ataque.

Un guerrero siempre retorna a la lucha. Pero nunca lo hace por obstinación, sino porque nota el cambio en el tiempo.

                                                                                                               

Un guerrero de la luz siempre hace algo fuera de lo común.

Puede bailar en la calle mientras se dirige al trabajo, mirar los ojos de un desconocido y hablar de amor a primera vista, defender una idea que puede parecer ridícula. Los guerreros de la luz se permiten tales días. No tiene miedo de llorar antiguas penas, ni de alegrarse con nuevos descubrimientos. Cuando siente que llegó el momento, lo abandona todo y parte hacia su aventura tan soñada. Cuando entiende que está en el límite de su resistencia, sale del combate, sin culparse por haber hecho alguna locura inesperada.

Un guerrero no pasa sus días intentando representar el papel que los otros escogieron para él.


                                                                                                                


Dice un poeta: "El guerrero de la luz escoge a sus enemigos"

Él sabe de lo que es capaz; no necesita andar por el mundo contando sus cualidades y virtudes. Sin embargo, a cada momento aparece alguien queriendo probar que es mejor que él.
Para el guerrero, no existe "mejor" o "peor"; cada uno tiene los dones necesarios para su camino individual. Pero ciertas personas insisten. Provocan, ofenden, hacen todo lo posible para irritarlo. En este momento, su corazón dice: "No aceptes las ofensas, ellas no aumentarán tu habilidad. Te cansarás inútilmente".

Un guerrero de la luz no pierde su tiempo escuchando provocaciones; él tiene un destino que debe ser cumplido.


                                                                                                                

De aquí en adelante - y por algunos centenares de años - el Universo ayudará a los guerreros de la luz a boicotear a los prejuiciosos.

La energía de la Tierra necesita ser renovada. Las ideas nuevas necesitan espacio.
El cuerpo y el alma necesitan nuevos desafíos.
El futuro se transformó en presente, y todos los sueños - excepto los que contienen prejuicios - tendrán oportunidad de manifestarse.

Lo que haya sido importante, permanecerá; lo inútil, desaparecerá. El guerrero, sin embargo, no está encargado de juzgar los sueños del prójimo y no pierde tiempo criticando las decisiones ajenas. Para tener fe en su propio camino, no necesita probar que el camino del otro está equivocado.


                                                                                                                 


Un guerrero de la luz estudia con mucho cuidado la posición que pretende conquistar.

Por más difícil que sea su objetivo, siempre existe una manera de superar los obstáculos. Él verifica los caminos alternativos, afila su espada, procura llenar su corazón con la perseverancia necesaria para enfrentarse al desafío.
Pero a medida que avanza, el guerrero se da cuenta de que existen dificultades con las cuales no contaba. Si permanece esperando el momento ideal, nunca saldrá del lugar, es preciso un poco de locura para dar el próximo paso.

El guerrero usa un poco de locura. Porque en la guerra y en el amor, no es posible preverlo todo.


                                                                              
                                                                            Manual del Guerrero de la luz  (Paulo Coelho)

28 octubre 2012

TITTIBHASANA. LA LUCIÉRNAGA EN EQUILIBRIO

De pie con los pies paralelos anchura de caderas inclínate hacia delante y coloca los brazos entre las piernas para que los hombros queden detrás de las rodillas.
Apoya cada mano en el suelo detrás de los talones con los dedos hacia delante. Para realizar esta postura correctamente, las piernas deben estar apoyadas en la parte más alta de los brazos.
Gradualmente inclínate hacia atrás y transfiere el peso del cuerpo desde los pies hasta las manos. Apoya la cara posterior de los muslos en la parte superior de los brazos, como si te sentaras sobre los codos. Estira los brazos y mantén el equilibrio sobre las manos. 
Despega los pies del suelo y estira las piernas. 



Al principio resulta difícil extenderlas en esta posición, así que realiza varias flexiones hacia adelante para relajar los tendones del hueco popliteo y así facilitar la práctica.
Presiona las piernas contra los brazos, estira los dedos de los pies y mira recto hacia delante. Mantén durante varias respiraciones. Los practicantes avanzados pueden intentar llevar las caderas hacia abajo y los pies hacia arriba, para que las piernas queden más verticales.



Al igual que todas las posturas de equilibrio sobre brazos, la Luciérnaga fortalece las muñecas, brazos y hombros y estira los tendones de la corva.

23 octubre 2012

YOGA. UN CAMBIO DE PERSPECTIVA HACIA EL PRESENTE

En los Yoga Sutras de Patanjali , el Yoga es definido como un estado de consciencia.
Es un estado de atención suprema, una meditación en movimiento durante la práctica de asanas.
Generalmente la mente humana no para de avanzar y retroceder en los pensamientos. Pensamos en el futuro si planeamos cambios en nuestra vida, o imaginamos situaciones que quizás nunca sucedan, o nos vamos al pasado reciente o lejano. La mente tiende fácilmente a la distracción. 
En la práctica activa del Yoga ocurre generalmente que olvidamos porqué practicamos, cuál es la razón por la que estamos ahí.
Es bueno recordar, antes de comenzar la práctica, cuando hacemos un poco de silencio tumbados en el suelo o con las manos juntas en namasté, cuál es la razón por la que practicamos Yoga., ¿Qué buscamos?, ¿Por qué? ¿Es importante para nosotros el desarrollo de la atención?, ¿Buscamos estar presentes mientras practicamos?.



Estas preguntas nos van a orientar en los momentos de distracción.
La atención es como una luz que enfoca a lo que sea para hacerlo más claro. Una y otra vez debemos despertarla.
Mientras practicamos, de alguna manera, rompemos con la dinámica mental que llevamos durante el día, en el trabajo, en el hogar y centramos nuestra mente en sentir nuestro cuerpo, como estira, como se relaja, como se contrae. Unas veces avanzo, otras retrocedo para más tarde volver a avanzar.
Y la mente sigue consciente en un estado latente de observación olvidando pasado y futuro, viviendo y sintiendo el ahora, el más auténtico presente.
Además la práctica del Yoga puede impregnar toda nuestra vida, más allá del beneficio físico que produce una hora o una hora y media de posturas y respiración. Nos otorga maravillosas herramientas para relacionarnos en la vida cotidiana y profundizar el contacto con otros seres humanos.
La transferencia del poder que la práctica nos otorga a la vida de todos los días depende de nuestra habilidad, de la fuerza de nuestra búsqueda y de nuestra creatividad.
Estar presentes, con el cuerpo relajado, sin resistencia mental, en las actividades cotidianas como trabajar, comer con la familia, jugar con nuestros hijos, pasear en moto, nos posibilita ser más receptivos a nuestro mundo interno y externo. Debemos educar a nuestra mente a "estar presente" en nuestras actividades más simples, pues creemos que esto tiene poco valor. Pero si no podemos estar presentes en las actividades simples, nunca lo estaremos en esos momentos que consideramos "más importantes".
Cuando generamos silencio en la mente y en el cuerpo, creamos espacio para ideas de un orden superior, nos ponemos en contacto con el presente, con nuestra vida, que únicamente ocurre en el presente, en el ahora.


El silencio interno es un alimento.
Cuanto más recibimos de este fruto, más fuerte se hace nuestro espíritu, más integradas se vuelven nuestras vidas, más felices no sentiremos.