La amistad es una necesidad vital para el desarrollo del ser humano, de la cual sólo prescinden los esquizoides (porque han roto el vínculo afectivo con la humanidad), los desconfiados (porque piensan que el ser humano es malo por naturaleza) y los tímidos (porque queriendo estar con los demás, el miedo al rechazo o a parecer inadecuados se lo impide). Epicuro decía que lo importante no es sólo qué comes, sino con quien lo haces, mostrando hasta donde la amistad podía competir incluso con los placeres del cuerpo.
Y parece ser cierto: los estudios que se han llevado a cabo en distintos lugares del mundo coinciden en que la amistad es uno de los factores principales para alcanzar una vida feliz.
El pensamiento epicúreo sostiene que tener amigos es placentero porque obtenemos dos ventajas: seguridad y confianza. Con el amigo podemos contar si estamos mal, y viceversa. No se trata de un frío y simple intercambio de favores, sino de un pacto implícito de solidaridad, una reciprocidad amorosa. Cuando Epicuro habla de "intercambio", sugiere una utilización equilibrada, justa, fraternal, entrañable y rebosante de alegría, y no una forma solapada de explotación mutua.
En sus palabras:
"No es un buen amigo ni el que busca la utilidad por encima de todo, ni aquel que nunca la relaciona con la amistad; pues uno comercia intercambiando favores y gratitud, y el otro destruye toda esperanza para el futuro".
Estoy de acuerdo con los griegos, quienes ponían la amistad por encima del amor apasionado. Porque a los amigos los une una decisión y no solamente un sentimiento de enamoramiento, que puede apagarse en cualquier instante. Eros no une a los amigos, lo hacen los puntos en común, la sintonía y hasta la indignación compartida. La amistad se construye a través de la razón y el esfuerzo, la vives y la piensas,es un acto de la voluntad y afinidad que controlas, aun después de muchos años de relación.
Existe una anécdota que muestra el valor terapéutico que Epicuro le daba a la amistad. Estando en su lecho de muerte le escribió a un amigo: "Me siguen acompañando los dolores de la vegija y del vientre, que no disminuyen el rigor extremo de sus embates. Pero contra todos ellos se despliega el gozo del alma, fundado en el recuerdo de las conversaciones filosóficas que hemos tenido".
EL CAMINO DE LOS SABIOS. Walter Riso
23 noviembre 2013
17 noviembre 2013
¿YOGA EN CASA?
¿Es el Yoga una práctica que se podría realizar sin problemas en casa bajo la sola supervisión de un libro o un vídeo?
A mi entender el Yoga es mucho más profundo que un simple ejercicio físico, y cada asana está cargada de detalles, los cuales son imprescindibles conocer para hacer una práctica saludable y beneficiosa.
La práctica del Yoga debe ser diaria o casi diaria. Hacer de esto una costumbre, una rutina, algo habitual.
Sólo es aconsejable realizar tu Yoga cuando has adquirido un nivel de conocimiento donde no te queden dudas de cómo se realiza la postura y qué beneficios te aporta.
Y esto sólo se consigue bajo la supervisión de un buen profesor de Yoga con una larga experiencia y dedicación.
Son muchos, miles e incluso millones los practicantes de yoga en el mundo, pero mayoritariamente dentro de un entorno de grupo, en clases. Son muy pocos los que fuera de este círculo de clases realizan una práctica individual diaria dentro de su rutina.
Más del 70% de los alumnos no practican yoga fuera de las clases semanales.
Y entre los motivos que exponen para no practicar en casa las respuestas habituales son:
Falta de tiempo
Falta de espacio y/o tiempo
Falta de motivación o autodisciplina para practicar solo
Falta de profesor
Los secretos de la práctica del Yoga son la constancia y la repetición. En cualquier disciplina se repite un mismo ejercicio hasta dominarlo del todo, y es impensable realizar ejercicios más complicados sin lograr un total dominio sobre los más básicos.
A mi entender el Yoga es mucho más profundo que un simple ejercicio físico, y cada asana está cargada de detalles, los cuales son imprescindibles conocer para hacer una práctica saludable y beneficiosa.
La práctica del Yoga debe ser diaria o casi diaria. Hacer de esto una costumbre, una rutina, algo habitual.
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| Alba Gelices Miguel |
Y esto sólo se consigue bajo la supervisión de un buen profesor de Yoga con una larga experiencia y dedicación.
Son muchos, miles e incluso millones los practicantes de yoga en el mundo, pero mayoritariamente dentro de un entorno de grupo, en clases. Son muy pocos los que fuera de este círculo de clases realizan una práctica individual diaria dentro de su rutina.
Más del 70% de los alumnos no practican yoga fuera de las clases semanales.
Y entre los motivos que exponen para no practicar en casa las respuestas habituales son:
Falta de tiempo
Falta de espacio y/o tiempo
Falta de motivación o autodisciplina para practicar solo
Falta de profesor
Los secretos de la práctica del Yoga son la constancia y la repetición. En cualquier disciplina se repite un mismo ejercicio hasta dominarlo del todo, y es impensable realizar ejercicios más complicados sin lograr un total dominio sobre los más básicos.
10 noviembre 2013
UN SINFÍN DE BENEFICIOS CON EL YOGA
El Yoga reporta beneficios a nivel físico, psíquico y bioquímico. Se trata de un enfoque holístico hacia el bienestar. La práctica de asanas ha beneficiado y sigue beneficiando a millones de personas en todo el mundo. La meditación y el yoga nidra contribuyen a un equilibrio psíquico y mental comparables al mejor tratamiento contra la ansiedad o la depresión.
A nivel bioquímico disminuye los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos, y aumentan los linfocitos y la hemoglobina.
Un estudio científico realizado por el Dr. Timothy McCall durante un tiempo determinado y a diferentes personas constató que el Yoga ofrece una mejora general en el cuerpo humano, y quedó reflejado en el libro "50 formas de sanar a un Yogui".
Según una imagen de la tradición (Katha Upanishad) el ser humano se podría representar como un carruaje: los caballos serían las emociones, el cochero la mente, el coche nuestro cuerpo y el amo nuestra verdadera esencia. Por lo tanto se pueden ver las emociones como una parte importante del viaje que cumplimos en esta vida, pero sin perder de vista que quien sabe realmente cual es nuestra meta es el amo interior, y que las acciones que se originan desde ese lugar son las más adecuada para nuestra vida.
Desde el punto de vista del yoga entonces las emociones se consideran actividades del corazón así como los pensamientos son actividades de la mente; debido a la impermanencia de ambos nuestro objetivo es reducir la intensidad de las emociones y la velocidad del pensamiento para dejar espacio a esa voz interior inmutable, fuente de sabiduría y de ecuanimidad (purusha).
Podríamos dividir las emociones en dos grandes grupos según la sensación que nos transmiten:
Sukham: una sensación positiva y funcional al crecimiento interior, cuyas cualidades son pensamientos positivos, funciones fisiológicas equilibradas y respiración profunda y regular.
Duhkham: una sensación negativa de restricción en el espacio del pecho, marcada por una actitud mental negativa, cierta tensión y rigidez a nivel físico y una respiración alterada.
Según la tradición del yoga las causas de esta última experiencia vital (duhkham) viene en primer lugar de la dificultad en reconocer nuestro verdadero Ser (el amo del carruaje).
Patanjali nos dice que la incapacidad a reconocer quienes somos (avidya) genera una imagen de nosotros hecha de etiquetas exteriores con las que nos identificamos; este falso yo (asmita) va separando cada experiencia vital in algo para perseguir (raga) o para rechazar (dvesa) y eso genera una profunda inseguridad interior (abhinivesha) que se manifiesta en el sufrimiento que denominamos duhkam.
La dificultad interna en aceptar los cambios en nuestra vida, apegándonos a las seguridades que nuestro ego nos ha construido, y al mismo tiempo las continuas expectativas de cara a nuestros deseos, contribuyen a crear una rueda de malestares. Nuestro espacio interior está lleno de un pasado que no queremos dejar y de un futuro que queremos diferente y nos impide la vivencia del momento presente que es lo único que realmente tenemos.
Otra de las causas de dukham está en la predominancia de rajas, esa cualidad que a nivel emocional se expresa con emociones marcada por una fuerte energía de expansión y agitación mental, o de tamas, la cualidad opuesta, marcada por la confusión y el estancamiento. El objetivo del yoga es llevarnos a encontrar la tercera cualidad, sattva, la claridad y el equilibrio, ya que sólo a través de una mente clara y unas emociones equilibradas podremos ver la realidad tal como se nos manifiesta y actuar de la manera más oportuna y beneficiosa. El yoga, ayudándonos a reconocer “dónde estamos” en cuerpo, respiración y mente nos permite abrirnos a la transformación.
En el camino del yoga tenemos muchas herramientas para cuidar nuestro mundo emocional y conseguir el estado de sukham:
• Asana: las posturas de yoga pueden ayudarnos a cultivar la energía que necesitamos en el momento en el que las emociones se apoderan de nosotros. Si vivimos una experiencia emocional donde rajas predomina (rabia, agresividad, ansiedad, celos, envidia…), practicar posturas tumbados, ampliando la espiración, introduciendo pequeñas retenciones en vacío, estimulando la región del vientre (apana), visualizando la luna y su cualidad calmante pueden equilibrar esa alteración interna lo suficiente como para luego actuar desde una mayor calma interior. Al contrario, si tamas nos invade (generando miedo, tristeza, inseguridad, depresión…), sería oportuno practicar posturas de pie, activando la inspiración, abriendo el pecho (prana) y a lo mejor visualizando el sol y su poder activador y estimulante de nuestra fuerza interior.
La práctica constante de asanas nos dice Patanjali, nos ayuda a encontrar el equilibrio de los opuestos dentro de nosotros, haciendo que ese péndulo emocional tenga cada vez un recorrido más reducido hasta mantenernos lo más cerca al centro.
• Respiración (pranayama): la respiración es el índice más claro de nuestro estado interno ya que el diafragma es el primer músculo que se bloquea a consecuencia de nuestra vivencia emocional. Aprender durante los asanas una respiración lenta, profunda y regular, crea condiciones para que, en los momentos de necesidad, la podamos utilizar como herramienta para la búsqueda del equilibrio. Soltar el aire es también soltar una energía que no queremos invada nuestro espacio interior. Coger aire es también alimentarnos de la fuerza interior que necesitamos.
• Visualización (dharana): la capacidad de la mente de crear imágenes tiene un poder extraordinario sobre nuestro sistema psico-físico. Ampliar la visión que tenemos de nuestra experiencia utilizando imágenes que expandan la conciencia, como imágenes de la naturaleza, o simplemente recordar momentos de paz y armonía, puede modificar la energía interna hacia donde necesitamos, creando las condiciones para observar la vivencia desde la justa perspectiva, antes que actuar bajo el impulso de la emoción.
• Meditación (dhyana): a menudo durante la meditación experimentamos emociones recurrentes. Observar en qué parte del cuerpo retenemos la tensión emocional y llevar allí nuestra respiración liberándola nos ayudará quizá a ir descubriendo algún sentimiento más profundo o algún patrón que está en la raíz de esa emoción. Aceptarlo con ternura, escuchar su mensaje, colocarnos en un lugar lejano como observadores poco a poco nos puede ayudar a descubrir ese fondo neutro, de quietud, desde donde se tiene que originar la acción.
• Yama: son las actitudes que Patanjali nos sugiere hacia nuestro entorno, reconociendo la extraordinaria importancia de nuestra vida de relación como primer paso para seguir el camino del yoga. Cultivar la compasión (ahimsa), la honestidad (satya), la generosidad (asteya), la moderación en las acciones (brahamacharya) y aprender a tener lo correcto (aparigraha) en nuestra vida diaria, es sembrar semillas positivas en nuestro jardín interior, limitando el crecimiento de esas emociones perturbadoras (kleshas) que nos impiden ver quién realmente somos.
• Niyama: son las actitudes de cara a uno mismo que abonan las semillas que hemos plantado. Cultivar la pureza (saucha) en la mente, en el corazón y en el cuerpo se puede hacer por muchos caminos, desde una correcta alimentación hasta recuperando el contacto con la naturaleza, escuchar música que aporte bienestar o buscar la compañía de personas positivas. Cultivar el contentamiento (santosha) viviendo el momento presente, cultivar el entusiasmo (tapas) hacia el camino del yoga y su práctica. Cultivar la consciencia (svadhyaya) en cada gesto reconociendo hábitos, prejuicios y patrones negativos. Y finalmente ser conscientes de que no somos los únicos autores de nuestras vidas (isvara pranidhana), y que lo más sabio es hacer siempre lo mejor que podamos sin apegarnos al resultado de nuestra acción.
Es evidente que no se trata de un camino sin obstáculos, precisamente porque nuestra naturaleza profunda como seres humanos, junto a las experiencias que hemos vivido, deja en nuestra memoria una sensación-emoción dominante que se manifiesta a través de patrones de comportamientos repetitivos inconscientes. Como si fuéramos una planta donde la semilla (svabhava) es nuestra naturaleza, la emoción debida a la experiencia vivida es la planta (vasana), y cada vez que actuamos siguiendo esos patrones inconscientes del pasado hacemos que esa planta crezca y llegue a ser un árbol (samskara). Esto es lo que hace que podamos sentir viva una emoción que nos marcó, después de meses o años, sin importar el lugar o el tiempo que haya pasado.
Patanjali nos dice que quitar esa planta desde la raíz va a ser muy difícil, y sugiere que lo más sabio sea sustituir poco a poco patrones negativos con otros más saludables, llenando nuestro jardín interior de mucha variedad de plantas. Como si nos ayudara a soltar y disolver el pasado dándonos internamente la libertad de ser nuevos y únicos en cada momento.
No se trata entonces de intentar eliminar lo que sentimos o de reprimir la emoción, sino de hacernos conscientes de lo que estamos sintiendo, escuchar el mensaje que está detrás de esa vivencia y actuar desde un lugar más sabio y ecuánime, que es nuestro verdadero Ser.
La propuesta es que a través de los ocho pasos del karma yoga, que en parte hemos descrito arriba, nuestra vida llegue a ser más plena y armoniosa, ya que los caballos de nuestro carruaje, bien alimentados y conducidos por un cochero que sabe escuchar las indicaciones del amo, nos llevaran sin dificultad por el camino de nuestra vida.
concienciasinfronteras.com
A nivel bioquímico disminuye los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos, y aumentan los linfocitos y la hemoglobina.
Un estudio científico realizado por el Dr. Timothy McCall durante un tiempo determinado y a diferentes personas constató que el Yoga ofrece una mejora general en el cuerpo humano, y quedó reflejado en el libro "50 formas de sanar a un Yogui".
Según una imagen de la tradición (Katha Upanishad) el ser humano se podría representar como un carruaje: los caballos serían las emociones, el cochero la mente, el coche nuestro cuerpo y el amo nuestra verdadera esencia. Por lo tanto se pueden ver las emociones como una parte importante del viaje que cumplimos en esta vida, pero sin perder de vista que quien sabe realmente cual es nuestra meta es el amo interior, y que las acciones que se originan desde ese lugar son las más adecuada para nuestra vida.
Desde el punto de vista del yoga entonces las emociones se consideran actividades del corazón así como los pensamientos son actividades de la mente; debido a la impermanencia de ambos nuestro objetivo es reducir la intensidad de las emociones y la velocidad del pensamiento para dejar espacio a esa voz interior inmutable, fuente de sabiduría y de ecuanimidad (purusha).
Podríamos dividir las emociones en dos grandes grupos según la sensación que nos transmiten:
Sukham: una sensación positiva y funcional al crecimiento interior, cuyas cualidades son pensamientos positivos, funciones fisiológicas equilibradas y respiración profunda y regular.
Duhkham: una sensación negativa de restricción en el espacio del pecho, marcada por una actitud mental negativa, cierta tensión y rigidez a nivel físico y una respiración alterada.
Según la tradición del yoga las causas de esta última experiencia vital (duhkham) viene en primer lugar de la dificultad en reconocer nuestro verdadero Ser (el amo del carruaje).
Patanjali nos dice que la incapacidad a reconocer quienes somos (avidya) genera una imagen de nosotros hecha de etiquetas exteriores con las que nos identificamos; este falso yo (asmita) va separando cada experiencia vital in algo para perseguir (raga) o para rechazar (dvesa) y eso genera una profunda inseguridad interior (abhinivesha) que se manifiesta en el sufrimiento que denominamos duhkam.
La dificultad interna en aceptar los cambios en nuestra vida, apegándonos a las seguridades que nuestro ego nos ha construido, y al mismo tiempo las continuas expectativas de cara a nuestros deseos, contribuyen a crear una rueda de malestares. Nuestro espacio interior está lleno de un pasado que no queremos dejar y de un futuro que queremos diferente y nos impide la vivencia del momento presente que es lo único que realmente tenemos.
Otra de las causas de dukham está en la predominancia de rajas, esa cualidad que a nivel emocional se expresa con emociones marcada por una fuerte energía de expansión y agitación mental, o de tamas, la cualidad opuesta, marcada por la confusión y el estancamiento. El objetivo del yoga es llevarnos a encontrar la tercera cualidad, sattva, la claridad y el equilibrio, ya que sólo a través de una mente clara y unas emociones equilibradas podremos ver la realidad tal como se nos manifiesta y actuar de la manera más oportuna y beneficiosa. El yoga, ayudándonos a reconocer “dónde estamos” en cuerpo, respiración y mente nos permite abrirnos a la transformación.
En el camino del yoga tenemos muchas herramientas para cuidar nuestro mundo emocional y conseguir el estado de sukham:
• Asana: las posturas de yoga pueden ayudarnos a cultivar la energía que necesitamos en el momento en el que las emociones se apoderan de nosotros. Si vivimos una experiencia emocional donde rajas predomina (rabia, agresividad, ansiedad, celos, envidia…), practicar posturas tumbados, ampliando la espiración, introduciendo pequeñas retenciones en vacío, estimulando la región del vientre (apana), visualizando la luna y su cualidad calmante pueden equilibrar esa alteración interna lo suficiente como para luego actuar desde una mayor calma interior. Al contrario, si tamas nos invade (generando miedo, tristeza, inseguridad, depresión…), sería oportuno practicar posturas de pie, activando la inspiración, abriendo el pecho (prana) y a lo mejor visualizando el sol y su poder activador y estimulante de nuestra fuerza interior.
La práctica constante de asanas nos dice Patanjali, nos ayuda a encontrar el equilibrio de los opuestos dentro de nosotros, haciendo que ese péndulo emocional tenga cada vez un recorrido más reducido hasta mantenernos lo más cerca al centro.
• Respiración (pranayama): la respiración es el índice más claro de nuestro estado interno ya que el diafragma es el primer músculo que se bloquea a consecuencia de nuestra vivencia emocional. Aprender durante los asanas una respiración lenta, profunda y regular, crea condiciones para que, en los momentos de necesidad, la podamos utilizar como herramienta para la búsqueda del equilibrio. Soltar el aire es también soltar una energía que no queremos invada nuestro espacio interior. Coger aire es también alimentarnos de la fuerza interior que necesitamos.
• Visualización (dharana): la capacidad de la mente de crear imágenes tiene un poder extraordinario sobre nuestro sistema psico-físico. Ampliar la visión que tenemos de nuestra experiencia utilizando imágenes que expandan la conciencia, como imágenes de la naturaleza, o simplemente recordar momentos de paz y armonía, puede modificar la energía interna hacia donde necesitamos, creando las condiciones para observar la vivencia desde la justa perspectiva, antes que actuar bajo el impulso de la emoción.
• Meditación (dhyana): a menudo durante la meditación experimentamos emociones recurrentes. Observar en qué parte del cuerpo retenemos la tensión emocional y llevar allí nuestra respiración liberándola nos ayudará quizá a ir descubriendo algún sentimiento más profundo o algún patrón que está en la raíz de esa emoción. Aceptarlo con ternura, escuchar su mensaje, colocarnos en un lugar lejano como observadores poco a poco nos puede ayudar a descubrir ese fondo neutro, de quietud, desde donde se tiene que originar la acción.
• Yama: son las actitudes que Patanjali nos sugiere hacia nuestro entorno, reconociendo la extraordinaria importancia de nuestra vida de relación como primer paso para seguir el camino del yoga. Cultivar la compasión (ahimsa), la honestidad (satya), la generosidad (asteya), la moderación en las acciones (brahamacharya) y aprender a tener lo correcto (aparigraha) en nuestra vida diaria, es sembrar semillas positivas en nuestro jardín interior, limitando el crecimiento de esas emociones perturbadoras (kleshas) que nos impiden ver quién realmente somos.
• Niyama: son las actitudes de cara a uno mismo que abonan las semillas que hemos plantado. Cultivar la pureza (saucha) en la mente, en el corazón y en el cuerpo se puede hacer por muchos caminos, desde una correcta alimentación hasta recuperando el contacto con la naturaleza, escuchar música que aporte bienestar o buscar la compañía de personas positivas. Cultivar el contentamiento (santosha) viviendo el momento presente, cultivar el entusiasmo (tapas) hacia el camino del yoga y su práctica. Cultivar la consciencia (svadhyaya) en cada gesto reconociendo hábitos, prejuicios y patrones negativos. Y finalmente ser conscientes de que no somos los únicos autores de nuestras vidas (isvara pranidhana), y que lo más sabio es hacer siempre lo mejor que podamos sin apegarnos al resultado de nuestra acción.
Es evidente que no se trata de un camino sin obstáculos, precisamente porque nuestra naturaleza profunda como seres humanos, junto a las experiencias que hemos vivido, deja en nuestra memoria una sensación-emoción dominante que se manifiesta a través de patrones de comportamientos repetitivos inconscientes. Como si fuéramos una planta donde la semilla (svabhava) es nuestra naturaleza, la emoción debida a la experiencia vivida es la planta (vasana), y cada vez que actuamos siguiendo esos patrones inconscientes del pasado hacemos que esa planta crezca y llegue a ser un árbol (samskara). Esto es lo que hace que podamos sentir viva una emoción que nos marcó, después de meses o años, sin importar el lugar o el tiempo que haya pasado.
Patanjali nos dice que quitar esa planta desde la raíz va a ser muy difícil, y sugiere que lo más sabio sea sustituir poco a poco patrones negativos con otros más saludables, llenando nuestro jardín interior de mucha variedad de plantas. Como si nos ayudara a soltar y disolver el pasado dándonos internamente la libertad de ser nuevos y únicos en cada momento.
No se trata entonces de intentar eliminar lo que sentimos o de reprimir la emoción, sino de hacernos conscientes de lo que estamos sintiendo, escuchar el mensaje que está detrás de esa vivencia y actuar desde un lugar más sabio y ecuánime, que es nuestro verdadero Ser.
La propuesta es que a través de los ocho pasos del karma yoga, que en parte hemos descrito arriba, nuestra vida llegue a ser más plena y armoniosa, ya que los caballos de nuestro carruaje, bien alimentados y conducidos por un cochero que sabe escuchar las indicaciones del amo, nos llevaran sin dificultad por el camino de nuestra vida.
concienciasinfronteras.com
06 octubre 2013
YOGA. CONFÍA EN TI MISMO
"Como no sabía que era imposible, lo hice"
ALBERT EINSTEIN
Nuestras creencias sobre nosotros mismos pueden actuar como freno o dificultad para nuestra realización, o nos puede catapultar a lo más alto, consiguiendo hacer de nosotros el mejor "yo" que podamos ser.
Es la actitud que tomemos ante la práctica y ante la vida en general y las creencias que tengamos sobre nosotros mismos lo que determina la realidad que somos.
Por lo general, no sabemos lo que podemos llegar a ser o a hacer hasta que no lo intentamos, pero para intentarlo debemos partir de la confianza mínima para dar un primer paso, al que le seguiran otros muchos. Para crear, para hacer realidad, es necesario una primera condición: creer que podemos.
Confianza en nosotros mismos, esperar que el tiempo haga el resto. La práctica del yoga es cuestión de credulidad, franqueza hacia uno mismo. Hacerlo bien hoy, dejar mañana para mañana. Respiración, postura, amor a lo que haces. Deja que el tiempo haga el resto.
Práctica, práctica, práctica y todo llegará. Pattabhi Jois
Recuerda que la práctica sirve de vehículo para regresar a la esencia de nuestro Ser.
La vida es generosa con aquellos que persiguen sus sueños. Paulo Coelho
ALBERT EINSTEIN
Nuestras creencias sobre nosotros mismos pueden actuar como freno o dificultad para nuestra realización, o nos puede catapultar a lo más alto, consiguiendo hacer de nosotros el mejor "yo" que podamos ser.
Es la actitud que tomemos ante la práctica y ante la vida en general y las creencias que tengamos sobre nosotros mismos lo que determina la realidad que somos.
Por lo general, no sabemos lo que podemos llegar a ser o a hacer hasta que no lo intentamos, pero para intentarlo debemos partir de la confianza mínima para dar un primer paso, al que le seguiran otros muchos. Para crear, para hacer realidad, es necesario una primera condición: creer que podemos.
Confianza en nosotros mismos, esperar que el tiempo haga el resto. La práctica del yoga es cuestión de credulidad, franqueza hacia uno mismo. Hacerlo bien hoy, dejar mañana para mañana. Respiración, postura, amor a lo que haces. Deja que el tiempo haga el resto.
Práctica, práctica, práctica y todo llegará. Pattabhi Jois
Recuerda que la práctica sirve de vehículo para regresar a la esencia de nuestro Ser.
La vida es generosa con aquellos que persiguen sus sueños. Paulo Coelho
29 septiembre 2013
TIEMPO AL TIEMPO
El tiempo es el error que se rectifica, la verdad que se aprende y que se enseña, el mal que se evita, el consuelo que se da, la aptitud que se adquiere para la plenitud de la existencia el tiempo es virtud que se robustece, el sentimiento que se purifica, la inteligencia que se dilata; el tiempo es la perfección, la vida. Concepción Arenal
Cualquier contratiempo, discusión y problema puede adquirir una importancia y una perspectiva insignificante si la contemplamos a cincuenta, setenta o cien años de distancia. El aprendiz de sabio adapta bien su pupila mental y consigue ver simples granos de arena donde otros ven montañas.
Dice Blas Pascal que el tiempo tiene la propiedad de curar las penas y las injurias porque todos cambiamos y dejamos de ser la misma persona, y ni el ofensor ni el ofendido son el mismo. Pues es la pura verdad y ahora mismo estoy recordando que muchas personas que hace años me caían mal o me eran indiferentes ahora me parecen estupendas. A ellas les sucederá lo mismo conmigo sin duda. Por eso, con los años y procurando no echar en saco roto la sabiduría que nos depara la experiencia de cada día, llegamos a relativizarlo todo, a enfadarnos menos y a no poner el grito en el cielo para cualquier fruslería.
Yo termino de hacer una lista de diez problemas, adversidades y contratiempos de mi vida pasada, y he tratado de rememorar la preocupación y la angustia con que viví algunos de estos hechos, como dejar la enseñaza y la dirección de un centro educativo con treinta y ocho años y embarcarme en el incierto proyecto de montar mi propio despacho profesional, colaborar en los medios de comunicación, escribir libros y abrirme un camino en la peligrosa selva de esta vida. Por suerte, gracias a Dios todo me salió bien, y ahora cuando vuelvo la vista atrás me parecen injustificados los temores y las dudas que me embargaban cuando por aquellos años di un nuevo rumbo a mi vida.
Por eso resulta beneficioso contemplar a una distancia de veinte o treinta años cualquier problema grave, conflicto o adversidad con que nos enfrentamos en estos momentos. Por cierto, si yo he confeccionado mi propia lista de adversidades y contratiempos de mi vida pasada, el amable lector podría hacer lo mismo y comprobar que apenas concedemos importancia a aquellos temores, desasosiegos y desvelos, contemplados con la distancia de los años.
Eso que tanto te angustia y quita el sueño ahora mismo será para ti una verdadera bobada, algo insignificante dentro de poco tiempo. ¿Sabes lo que hace el aprendiz de sabio? Pues que todo lo que puede preocuparte o crearle su intranquilidad lo proyecta en el tiempo y acaba por verlo y considerarlo en su propia insignificancia.
Tranquilízate y disfruta de la vida, Haz lo que debes y después déjale al tiempo su tarea, porque como decía García Lorca, "esperando, el nudo se deshace y la fruta madura".
Aprendiz de Sabio. Bernabé Tierno
Cualquier contratiempo, discusión y problema puede adquirir una importancia y una perspectiva insignificante si la contemplamos a cincuenta, setenta o cien años de distancia. El aprendiz de sabio adapta bien su pupila mental y consigue ver simples granos de arena donde otros ven montañas.
Dice Blas Pascal que el tiempo tiene la propiedad de curar las penas y las injurias porque todos cambiamos y dejamos de ser la misma persona, y ni el ofensor ni el ofendido son el mismo. Pues es la pura verdad y ahora mismo estoy recordando que muchas personas que hace años me caían mal o me eran indiferentes ahora me parecen estupendas. A ellas les sucederá lo mismo conmigo sin duda. Por eso, con los años y procurando no echar en saco roto la sabiduría que nos depara la experiencia de cada día, llegamos a relativizarlo todo, a enfadarnos menos y a no poner el grito en el cielo para cualquier fruslería.Yo termino de hacer una lista de diez problemas, adversidades y contratiempos de mi vida pasada, y he tratado de rememorar la preocupación y la angustia con que viví algunos de estos hechos, como dejar la enseñaza y la dirección de un centro educativo con treinta y ocho años y embarcarme en el incierto proyecto de montar mi propio despacho profesional, colaborar en los medios de comunicación, escribir libros y abrirme un camino en la peligrosa selva de esta vida. Por suerte, gracias a Dios todo me salió bien, y ahora cuando vuelvo la vista atrás me parecen injustificados los temores y las dudas que me embargaban cuando por aquellos años di un nuevo rumbo a mi vida.
Por eso resulta beneficioso contemplar a una distancia de veinte o treinta años cualquier problema grave, conflicto o adversidad con que nos enfrentamos en estos momentos. Por cierto, si yo he confeccionado mi propia lista de adversidades y contratiempos de mi vida pasada, el amable lector podría hacer lo mismo y comprobar que apenas concedemos importancia a aquellos temores, desasosiegos y desvelos, contemplados con la distancia de los años.
Eso que tanto te angustia y quita el sueño ahora mismo será para ti una verdadera bobada, algo insignificante dentro de poco tiempo. ¿Sabes lo que hace el aprendiz de sabio? Pues que todo lo que puede preocuparte o crearle su intranquilidad lo proyecta en el tiempo y acaba por verlo y considerarlo en su propia insignificancia.
Tranquilízate y disfruta de la vida, Haz lo que debes y después déjale al tiempo su tarea, porque como decía García Lorca, "esperando, el nudo se deshace y la fruta madura".
Aprendiz de Sabio. Bernabé Tierno
27 septiembre 2013
AUTODISCIPLINA
Cuando una semilla germina, el brote debe abrise paso entre la tierra antes de recibir la luz solar. De forma similar, antes de experimentar los niveles más elevados del yoga, deberás superar el letargo característico de la personalidad guiada por el ego, que no desea cambiar. La observación y el entendimiento de uno mismo se vuelven cada vez más efectivos mediante la práctica de la autodisciplina, esto es, el cultivo regular de las prácticas espirituales y físicas.
Al ejercer el autocontrol voluntario sobre los pensamientos, comportamientos y energías, podrás transformar de forma gradual el cuerpo y la mente en instrumentos sintonizados con precisión para llegar a entendimientos espirituales más elevados y llevar una vida más armoniosa. Es imposible practicar la autodisciplina sin que el ego sufra siquiera un poquito, poque el ego siempre tenderá a salirse del camino para coger el atajo. La práctica yóguica crea esa resistencia necesaria para encender la chispa que te hará crecer.
Al ejercer el autocontrol voluntario sobre los pensamientos, comportamientos y energías, podrás transformar de forma gradual el cuerpo y la mente en instrumentos sintonizados con precisión para llegar a entendimientos espirituales más elevados y llevar una vida más armoniosa. Es imposible practicar la autodisciplina sin que el ego sufra siquiera un poquito, poque el ego siempre tenderá a salirse del camino para coger el atajo. La práctica yóguica crea esa resistencia necesaria para encender la chispa que te hará crecer.
La trascendencia de uno mismo es el corazón del proceso espiritual. Este impulso y esta práctica de ir más allá de la contracción del ego en cada momento, mediante la observación, el entendimiento y la disciplina de uno mismo, alcanza su plenitud en el momento de la iluminación, cuando todo tu ser se transforma en espíritu.
09 septiembre 2013
SHARATH. LA ENTREVISTA
¿Esta es su primera visita a Suecia, por qué decidió
usted ir a Estocolmo? - Pensé viajar
a Suecia hace mucho tiempo, ya que la mayor parte de mis
estudiantes han venido de Suecia a
Mysore para practicar. Hay muchos profesores buenos en Estocolmo, que quiere
seguir la tradición, por eso vengo aquí para dar clases.
¿Por qué piensa usted que el Ashtanga Yoga se ha hecho
tan popular en Occidente?
- Ashtanga Yoga es el yoga auténtico; esto incluye las ocho ramas, o pasos, de yoga.
Practicando estos ocho pasos, podemos deshacernos de impurezas tanto del cuerpo
como de nuestra mente. Puedes sentirlo dentro de ti cuando haces las asanas, y
esto atrae a mucha gente al Ashtanga Yoga. Ha cambiado la vida de muchas
personas.
¿Qué pasa cuando
practicamos Ashtanga Yoga? - nos convertimos en seres más felices,
conseguimos la paz mental. Podemos deshacernos de muchos problemas, tanto
mentales como físicos. En todo el mundo hay gente que sufre de estrés. El
Ashtanga Yoga nos da la fuerza y las bases para lidiar con ello.
Su abuelo, Sri K Pattabhi Jois, era el fundador de
Ashtanga Yoga. ¿Por qué quiso traer la práctica fuera de India, al resto del
mundo? - el Yoga no pertenece a una cierta comunidad o una religión .Se
parece al sol, podemos beneficiarnos de él, pero nunca poseerlo. El yoga
debería ser practicado por todos, para conseguir una buena salud y un corazón
noble. Mi abuelo dijo que el yoga pertenece a todos y él comenzó a extender el
mensaje del yoga, entonces muchos
habitantes de Occidente vinieron para aprender de él.
¿Puede el yoga enseñarnos cómo manejar nuestros miedos?
¿Por ejemplo miedo a la muerte? – Las personas tienen que saber la verdad-
y la verdad es que si se vive, se tiene que morir. Nadie sabe la respuesta al misterio
sobre lo que pasará después de la muerte. Entonces la cosa más importante para
nosotros consiste en lo que hacemos antes de esto, cómo decidimos vivir
nuestras vidas. Podemos influir en otros viviendo una vida buena, sin estrés,
una vida feliz. Mi karma en esta vida es extender el conocimiento que tengo
sobre el yoga, que será mi trabajo hasta que muera.
¿Usted habla de
dedicación en su práctica - pero también en la vida? - Significa que
nosotros deberíamos ser honestos en lo que hacemos, con nuestro trabajo. Cada
uno tiene una responsabilidad en la sociedad, y cada uno debe tratar de dar su
dedicación genuina a la gente
y hace su labor franca y correctamente. Si cada uno de
nosotros hacemos esto, se cumplirán sus objetivos en este mundo.
Usted también habla de la paciencia en su práctica. Para
construir unos cimientos fuertes se requiere tiempo. Puede tomar muchos años, y
requiere compromiso y dedicación así como respeto y gratitud. Este es el mismo
principio que cuando se construye una plataforma. No puedes usar sólo arena
para los cimientos, se necesitan otros componentes, como rocas, para hacer una
construcción fuerte.
Algunas personas tienen miedo de las posturas avanzadas
de Ashtanga Yoga. ¿Cómo podemos tratar con este miedo? - tenemos miedo de
algunas asanas porque no sabemos realizarlas. Si alguien me pide saltar de un
avión con un paracaídas yo también tendría miedo de hacerlo. Pero si aprendo
cómo funciona, cómo es el sistema, y que nada me pasará, se acostumbrarán a esto y el miedo de hacerlo
disminuirá. Si te comprometes con tu práctica, te acostumbrarás a las posturas
y tu miedo desaparecerá.
¿Qué dice usted cuándo la gente crítica el yoga?
Cuando uno no sabe lo que es el yoga y no lo practica, es fácil ser crítico. Es
como mirar el océano - Se puede decir "esto es sólo agua", pero si te
zambulles dentro verás la belleza del océano, verás que esto es otro mundo. Es
lo mismo con el yoga.
¿Cuál es su opinión sobre los tipos de yogas
recientemente desarrollados, como el Power Yoga o Bikram? - No son
auténticos; ellos no están basados en parampara, una tradición lineal. En
Bhagavad Gita y los Yoga Sutras se puede leer sobre el yoga, no hay nada nuevo,
no hemos creado nada hoy. Uno no puede constituir su propia clase de yoga y
decir: esto es mi yoga. El yoga ha sido extendido del gurú al gurú, de
profesores supremos a estudiantes. Para enseñar el yoga debes estudiarlo muchos
años con un buen profesor. Hoy el yoga se ha puesto de moda; la gente construye
su propio yoga y pone su nombre al sistema. Esto es muy malo. No es razonable
sudar en una habitación antes de empezar la práctica, eso podría hacerse en una
sauna. Aprender sólo asanas no significa que se consiga el verdadero
conocimiento de yoga. Nadie enseña la respiración. Nadie ha enseñado las
técnicas de respiración como Sri K. Pattabhi Jois ha hecho con el Ashtanga
Yoga. Nadie enseña el vinyasa, sincronizar la respiración con el movimiento. No
se consigue ningún efecto haciendo solamente asana sin vinyasa. Esto es
solamente ejercicio físico.
¿Cuál es el objetivo de la respiración? - Calma el
sistema nervioso y es una parte vital de yoga para purificar el cuerpo y la
mente. Solamente mantenerse en un asana durante veinte minutos no purifica.
¿Es necesario creer en Dios? - Dios no tiene ninguna
forma y ningún nombre, Dios es solamente energía. En India decimos que Dios es
creado por la energía suprema de la imaginación de toda la gente, y que esta
energía está bien. Pero se puede practicar yoga y ser ateo. Es bastante con
creer en el yoga, para controlar órganos y mente.
¿Considera usted que una persona que come carne y bebe
alcohol es un maestro de Yoga comprometido? - Para comer carne se debe
matar otro ser y es lo contrario de ahimsa (no violencia). Cuando esto ocurre
en la naturaleza esto es una cosa diferente - un tigre que come carne lo hace
sin destruir el sistema ecológico. El alcohol está contra el yoga porque esto
afectará su paz interior y su práctica.
¿Hay un límite de edad para practicar yoga? ¿Podemos
ser demasiado jóvenes o demasiado viejos?- El niño debe tener once años
para comenzar la práctica, pero no hay ningún límite superior. El yoga seguirá
dentro de nosotros hasta que muramos, si se sigue practicando. Cuando
alcanzamos un cierto punto en nuestra práctica, el yoga se hace parte de
nosotros, parte de la vida, como uno de tus brazos. No podemos suprimirlo. No
es posible decir: mañana no quiero hacer yoga. Es como si nos cortáramos un
brazo.
Muchos que practican Ashtanga Yoga tienen enfermedades o
hándicaps, problemas cardíacos, enfermedades mentales, parálisis cerebral u
otros problemas. ¿Cuál es el
secreto detrás del poder de sanación del yoga? - Si practicas del modo
correcto con un buen profesor que sabe tratar a los estudiantes, puedes
conseguir una mejor salud y reponerte de enfermedades. Es como un buen doctor -
si el doctor sabe tratar al paciente, puede haber un milagro. Y puedes
practicar el Ashtanga Yoga. Con tener una mente de yoga, una comprensión del
yoga, tus limitaciones no importan. No es posible para todos hacer las posturas
que yo puedo hacer. También hay los que pueden hacer todas las posturas sin ser
grandes yoguis.
Lo más importante es comprometerse a la práctica desde el
corazón, no cuantos asanas se pueden hacer.
¿Algunas personas se lesionan practicando, qué consejo
puede darles? - hay muchos motivos para lastimarse. Primero debes mirar qué
pasó. Si tienes un profesor malo puedes haberte hecho daño; el trabajo del
estudiante es encontrar a un buen profesor. Averigüa si tu profesor es serio en
su propia práctica; es muy importante. También hay estudiantes que quieren cada
vez más asanas, se fuerzan, practican dos veces al día, y esto podría terminar
dañando sus cuerpos. Practica inteligentemente con sentido común. Algún dolor
puede ocurrir porque tu cuerpo tiene que
acostumbrarse a las posturas, y ese dolor desaparece con la práctica. Sólo
debemos preocuparnos si el dolor es permanente.
¿Podemos aprender algo de nuestras lesiones? - Sí,
las lesiones pueden ser buenos profesores. Nos hacen más humildes.
¿Piensa usted que es posible que si nos enfocamos
demasiado en nuestra paz interior entremos en conflicto con la preocupación por
otros, ayudar a la gente con guerras o crisis, y con la no violencia en el
mundo? -
Primero todos debemos lograr la paz interna. Si cada uno
tiene esto, la paz externa le seguirá. Si
trabajas contigo primero, luchas sobre tu propia ignorancia, tus propias
desilusiones, puedes conseguir que otras personas trabajen con sus problemas.
Si nos deshacemos de aquellos obstáculos interiores acertamos en nuestra
práctica espiritual. Debemos hablar del yoga, extender el mensaje de paz
interior y que más personas practiquen yoga. Cuanta más gente entienda esto,
menos luchas habrá.
¿Tarde o temprano alcanzará cada yogui el samadhi - el
estado más alto de yoga? - Si creen en ello, puede ocurrir. Pero primero
debes permitirle crecer dentro de ti. Esto se parece a plantar un árbol; debes
preocuparte en nutrirlo y el árbol crecerá. Nuestra nutrición es la física,
asana, la práctica. Si seguimos haciendo bien nuestra práctica, samadhi puede
pasar en cualquier momento, pero nunca sabemos cuándo.
¿Sri K Pattabhi Jois dijo que "el Ashtanga Yoga es
para todos, excepto para gente perezosa " - Pero se puede ser demasiado
ambicioso con su yoga? - Muchas personas son demasiado ambiciosas con su
práctica del yoga. Pero el proceso de yoga no pasa al instante, esto es un
proceso lento. Hoy queremos todo enseguida, pero el yoga no es esto. El yoga
requiere práctica para entenderlo.
Se parece al océano - te tienes que zambullir en él para
entenderlo. Si no, sería sólamente agua.
Yama Niyama Asana Pranayama
Pratyahara Dharana Dhyana Samadhi
04 agosto 2013
MALOS SENTIMIENTOS
Quien me insulta siempre no me ofende jamás. VICTOR HUGO
En el supuesto de que todavía no lo hayas conseguido, debes proponerte como objetivo prioritario superar el miedo al qué dirán, la necesidad imperiosa de tener razón, la impaciencia estresante y el resentimiento. El odio, la ofensa y la lujuria son los dardos afilados con los que el cobarde, el débil y el resentido tratan de vengarse de aquellos a quienes envidia o teme. No despilfarres tu tiempo, tus pensamientos y tus sentimientos en tarea tan innoble y mezquina como ofender o responder a las ofensas de tus enemigos.
Nos referíamos en la reflexión anterior al "defecto de ver defectos" en los demás, de manera tan injusta y parcial que no se acierta a ver las pocas virtudes, méritos y valores de una persona en concreto. Detrás de quien raramente encuentra algo valioso en sus semejantes y por añadidura mantiene una crítica implacable y despiadada siempre se encuentra un ser insatisfecho consigo mismo, frustrado y devorado por la envidia y el resentimiento. Pero ¿Quién está detrás del insulto, de la injuria, de la descalificación y del menosprecio permanente? Siempre, de forma inexorable, está el odio de quien pretende causar el mayor daño posible al denostado y vilipendiado. Estamos ante una vuelta de tuerca más por parte de quien se ahoga en sus propias miserias, actúa a la desesperada, ha perdido el control sobre sí mismo y ya no le queda en su corazón otra cosa que el odio que escupe y la furia que sigue alimentando la pequeñez y miseria humana de una tortuosa y desgraciada existencia.
Quien de verdad cree que tiene la razón en algo no necesita que nadie se la dé, a menos que no confíe en sí mismo.
¿Por qué tienes miedo al qué dirán, si cualquier frustrado, acomplejado, envidioso o resentido hablará pestes de ti, te denigrará y procurará hacerte el mayor daño posible? No gastes ni un instante siquiera en pensar en lo que puedan decir de ti, no le des la menor importancia a quien trata de escupirte el veneno de sus palabras y le caerá el esputo de su ofensa en su propio rostro.
En cuando a manifestar resentimiento contra el ofensor, ponerte a su altura y odiarle, es decir, pagarle con la misma moneda, diría muy poco en tu favor, porque sería un despilfarro de tu tiempo, de tu inteligencia, de tu voluntad y de tus sentimientos.
Quien no deja de insultarte, quien busca crearte zozobra y desasosiego, merece todavía más tu compasión que tu desprecio, más tu amor y compresión del deplorable estado psíquico y emocional en que debe encontrarse que tu crítica. ¿No te parece poca desgracia que alguien dedique la mayor parte de su tiempo a denostar e injuriar al prójimo,a repasar sus defectos y a hacerle daño, en lugar de invertir ese mismo tiempo en disfrutar de la vida y de los suyos y en ser feliz? Dedicar la corta existencia a ofender, insultar y molestar al vecino, al hermano o a quien se tercie, es el súmmum de la estupidez. No alientes con tu actitud la estupidez de nadie.
Aprendiz de sabio. Bernabé Tierno
En el supuesto de que todavía no lo hayas conseguido, debes proponerte como objetivo prioritario superar el miedo al qué dirán, la necesidad imperiosa de tener razón, la impaciencia estresante y el resentimiento. El odio, la ofensa y la lujuria son los dardos afilados con los que el cobarde, el débil y el resentido tratan de vengarse de aquellos a quienes envidia o teme. No despilfarres tu tiempo, tus pensamientos y tus sentimientos en tarea tan innoble y mezquina como ofender o responder a las ofensas de tus enemigos.
Nos referíamos en la reflexión anterior al "defecto de ver defectos" en los demás, de manera tan injusta y parcial que no se acierta a ver las pocas virtudes, méritos y valores de una persona en concreto. Detrás de quien raramente encuentra algo valioso en sus semejantes y por añadidura mantiene una crítica implacable y despiadada siempre se encuentra un ser insatisfecho consigo mismo, frustrado y devorado por la envidia y el resentimiento. Pero ¿Quién está detrás del insulto, de la injuria, de la descalificación y del menosprecio permanente? Siempre, de forma inexorable, está el odio de quien pretende causar el mayor daño posible al denostado y vilipendiado. Estamos ante una vuelta de tuerca más por parte de quien se ahoga en sus propias miserias, actúa a la desesperada, ha perdido el control sobre sí mismo y ya no le queda en su corazón otra cosa que el odio que escupe y la furia que sigue alimentando la pequeñez y miseria humana de una tortuosa y desgraciada existencia.
Quien de verdad cree que tiene la razón en algo no necesita que nadie se la dé, a menos que no confíe en sí mismo.
¿Por qué tienes miedo al qué dirán, si cualquier frustrado, acomplejado, envidioso o resentido hablará pestes de ti, te denigrará y procurará hacerte el mayor daño posible? No gastes ni un instante siquiera en pensar en lo que puedan decir de ti, no le des la menor importancia a quien trata de escupirte el veneno de sus palabras y le caerá el esputo de su ofensa en su propio rostro.
En cuando a manifestar resentimiento contra el ofensor, ponerte a su altura y odiarle, es decir, pagarle con la misma moneda, diría muy poco en tu favor, porque sería un despilfarro de tu tiempo, de tu inteligencia, de tu voluntad y de tus sentimientos.
Quien no deja de insultarte, quien busca crearte zozobra y desasosiego, merece todavía más tu compasión que tu desprecio, más tu amor y compresión del deplorable estado psíquico y emocional en que debe encontrarse que tu crítica. ¿No te parece poca desgracia que alguien dedique la mayor parte de su tiempo a denostar e injuriar al prójimo,a repasar sus defectos y a hacerle daño, en lugar de invertir ese mismo tiempo en disfrutar de la vida y de los suyos y en ser feliz? Dedicar la corta existencia a ofender, insultar y molestar al vecino, al hermano o a quien se tercie, es el súmmum de la estupidez. No alientes con tu actitud la estupidez de nadie.Aprendiz de sabio. Bernabé Tierno
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