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06 enero 2019

ENTREVISTA A SARASWATHI

LA ENTREVISTA FUE TOMADA (CON MUCHO RESPETO) DEL LIBRO "GURUJI" DE GUY DONAHAYE Y EDDIE STERN. LA ENTREVISTA FUE REALIZADA EN MYSORE EN EL AÑO 2008. LA TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL ES DE PATRICIA ABALLAY.



Hija de Guruji, Saraswathi Jois Rangaswamy , nació en 1941 y practicó diariamente con su padre desde los 10 años hasta los 22 años. Ha enseñado continuamente desde 1971, y cuidó de Guruji desde 1997 (cuando su madre Amma murió) hasta su muerte en 2009. Sus dos hijos, Sharath y Sharmila, son maestros de yoga.



Pregunta: Naciste y creciste en Mysore ¿Podrías compartir algún recuerdo o momento en particular que todavía permanezca en tu mente?

Saraswathi: Amo Mysore. Nací aquí, crecí aquí. Después de casarme estuve unos años viviendo con mi marido, Rangaswamy, que en ese momento trabajaba cerca de Calcutta. Pero cuando quedé embarazada de Sharath, regresé a Mysore y nunca mas volví a vivir en otro lado después.

En la escuela solía practicar yoga todos los días. Una vez, en un acto escolar cuando yo tenia catorce años, hice ganda bherundasana y el director de la escuela dijo "No lo hagas mas o algo malo puede ocurrirte". Pero no le hice caso, era muy feliz y muy flexible. Amaba los deportes cuando iba al secundario. Gané muchos premios. Fui elegida para ir al desfile del maharaja de Mysore para el Navaratri (el festival de las nueve noches de la diosa). Recuerdo al maharaja sentado en una silla dorada sobre un elefante... que recuerdo tan especial.

Mi padre me llevaba a muchos lugares cuando daba sus conferencias sobre yoga. Yo solía hacer demostraciones de asana mientras el hablaba de sus beneficios particulares. El nombraba el vinyasa y yo lo demostraba, decía "kurmasana" (postura de la tortuga) y yo la hacía. Mi padre era un hombre grandote, pesaba unos ochenta kilos. Se paraba en mi espalda y empezaba a dar su charla, explicando los beneficios de esa asana. A veces se quedaba hablando por una hora mientras estaba sobre mi espalda. Mi madre solía decirle"no hablés tanto tiempo". Mi padre le respondía "solo cinco minutos, es todo". Pero una vez que estaba ahí volvía a hacer lo mismo ¡una hora! No me lastimaba; yo era muy pequeña, muy feliz de que toda esa gente me estuviera mirando.


¿Como ha cambiado Mysore desde que tu eras una niña, particularmente desde que la influencia occidental es tan fuerte como ahora?

Antes no había tanta gente. Mysore era un lugar precioso con gente agradable. Solo si ibas a la ciudad durante los festivales había mucha gente comprando flores y frutas. Solo entonces era tan multitudinario. Pero ahora, todos los días hay festejos y está lleno de gente todo el tiempo. Hay muchas fábricas y muchos visitantes.


Las viejas tradiciones eran preciosas; la gente tenía un montón de energía en aquellos tiempos. Durante los festejos, solían cocinar un plato en sus casas para cada celebración en particular. Para Ganesh Chaturthi cocinaban ladoos, payasam, y idlis especialmente para Ganesha. Para Gauri (la madre divina), cocinaban chapatis dulces. La gente estaba interesada en los pujas y las familias celebraban juntas en casa, comiendo comida exquisita y muy contentos. Antes, determinados días eran especiales para determinadas cosas. Ahora todos tienen todo todos los días. La gente prepara cualquier cosa que quieran, no hay nada especial ya. Si quieres chapatis dulces los puedes conseguir enseguida.


En aquellos días el hombre de la casa era responsable por todos en la familia, y todos lo respetaban. Ahora, después de casarse, muchos quieren vivir separados. Ya no es como antes. Todos en la familia vivían juntos, todas las generaciones en la misma casa. Si uno tenía un problema, los demás lo ayudaban. No había mucho dolor de cabeza por problemas familiares. Ahora todos son el jefe de casa. Antes, en aquellos años, la gente quería tener niños, y no propiedades. Todos eran muy pobres pero muy felices. Ahora es raro que alguien quiera tener a toda la familia junta. Las tradiciones están desapareciendo lentamente, aunque nosotros tenemos cuatro generaciones en esta casa. Ahora el estilo de vida occidental está llegando a India. Antes, en cada casa había solo una bicicleta, pero ahora en cada casa hay dos scooters y tres autos.



Tu familia es Smarta Brahmin. ¿Podrías contarnos un poco las características y creencias de esta particular comunidad Hindu, y como ha influido en tu vida?


Mi abuelos y mis tatarabuelos por parte de mi padre y de mi madre eran todos Brahmines. Me gusta su sistema, las oraciones, los pujas, no solo los de Smarta sino los de todas las tradiciones de Brahmin. Los Smarta Brahmins siguen las enseñanzas de Shankaracharya. No solo rendimos culto a Shiva; Ganesha y Devi también, pero en realidad Dios es solo uno. La familia por parte de mi padre adoran a Shiva. Cuando me casé y me mudé a la casa de mi marido, tuve que cambiar mi culto a otro Dios, a Venkataramana (Vishnu). Después del matrimonio, ya no puedes seguir el culto de tu familia paterna, sigues el de la familia de tu marido.


El puja trae el amor de Dios dentro de tu corazón. Yo amo a Ganesha. Cada mañana me despierto con Ganesha en mi habitación, le canto algunos shlokas, y luego voy al shala a enseñar. Los Brahmines llevan muchas generaciones de experiencia en cantar los shlokas correctamente, hacer los pujas correctamente. En el pasado, los Brahmines eran gente muy pobre. No podían acceder a ser ingenieros o doctores, ellos elegían ser abogados o profesores, el campo entero de la educación. Los Brahmines son gente muy inteligente, era su deber el preservar la sabiduría tradicional de la India. Eran expertos en sánscrito, después todas las demas lenguas eran fácil de aprender. Memorizaban el Rig Veda, el Yajur Veda, el Sama Veda y el Atharva Veda.



¿Cuales son los lugares mas importantes de peregrinaje acá en Karnataka, y cual es el rol que juegan en la vida Hindu?


Si vas al sur de Karnataka hay un montón de templos Hinduistas: Dharmasthala, Sringeri, Subramanya, Kateel, Mookambika, Udupi. Cerca de Mysore está el mismo Nanjangud - el templo mas antigüo, un poderoso templo de Shiva. El gobernador de Mysore a finales del siglo dieciocho, Tipu Sultan, tenía un elefante ciego; la gente le dijo que el Shiva lingam en Nanjangud podía curar la ceguera de su elefante. Tipu no les creía ya que el era musulman. Durante cuarenta y un días llevó al elefante al templo y le aplicó mattika (lodo del templo), y en el día número cuarenta y dos el elefante recuperó la vista. Entonces Tipu Sultan hizo un Paccha lingam (lingam echo de jade), muy raro y costoso, y lo instalaron en el templo. Hoy en día aún está ahí.

Dharmasthala en el hogar del templo de Manjunatheshwara. También es muy poderoso. Mucha gente va allí cuando están enfermos. Los devotos de Krishna de la zona van al Udupi. Subramanya (otro nombre de Skanda el hijo de Shiva, dios de la guerra) es el templo de la serpiente. Debes ser cuidadoso si vas por ahí. Tomas un baño. Si no tienes hijos vas allí y haces Naga pratishta (una ceremonia de culto a la serpiente). Te quedas allí diez días y en el onceavo día haces puja y entonces puede que tengas  un bebe. Hay tres lugares para Subramanya entonces: Kukke Subramanya cerca de Bangalore, Ghati Subramanya; y en Kudupu el templo de Sri Anantha Padmanabha Subramanya. Uno es la cabeza de la serpiente, otro es el estómago y otro la cola. En el templo de Kudupu hay un espejo y en él puedes ver reflejado a Narasingha (el león avatar de Vishnu). En Horanadu, hay un templo de Annapoorneshwari, donde la diosa da comida. Otro lugar hermoso también, es cerca de Sringeri. Gokarna es uno de los principales lugares de ceremonia para la muerte de Brahmines. En Tamil Nadu, puedes ir a Chidambareswara y ver el Nataraja. En Murudeshwara (norte de Karnataka) hay una estatua gigante de Shiva.



¿Tienen las mujeres los mismos deberes religiosos que los hombres?

La persona realmente importante en la familia es la madre. Si hay diez niños en la casa, ella los controla y no el padre. El padre trabaja para obtener dinero, pero la madre cuida de la moralidad, el alimento y la educación. Cuando ella da a luz sufre un montón, pero cuando el bebé llega se siente muy feliz, lista para el siguiente, es muy fuerte. Cuando la madre maneja la casa la familia entera está feliz. Las mujeres también tienen diferentes textos que aprender -Gauri Puja, durga Abhisheka, Lalita Sahasranama. Y ahora, muchas mujeres están aprendiendo sánscrito, ellas son las que comparten el conocimiento.



Joven Saraswathi junto a su padre Sri K Pattabhi Jois y su madre Amma



¿Que tipo de relación tuviste con el guru de tu padre, Sri Tirumalai Krishnamacharya, y su familia?


No tuve mucha relación, pero tome estudios de yoga con Krishnamacharya. Tome niveles principiante e intermedio y obtuve una certificación con él. Hace mucho tiempo, creo que en 1985, quería ir a Estados Unidos con mis padres, pero no tenía la visa. Sharath y Sharmila eran muy pequeños, y mi marido estaba trabajando en Arabia Saudita. Me dijeron "Si dejas a los niños en India puedes obtener la visa." Pero no podía dejarlos; ir a Estados Unidos no era importante, mis niños si lo eran.

Por ese entonces, fui a Chennai a conocer a Krishnamacharya, porque los alumnos occidentales de Guruji querían conocer al guru de Guruji. Entonces, yo los llevé. Desikachar (el hijo de Krishnamacharya) y su familia habían también visitado mi casa, así que ahora si tenemos un poco mas de relación.


¿Cuál es tu experiencia personal con la práctica de ashtanga yoga y cuales han sido los beneficios en tu vida?


Es por la práctica que soy tan fuerte, muchos beneficios se obtienen de ella. Era una niña pequeña cuando empecé a practicar; mi padre comenzó a enseñarme cuando tenía cinco años. Yo me doblaba bastante y mi abuela me decía "¡tu padre te está matando!". Pero yo estaba feliz. Desde los diez años hasta los veintidos tuve una práctica diaria. A veces, si mi mamá no se sentía bien yo me salteaba mi práctica. Quería cuidar de mi familia mientras mi padre trabajaba en el shala y el Colegio de Sánscrito, y también porque Manju era muy pequeño.

Fuí la primera mujer en hacer ganda bherundasana solo sin ayuda. Solía ir a las demostraciones con mi padre, él era muy estricto. El me ordenaba hacer alguna asana y yo le respondía "mañana". El me decía "no ¡la haces ahora!" y yo la hacía. En esos tiempos el no ayudaba mucho, solo gritaba ¡hazlo! Mis posturas de pie eran muy buenas, pero baddha konasana era difícil para mi -demasiado rígida ahora. Muchos días lloraba por esa postura.


¿Como se vio afectada tu práctica de yoga con tu maternidad y tu casamiento?


Me casé en 1967, cuando tenía veintiséis años. Después de casarme tuve que trasladarme para vivir con mi marido, así son las cosas en India. Él estaba trabajando en Jamshedpur, cerca de Calcutta, para Tata Motors. No conocía a mi marido cuando nos casamos, en India los matrimonios arreglados son así. Entonces no practicaba mucho yoga porque a mi marido no le gustaba. Pero aún en esos tiempos enseñaba yoga a niños pequeños. No iba a detener mi trabajo. Luego en 1975 dejé el colegio. No quería ir mas, quería enseñar yoga. Entonces me quedé en casa y mi padre me enseñó a enseñar. Algunas mujeres solían venir al yoga shala de mi padre así que yo les enseñaba. Cuando quedé embarazada, volví a la casa de mis padres, donde nació Sharath.


Era un poco difícil con la familia de mi marido y, como el siempre estaba cambiando de trabajo, cambiando de ciudad, mi mamá y mi papá me preguntaron "tienes dos hijos ¿Donde vas a ir? Tenía que pensar en su educación, en un lugar hablaban inglés, en otro hablaban hindi. Es muy difícil para los niños aprender cosas si se están mudando de lugar cada seis meses. Mis padres me dijeron "Si se quedan en un lugar fijo está bien, pero sino te vienes aquí." Esa idea me pareció bien, así que me quedé en la casa de mis padres por catorce años. Mi marido iba y venía, cuando tenía vacaciones o días libres venía.


Finalmente él se fue a trabajar a Arabia Saudita por seis años. Le pregunté varias veces si yo podía ir para allá, pero él no quería que yo fuera; ese país es muy diferente de India. Así que me quedé en Mysore. Eso hizo a mi familia muy fuerte.


¿Cómo fueron tus primeras experiencias enseñando en tus propias clases de yoga?


Como volví a la casa de mi mamá, todos me molestaban por estar de vuelta. Lloraba todos los días.


Cuando Sharath tenía cuatro años, fui a Santpur al norte de Karnataka, donde mi marido estaba trabajando. Pero allí no había agua pura, ni buena leche, y Sharath contrajo una infección. Estuve un mes allí, pero él estaba muy enfermo, con fiebre y dolores de cabeza, y mi marido estaba muy ocupado trabajando. Yo estaba muy preocupada así que me volví a Mysore. Lo llevé a Sharath al doctor, y me dijo que tenía fiebre glandular, algo muy serio, llevaría un año de tratamiento. Cuando el tratamiento terminó, Guruji comenzó la construcción del yoga shala en Lakshmipuram.  Había ladrillos por todos lados, y Sharath estaba saltándolos hasta que se cayó y se rompió una pierna. Tuvo que estar sentado por tres semanas, tenía solo siete años. Entonces su hemoglobina disminuyó y comenzó a desarrollar fiebre reumática. Estuvo en cama por cuatro meses, no se podía mover. Desde los cuatro hasta los catorce años fue una cosa tras otra. En ese entonces yo tenía algunos problemas financieros, y pensé ¿como puedo pagar estos tratamientos? Decidí comenzar a enseñar en mis propias clases de yoga. Mi padre dijo, no te haré publicidad porque esto no es correcto. Pero él tenía una alumna, de EEUU, Sally Walker, que había estado en nuestra casa. Ella puso una publicidad sobre mi clase en el diario Hindu. La clase sería en el templo, como presentación, y ese día cuatro alumnas vinieron. Mis tarifas eran 55 rupias como admisión y 25 rupias por mes. Ese día nunca lo olvidaré, tenía 200 rupias en mis manos, me sentía muy bien. Luego nuestro doctor, J. V. Narayan, puso otro aviso de mis clases en "Star of Mysore" durante cuatro domingos como un regalo para mí, y otras personas comenzaron a venir. Cuanto mas gente venía, también los celos comenzaron. La gente se quejaba acerca del dinero: "Cuando Guruji comenzó a dar clases su tarifa era solo 3 rupias, ahora son 25 rupias ¿Por que?. Yo respondía, "En ese entonces un kilo de arroz valía una rupia, ahora son diez rupias." A menudo en el templo usaban la sala para afeitar las cabezas de las personas, o para preparar ladoos. Yo pregunté: "¿van a dejarme usar la sala o no? Ellos tenían otra sala detrás del templo, la cual no era utilizada en las tardes. A los alumnos les gustaba esa sala, y enseñé allí por siete años. En ese entonces Guruji y Amma estaban casi siempre viajando al exterior. Yo quería estar en casa y cuidar de ella, y también cuidar de los alumnos de Guruji. Después de siete años los celos comenzaron otra vez. Alguien escribió en la pared "No enseñes aquí". Mi mamá estaba conmigo ese día y me dijo "No enseñes mas aquí". Cuando las cosas van bien la gente empieza a desalentarte cuando en realidad deberían apoyarte.


Construí una casa en Gokulam. Mi marido había vuelto de Arabia Saudita, pero luego se mudó por cinco años a Bangalore. Me mudé a la nueva casa en Gokulam junto con mis niños. Algunos alumnos me siguieron, algunos habían estado practicando con mi familia por treinta años.


Fuiste la primera mujer en ser aceptada para estudiar en el Sanskrit College de Mysore. Luego fuiste la primera mujer en enseñar yoga tanto a hombre como a mujeres. ¿como fueron tus experiencias?


El Sanskrit College no tenías mujeres, era muy conservador en esos tiempos. La gente no quería ver hombres y mujeres siendo educados juntos. Fuí la primera mujer en ser admitida, y durante tres años estudié kavya, primer nivel de sánscrito. Practicaba mi yoga en el Sanskrit College , yo junto a todos esos hombres. Cuando dejé el colegio para cuidar de mi familia, muchas mujeres comenzaron a venir a mis clases. En el templo solo aceptaba enseñar a mujeres. Esto era lo que mi familia quería, la manera tradicional. Pero después de que fuí a EEUU, donde hombres y mujeres aprendían juntos, pensé: "¿Por qué no enseño a ambos juntos? ¿Cuál es la diferencia? Todos somos iguales, no me importa." Y así comencé. Quería saber que ocurriría, porque si mi mente y mi corazón eran fuertes ¿cuál es el problema? Tuve varios hombres en mis clases entonces. En India, si te ven hablando con hombres automáticamente piensan mal de vos. Pero no me importaba lo que la gente pensara.



¿Cómo influenció en tu vida tu madre? Escuché que ella era muy especial, una amorosa mujer.


Ella era una mujer muy divertida, bromeaba y todo. Amaba a todos los estudiantes. Ella alimentaba a los estudiantes occidentales con comida y cafe. Le gustaba cuidar de la gente. Ella cuidó de mi padre, el era muy pobre. Él había dejado todas sus cosas en Kowshika (su ciudad de origen) y se fue a Mysore solo con dos rupias. Luego de casarse, el salario de mi padre eran solo 14 rupias por mes, pero mi mamá estaba muy feliz de estar con él. De las 14 rupias, 4 rupias eran para la renta, una rupia para la electricidad, y las 9 rupias restantes para todo lo demás por el mes entero. Pero para ella estaba bien. A veces, por algunos días no teníamos para comer... solo una o dos papayas del árbol que teníamos detrás de la casa. Cuando mi hermano y yo eramos muy pequeños, mi padre nos traía arroz cuando tenía algo de dinero. No teníamos nada, solo pequeñas cosas para uta (almuerzo). Mas tarde mi padre comenzó a ganar mas dinero, pero mi madre siempre recordaría como era en esos tiempos. El dinero no la cambió a ella. Aunque sus horóscopos no coincidían, ella amaba a mi padre, y él también a ella. Durante 63 años ellos fueron muy felices juntos.


Ella siempre estaba peleando a mi papá. Un día él compró un scooter. Recién a los 70 años Guruji comenzó a manejar un scooter y cada día tenía alguna caída. Podría haberse roto el cuerpo, y mi mamá siempre lo estaba regañando. "Devuelve ese scooter". Mi padre decía "No! mejor sientate detrás". Ella le respondía "Jamás me sentaré en esa cosa, tendrás que encontrar otra mujer que lo haga! si me caigo, ¿quien va a cuidar de mi? Si tu te caes yo cuidaré de ti. Nunca me subiré a ese scooter." Mi padre siempre se estaba cayendo, mi madre era inteligente.



Sharath es ahora padre y también es profesor de yoga. ¿Como ha sido ver su crecimiento, y que consejos le has dado?

Cuando Sharath era un niño pequeño jugaba un poco a practicar yoga, pero realmente no le gustaba. Prefería el cricket. Pero la primera vez que fui a EEUU en 1989 -solo Guruji, yo y Amma- en el aeropuerto de Seattle Guruji ingirió jugo de frutas en mal estado y se enfermó. Cuando volvimos a casa el doctor dijo "Guruji necesita descanso, está trabajando demasiado." En ese entonces, él no tenía un asistente; él enseñaba en la mañana y en la tarde solo. Le dije a Sharath, "Guruji ha cuidado de nuestra familia, pero nadie está ayudandolo a enseñar ashtanga." Cuando Guruji se iba de viaje al exterior, uno de sus alumnos se quedaba dando las clases. Le insistí a Sharath, "Que ocurrirá con el ashtanga si nadie está ayudando a Guruji." Al día siguiente Sharath dijo que quería comenzar a ir a las clases. Desde entonces nunca mas se perdió una clase. Su interés fue creciendo y el número de occidentales que venían a las clases también. Mis hijos quieren esparcir el método de ashtanga tal como mi padre lo hacía. Es un proyecto familiar. En mis último días, quiero estar enseñando yoga. Ahora, quiero enseñar y cuidar de mi familia y de mi misma... eso es todo.



Tu hija, Shammie, está enseñando ashtanga yoga en Bangalore, que es una ciudad industrial muy concurrida y occidentalizada. ¿Cómo toman la práctica de yoga en Bangalore?


Guruji le dijo a ella que comenzara a enseñar en su casa. Mucha gente está enseñando yoga en Bangalore, pero no el método correcto como lo hacía su abuelo. Así que ella pensó, "¿Por qué no le enseño a la gente de la manera correcta? Y Guruji le dió su bendición. Ahora algunos estudiantes están viniendo, estudiantes occidentales también. Gente que viene del exterior para trabajar allí también están interesados. Gente que comenzó a escuchar que la nieta de Guruji está enseñando allí, ellos están emocionados porque ella es su nieta y eso es importante.


Como mujer y maestra, ¿que consejo puedes dar a las mujeres embarazadas que quieren practicar ashtanga yoga?


Es bueno para la mujer embarazada practicar yoga. La respiración llega la sangre de oxígeno y también al bebé. El bebé hace ejercicio también, y la madre es muy flexible en esa etapa. Las mujeres deben descansar durante tres días durante el período menstrual, pero muchas mujeres occidentales siguen practicando. Eso está mal. Los feriados de las mujeres son días para descansar. Antes, las mujeres Brahmines trabajaban todo el tiempo, pero durante los días del período ellas descansaban y el resto de la familia se ocupaba de cocinar y cuidar de los demás. Después de dar a luz, la madre debería tomarse tres meses de descanso de la práctica y los primeros tres meses del embarazo lo mismo, se puede hacer un poquito pero sacando los saltos (de la secuencia). Sentarse y respirar es lo mejor. Tengo una alumna que viene a mis clases que está embarazada de 4 meses y medio y practica las series intermedia y avanzada, no hay problema. Depende de la persona. A veces es mejor consultar con un médico también.


¿Qué consejo podes dar a los profesores de ashtanga yoga que quieren enseñar este método por un largo período de tiempo, tal como lo haz hecho tu?


No deben cambiar el método. Lo que aprendes en Mysore con nosotros es lo que deberías enseñar en tu espacio. Guruji nos enseñó muchas cosas, no debemos ir cambiándolas. Si sigues el método de Guruji, todo se vuelve espiritual definitivamente. Cambiará tu mente, todo cambiará. A la gente le gusta del modo que es, por eso es que se está esparciendo por todo el mundo. Por cuarenta años nadie ha enseñado como él. Pero cuando estas entrando en la vejez, 70 u 80 años, debes mantener solo unas pocas asanas y hacerlas regularmente. Solo haz la serie primaria, eso es suficiente, pero no detengas la práctica. Observa a la gente y ve que es adecuado para cada uno. Tu puedes decidir como debe ser su práctica. Incluso un hombre grandote puede hacer surya namaskara con la respiración correcta, puedes hacer que lo intenten. Pronto todo será mas fácil para los estudiantes. Y si no puedes hacer surya namaskara, igual puedes hacer algunas asanas simples, con la respiración y el mula bandha, y el drishti. Incluso aquellos que están enfermos pueden hacer la respiración. Eventualmente se sentiran mas felices y sus cuerpos se volveran mas livianos. Mucha gente noa dice que Guruji ha cambiado sus vidas con ashtanga yoga. Los occidentales son gente muy fuerte, una vez que comienzan se mantienen con la práctica. La gente india no está haciendo yoga. Ellos tienen miedo, van al hospital y allí les dicen que no deben trabajar, solo descansar y comer.



¿Cómo ves el crecimiento del ashtanga en el futuro? ¿Cómo se puede preservar mejor los aspectos tradicionales de la práctica?

Los profesores deben preservar el método tradicional. Es algo muy preciado. Si me gusta este yoga, no otros, sigo solo este. La respiración, el bandha, y los drishti son cosas muy especiales. Ahora la gente está transformando el yoga, mezclándolo con otros, pero eso no es ashtanga. Tienen que practicar con nuestros viejos estudiantes, no con aquellos que no conocen el método correcto. Los profesores que practican con nosotros en Mysore son muy honestos, nosotros los conocemos, ellos han pedido permiso para enseñar. Pero hay mucha gente enseñando ashtanga que no ha venido a vernos a nosotros, eso no es honesto. Ellos no son reconocidos por nosotros. No es nuestra propiedad, pero es importante hacerlo de la manera correcta, entonces se esparcerá por todos lados felizmente.


Erica Garnier 
Primero debes respetar a los maestros que trajeron este yoga a ti. Guru, eso es mula (raíz, base). Si no respetas entonces no te acercarás a Dios. Eso es importante. Algunas personas quieren cambiar el yoga, pero es sólo a causa de su ego. Encuentra al mejor profesor y ve allí. Si cambias todo el tiempo de profesor eso no está bien. Te traerá confusión en tu práctica. Cuando tu mente es fuerte te mantienes con un solo profesor. Puedes ir por todos lados y probar, pero cuando encuentras afinidad debes seguir a esa persona. Cuando encuentres a la persona indicada lo sabrás en tu corazón.


Mysore 2008
                                                                               Texto de:  https://yogaconciencia.blogspot.com                  

29 abril 2018

MINDFULNESS: MEDITACIÓN DESDE LA CIENCIA

Atención Consciente, o Atención Plena, mindfulness, o Sati como se la designa en pali, es una práctica en la que tomamos conciencia de las distintas facetas de nuestra experiencia en el momento presente. Podemos aprender a ser conscientes de cómo nos movemos, cómo nos sentimos (tanto física como emocionalmente), y cómo respondemos o reaccionamos ante cada momento de la vida. Esta cualidad de conciencia es la base de toda vida creativa, ya que nos permite ser honestos, pragmáticos, despiertos, valientes, y vivir con un sentido profundo de iniciativa. 

   Mindfulness es una cualidad de la mente o más bien la capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado, en un momento en que cuerpo y mente se sincronizan totalmente en un instante de realidad presente. Presencia plena y conciencia abierta se conjugan en un momento en nuestra mente/cuerpo/espíritu. Es esa cualidad propia de cualquier ser humano pero que ha sido motivo de estudio principalmente en el paradigma oriental.

   La experiencia de mindfulness se devela y se entrena en una disciplina o práctica llamada meditación.

   La práctica de meditación proviene de tradiciones milenarias que ponen énfasis en la legitimidad de la propia experiencia como fuente válida de conocimiento. La práctica se basa en entrenar el  estar presente y consciente en cada momento de nuestra vida;  acoger cualquier cosa que surja en nuestra experiencia, amorosamente y sin juicio;  abrir el corazón para hacernos amigos de nosotros mismos y permitir que surja la compasión por los demás. Nos permite recorrer el camino de nuestra vida y desempeñar nuestra labor en ella con el corazón abierto y la mente despierta.

   El Budismo, tradición de la cual surge la práctica de meditación, es el conocimiento acumulado durante miles de años por la práctica de la observación directa de la mente y la realidad a través de prácticas de meditación. La práctica básica en la tradición budista es la práctica de shamatha-vipashyana, traducida al inglés como mindfulness-awareness. Las traducciones al español han sido diversas: atención plena, conciencia plena, presencia plena; así como awareness ha sido traducido como darse cuenta, conciencia abierta, etc.  Algunas de ellas son traducciones literales, conceptuales, otras intentan dar cuenta de la experiencia a la que hace referencia el término. El uso reiterado de la palabra “plena” en distintas traducciones alude a la cualidad que se manifiesta al sincronizar cuerpo-mente-espíritu en un momento dado y que como experiencia se caracteriza por la “plenitud”.

   Chogyäm Trungpa Rinpoche, fue  un maestro budista tibetano que salió del Tibet con la invasión china. Al llegar a occidente estudió desde distintas miradas al “ser humano occidental” y expresó su impresión de que el budismo se manifestaría en occidente como psicología.

   La psicología en occidente originalmente estudiaba la mente/psique. Sin embargo, cuando surge el paradigma científico que instala el método científico como el único método válido para acceder al conocimiento, la psicología hace un intento por usar la introspección como método para conocer la mente: un sujeto observa su propia mente como objeto de estudio y da cuenta de ella. Sin embargo, el método no alcanza el estatus necesario ante el poder del método científico y la psicología abandona la mente como su objeto de estudio y busca un objeto que sea sometible al método científico, la conducta. Si en ese entonces hubiésemos conocido la meditación o práctica de mindfulness, otro habría sido el derivar de la psicología. Pero, por algo no fue así y la conocemos recién hoy en que la psicología,  después de conocer muchos otros aspectos del ser humano, puede recuperar su objetivo original, cual es el estudio de la mente. Mindfulness es un método por medio del cual se puede acceder al conocimiento de cómo funciona la mente.

   Dicho lo anterior, nos queda en evidencia que la práctica de mindfulness/meditación, aún cuando hay muchos distintos tipos de meditación y muchas distintas prácticas a las que les llamamos meditación, no es una práctica que tenga como objetivo la relajación, la paz, la mente en blanco. Todos estos son, sin duda, resultados posibles de una práctica que más bien busca conocer cómo funciona la mente y la realidad, cómo es que este modo de funcionar nos permite o no estar en paz. No es entonces, un modo de escapar de la realidad como piensan algunos; al contrario, su objetivo es permitirnos ver la realidad como es, desenmascarando las causas profundas de nuestro sufrimiento y despejando nuestra confusión mental. Consiste  básicamente en regresar una y otra vez, a la experiencia más inmediata de la realidad del momento presente, de manera  amable y sin juicio.

   La experiencia de mindfulness consiste en simplificar la experiencia al máximo; reducir los estímulos externos al punto de “simplemente estar” en una situación donde “no pasa nada” en particular. En ella nos encontramos al desnudo solos con nuestra propia mente: puedo escuchar, sentir, observar, tocar cómo construyo mundos con ella y les atribuyo carácter de real, a tal punto que todo nuestro organismo reacciona como si lo que estoy pensando fuera cierto. También observamos cómo podemos soltar nuestro discurso interno y toda la realidad que habíamos construido desaparece, se esfuma dejando en evidencia que sólo era una construcción de mi propia mente. Podemos observar, sentados, sin nada que hacer más que prestar atención a nuestra respiración como reedito constantemente el pasado, anticipo y planifico constantemente el futuro y cómo ese momento presente que contiene toda la riqueza de lo que es simplemente real, nos pasa inadvertido.

   El pasado ya pasó y no tiene vuelta, el futuro nunca llega porque cuando llega es presente; la única realidad real es el presente, ese momento pleno, simplemente real, en el que mente, cuerpo y espíritu están sincronizados, es el momento perfecto simplemente porque es lo que es. El regresar una y otra vez, de manera amable y consciente, a ese espacio de apertura e intimidad con nuestro momento presente, es la invitación que nos hace la práctica de Mindfulness.

   El objetivo es lograr un profundo estado de conciencia durante la sesión, y se usan varias técnicas concretas para alcanzarlo. Perseguimos conseguir que nuestra conciencia se relaje y no elabore juicios de nuestras sensaciones, sentimientos o pensamientos. Saber qué acontece en nuestro fuero interno en cada instante a través de la gestión de los procesos atencionales. 

   El Mindfulness consigue separar la persona de sus pensamientos para poder reconocerlos y poner en duda los patrones mentales, otorgando un gran peso al aquí y el ahora mediante una atención total al momento presente.



   Idealmente, el Mindfulness debería practicarse durante media hora al día, aunque se recomienda comenzar con sesiones más cortas, de no más de diez minutos, para ir aclimatando la mente a las nuevas sensaciones e ir construyendo poco a poco estados mentales de meditación. Si nos propasamos con el tiempo al principio, es fácil que terminemos frustrados al dedicar mucho rato seguido a algo que aún no sabemos hacer bien, y terminemos cansándonos y abandonando esta rutina.

Por lo tanto, aprender a hacer Mindfulness puede requerir cierto tiempo de práctica hasta que seamos capaces de meditar en casi cualquier circunstancia.


   Hay que tratar de buscar un sitio libre de ruidos, con una temperatura entre 18 y 25º y en la que nos sintamos confortables. No hay que olvidarse de desactivar teléfonos, alarmas, aparatos electrónicos y todo tipo de ruidos y ondas que nos puedan molestar o interferir en la meditación. En caso de que pongamos música de fondo, es importante que ésta sea relajante y con ciclos repetitivos para impedir que acapare nuestra percepción. 

   Algunas personas prefieren realizar la meditación en entornos abiertos, en su jardín o en un parque público. No es una mala decisión, pero es importante escoger un sitio que no sea muy concurrido y esté libre de ruidos y elementos distractores. El uso de ropa cómoda siempre será un elemento positivo de cara a la meditación, y se recomienda quitarse el calzado y todos los complementos que puedan oprimir el cuerpo.



   La posición para el Mindfulness será, simplemente, sentarse cómodamente en el suelo; no necesariamente en la posición de loto, pero sí es básico que la postura deje la espalda en un ángulo recto para facilitar la respiración. Se puede emplear un cojín, una esterilla o una toalla para estar más cómodos. En el caso de que el cojín sea bastante grueso, será recomendable inclinar la zona pélvica hacia delante, sentándonos en el extremo. 



   Las vertebras deben permanecer en una posición recta, sujetando el peso del tórax, el cuello y la cabeza. Las piernas y los brazos deben permanecer relajados pero sin desestabilizar la línea de la columna. Por ejemplo, es una buena idea dejar caer los brazos apoyándolos encima de las caderas, o bien simplemente dejarlos colgando. Si la postura alcanzada nos genera tensión en algún área del cuerpo, será preciso reajustar la posición corporal.

30 octubre 2016

CLAVES DE LA FLEXIBILIDAD

Ejercicios de flexibilidad son un componente importante de cualquier programa de acondicionamiento físico. Son suaves y ayudan a mejorar la longitud de los músculos.
Los ejercicios de flexibilidad ayudan a aumentar el rango de movimiento en las articulaciones. Los  ejercicios de estiramiento  son muy útiles para eliminar problemas de dolor en varias partes del cuerpo.


Rafael Conejo (Profesor Karate-do)
Uno de los principales objetivos de hacer estos ejercicios es que los tejidos conectivos que rodean sus músculos son alargados. Hacer estos ejercicios de tres a cinco veces a la semana es lo ideal y conduce a que tu cuerpo sea mucho más flexible. Estos ejercicios son muy útiles para quienes tienen problemas de espalda. También mejoran la postura. Proporcionan un físico relajado.
Los ejercicios de flexibilidad tienden a ser ignorados o poco practicados, pero son muy importantes. Los ejercicios de flexibilidad deben incluirse si o si en un régimen de ejercicios, ya que son muy importantes. Esta inclusión debe ser por lo menos de tres a cinco veces a la semana. 

Los ejercicios de flexibilidad alargan y extienden los músculos en su cuerpo y conducen a un mayor rango de movimiento. Más agilidad y libertad de movimiento en la vida cotidiana.
Con la edad, la flexibilidad en el cuerpo disminuye. Por lo tanto, la elongación del músculo conduce realizar las tareas diarias con más facilidad y sin los riesgos de accidentes o lesiones. Los ejercicios llevan a mejorar la circulación sanguínea. 

Hay un seguimiento mejorado de la sangre a los músculos y se puede evitar el dolor de la artritis. Hay mejoría notable de la postura. Quien practica ejercicios de flexibilidad y estiramiento de manera regular tiene una mayor movilidad y hay menos riesgo de caer y lastimarse.
Los ejercicios de flexibilidad también ayudan a la persona en el alivio de tensión. Durante el estrés, los músculos se estrecha y el alargamiento en el ejercicio de los músculos conduce a la liberación de la tensión. 

Es  necesario incorporar en la práctica de yoga  ejercicios de flexibilidad de los músculos de la base. Estos músculos están en el tronco y la pelvis. Asi se  evita la posibilidad de una mala postura, dolor lumbar y lesiones musculares. Por lo tanto, los ejercicios de flexibilidad proporcionan un cuerpo relajado y reducen los dolores musculares. Los ejercicios de flexibilidad también preparan el cuerpo para la tensión de los ejercicios que haces todos los días. Los beneficios de los ejercicios de flexibilidad, por lo tanto, son muchos siempre se realizan de manera organizada.

La práctica de ejercicios de estiramiento, elongación y flexibilidad generalmente son ejercicios que al comienzo de la práctica de yoga resultan incómodos e incluso dolorosos. Pero se deben trabajar a plena conciencia buscando la relajación y no la tensión en la postura. Desde lo mental se debe dirigir al cuerpo físico para que vaya relajándose y saque todas las tensiones de mas que no ayudan al estiramiento de un musculo o grupo muscular. Incluso en una postura de estiramiento hay muchos practicantes que tensionan hasta la cara, esto de a poco debe ser corregido, ya que debemos ir suavizando todo nuestro cuerpo, siendo consientes de que solo debemos trabajar en el estiramiento, elongación y flexibilidad de una zona de nuestro cuerpo y que el resto solo acompaña al ejercicio o postura.

Estos estiramientos, elongaciones o ejercicios de flexibilización deben hacerse con una buena entrada en calor como el saludo al sol o surya namaskar. En yoga los estiramientos se practican sin “rebotar” en la postura como se hacen generalmente en algunas clases de gimnasia. Se debe armar el estiramiento o postura y de a poco trabajando con la respiración vamos ganando terreno, avanzando en la elongación poco a poco. En la inhalación acumulo prana, energía vital y en la exhalación avanzo en el estiramiento suavemente, sin tironeos ni presiones excesivas.

Siempre en yoga una postura tiene su contra postura para trabajar de manera armónica  pareja y equilibrada nuestro cuerpo.  

El Secreto de la Flexibilidad
Practicando Yoga no solo se mantiene la elasticidad y se eliminan los anormales depósitos de minerales de los huesos, sino que es posible recuperar la juventud perdida.
La elasticidad del cuerpo depende del estado de las arterias y de la columna vertebral, la acumulación gradual de sedimentos, como cal, en las válvulas arteriales y venosas debido a las impurezas de la sangre, da lugar a la inflexibilidad de estas partes.
Conservar e incrementar la flexibilidad del cuerpo es uno de los principales objetivos de 
las Asanas.
Kino MacGregor y Sofía Xirotiri

Gracias a la técnica adecuada, se puede recuperar muy bien la flexibilidad aun cuando no la hemos trabajado con continuidad en nuestra vida.
Creemos que lo único que limita nuestra flexibilidad son los músculos y los ligamentos pero se ha comprobado que podemos lograr una flexibilidad infinitamente mayor con actitud mental correcta que por una tracción violenta sobre los músculos que se resisten.
Para acrecentar nuestra flexibilidad real es indispensable trabajar en el nivel del control nervioso, es decir actuar mentalmente sobre nuestro cuerpo.
El individuo medio no puede tocar el suelo con sus dedos manteniendo las rodillas rectas incluso a la edad de veinte años. Este tipo de endurecimiento de los ligamentos puede reducirse a un mínimo practicando los ejercicios de Yoga. El cuerpo será flexible como el de un niño, incluso a avanzada edad. Cuanto mayor somos, los ligamentos se van endureciendo y la columna vertebral se vuelve rígida. El endurecimiento excesivo puede ser debido a distintas causas, pero especialmente a la alineación defectuosa del cuerpo y pobreza del equilibrio, lo que causa el acortamiento de los ligamentos.
La presión causada por el acortamiento de los ligamentos en la base del cráneo, irradia a los nervios que pasa a través de la ligazón facial. Estos dolores de cabeza, hombros y brazos pueden eliminarse con algunas posturas del Yoga.
Los ejercicios de Yoga están indicados principalmente para mantener la apropiada curvatura en la columna y aumentar su flexibilidad mediante el alargamiento de los ligamentos longitudinales y posteriores.
El estiramiento de los músculos previamente relajados constituye una característica esencial de las Asanas, que explica también porque relajan mejor y más pronto que la gimnasia, la que procura el desarrollo de la musculatura somática mediante la contracción repetida de los músculos voluntarios.


El músculo puede encontrarse normalmente en tres estados diferentes:
1) Contracción: Es la fase útil del funcionamiento muscular durante la cual el músculo al contraerse actúa sobre el esqueleto y proporciona el trabajo mecánico que permite efectuar el movimiento.
2) Tono: Es el estado normal de cualquier músculo en vigilia, no activo, pero listo para contraerse en cuanto le llegue una orden bajo la forma de influjo nervioso.
3)Relajación: El músculo esta distendido, es el estado de los músculos durante el sueño y en los ejercicios de relajamiento del Yoga.

A estos tres estados hay que agregar otro: el del músculo estirado. Es una situación particular y diferente de las otras tres, el músculo es incapaz de estirarse por si mismo: El estiramiento se produce por una acción exterior.
El músculo es muy extensible en su límite normal de elasticidad. Cuando se alcanza este, el músculo puede estirarse aun mas pero muy lentamente. Se estirara y lo hará tanto mejor cuanto más relajado esté. Una tracción brusca sobre no músculos relajados puede incluso traumatizarlos. 

Una tracción lenta progresiva, continua sobre un músculo no ofrece peligro, por el contrario, adra a este una serie de efectos favorables como exprimir la sangre, especialmente la venosa. La circulación venosa depende, no del impulso cardiaco, sino de las contracciones y descontracciones alternativa de los músculos que , al comprimir las venas, impulsa la sangre hacia el corazón. Pero el músculo retoma su volumen normal y “aspira sangre fresca”, que lo “enjuaga”, lo “desengrasa” y lo alimenta.



Recordemos que una buena “puesta en marcha”o entrada en calor antes de una sesión de Asanas facilita mucho el trabajo, porque los músculos en calor se estiran más fácilmente.

Durante el tiempo de reposo en el suelo, la sangre fluye en gran abundancia a los músculos que han sufrido estiramiento. Este relax constituye una fase esencial y no hay que precipitarse de una postura a otra. No comience la próxima Asana sino cuando la respiración y los latidos del corazón han vuelto a la normalidad.
Posturas de yoga para la flexibilidad
Hay posturas de yoga para la flexibilidad como la del pez, el loto, la cobra, el triángulo simple, el arco, etc. Algunas se realizan de pie, otras sentados, otras acostados. Con ellas se estiran y flexibilizan los músculos de la columna vertebral, las caderas, las corvas, en fin, todo el cuerpo físico.

Para las personas que padecen algún tipo de desequilibrio, ya sea físico o mental, los beneficios del yoga para la flexibilidad son incalculables, pues llega a su vida una calma, una tranquilidad y un sosiego imprescindibles para su sanación.
Siete aspectos fundamentales de los beneficios de la práctica del yoga para la flexibilidad.
• Por supuesto: aumento de la flexibilidad
• Adiós a la rigidez, la tensión, el dolor y la fatiga de los músculos
• Más lubricación y movimiento de las articulaciones
• Mejor funcionamiento de los ligamentos, tendones y aponeurosis de la vaina que rodea los músculos
• Cero cansancio ni agotamiento
• Mayor circulación de la energía y por consiguiente, desbloqueo energético
Cuando realizamos los ejercicios yoga para la flexibilidad, nos sentimos plenos, satisfechos, realizados, flexibles, en forma. Podemos hacer casi cualquier movimiento o practicar diversas disciplinas, pues le volvemos a dar a nuestro cuerpo ese don que un día tuvo y que sencillamente había olvidado: el de la flexibilidad.

FLEXIBILIDAD Y ELONGACIÓN
La flexibilidad es una cualidad física a la que hasta hace relativamente poco no se le concedía la importancia que merece, y aún hoy no se trabaja todo lo bien que se debiera; es el objetivo de este artículo dar a conocer una metodología y un porqué de muchas de las acciones que llevamos a cabo y otras que dejamos de hacer. 
La flexibilidad tiene dos componentes: elongación muscular y amplitud articular; es decir, la capacidad que tiene la musculatura para alargarse y el rango de movimiento que permiten los elementos articulares (uniones entre huesos).

Como la flexibilidad involuciona con la edad, debemos trabajarla regularmente: al nacer tenemos una flexibilidad del 100% que con los años vamos perdiendo; poco a poco nos vamos haciendo más rígidos.
Los estiramientos fundamentalmente tienen dos mecanismos de acción sobre el sistema muscular:
1. A NIVEL VASCULAR provoca un efecto de "bomba de succión" que hace aumentar el riego sanguíneo en el interior del músculo.
2. A NIVEL NEUROMUSCULAR provoca una modificación del tono, ya sea estimulando o inhibiendo el huso neuromuscular, dependiendo de la intensidad y duración del estiramiento.
De esta manera, según en qué momento del entrenamiento empleemos los estiramientos van a realizarse de un modo diferente para conseguir los efectos deseados, y por tanto una mejor predisposición para la actividad que vamos a llevar a cabo. 

ELONGACIÓN MUSCULAR + AMPLITUD ARTICULAR =FLEXIBILIDAD


Elongar para lograr flexibilidad:
Si usted tiene un perro o un gato, probablemente haya notado cuán seguido le gusta, a su mascota, elongarse.
Estirarse genera bienestar; especialmente, después de haber estado todo el día echado. O, como sucede más a menudo con los seres humanos, después de haber estado todo el día sentado.
Pero a diferencia de los animales, nosotros no somos tan propensos a pararnos y estirar nuestros cuerpos tras largos períodos de inactividad, aun cuando nuestros cuerpos no desearían nada más que una buena elongación. De estar sentados todo el día en un escritorio o frente a una computadora, pasamos, normalmente, al asiento de un auto, autobús o tren y, luego, en casa, a otras actividades, pero también sentados: comer, leer, ver televisión, pagar cuentas —en línea— y contestar correo electrónico.

Con el 60 por ciento de los adultos mayores de 50 años llevando una vida inactiva, ¿sorprende a alguien que veamos más problemas de salud relacionados con articulaciones y músculos que se insubordinan tornándose rígidos, inflamados y hasta dolorosos? Envejecer también contribuye a la rigidez muscular y la escasa flexibilidad: a medida que envejecemos, los músculos tienden a perder elasticidad, y los tejidos alrededor de las articulaciones se hacen más densos. Eso dificulta el movimiento. De hecho, uno puede perder, cada 10 años, el 10 por ciento de la flexibilidad si no hace nada. Aquí, es verdaderamente aplicable el adagio que reza: “Si no lo usa, ¡lo perderá!”.
La mejor rutina de actividad física es una que incluya los cuatro pilares del acondicionamiento físico: flexibilidad y estabilidad, actividades para adquirir resistencia (aeróbicos, caminatas), entrenamiento de fuerza y equilibrio. 

La elongación ayuda a mantener sus músculos distendidos, lo que mejora su flexibilidad o capacidad para inclinar/doblar su cuerpo sin lastimarse. La elongación frecuente puede permitirle ganar movilidad, haciéndole más fácil inclinarse/agacharse y alcanzar elementos en alacenas, según Jay Blahnik, especialista en acondicionamiento físico y autor del libro Nuevo método de estiramientos para todos. “Es como una recompensa que uno puede sentir cada día”, asegura.

También hay otras gratificaciones. Mantenerse flexible puede ayudarlo para: Mejorar y mantener su rango de movimiento, lo que, a su vez, mejora el equilibrio, Prevenir caídas, Aliviar dolores crónicos, Disminuir la tensión y el estrés, Mejorar la circulación y la concentración, Potenciar su energía y Mejorar su postura.
Las recomendaciones de elongar o de no hacerlo están repletas de conceptos erróneos y de estudios conflictivos. Existe poca evidencia que permita clarificar estas cuestiones. La elongación ha sido promovida durante años como parte esencial de los programas de acondicionamiento físico, como una forma de disminuir el riesgo de lesiones, prevenir la inflamación y mejorar el rendimiento. Pero, ¿qué dice la evidencia? 
Las últimas investigaciones concluyen que elongar puede disminuir el dolor y la inflamación después de hacer ejercicio. Sin embargo, ninguna evidencia respalda la teoría de que elongar inmediatamente después de realizar ejercicio pueda prevenir las lesiones por sobrecarga física o agudas.

Según los especialistas, lo que resulta clave en el debate sobre la prevención de lesiones es cuán a menudo se elonga. La elongación habitual que se hace durante un período de tiempo, como una clase de yoga o de elongación, puede disminuir el riesgo de lesiones. Sin embargo, los períodos cortos pero intensos de elongación, o el estiramiento que se hace sólo antes y después de entrenar, no lo harán. 



Tenga presentes estos prácticos consejos de seguridad cuando elongue:
Comience lentamente. Se tornará más fácil elongar a medida que adquiera práctica.
No lo fuerce. Sobre estirarse puede causar dolor y lesiones. Puede sentir una ligera tensión al elongar, pero no debería doler. Si duele, deténgase.
Respire profundamente. No aguante la respiración. Respirar lenta y profundamente lo ayudará a relajarse y hará más fácil la elongación.
Precaliente: Si elonga antes de hacer ejercicio, caliente su cuerpo previamente durante, por lo menos, cinco minutos, con movimientos livianos como caminar o marchar en el lugar. Debería evitar elongar un músculo frío, ya que puede aumentar el riesgo de sufrir una contracción.

Elongue todos los grupos musculares principales, aguantando cada elongación por, al menos, 30 segundos. Los profesionales del acondicionamiento físico recomiendan concentrarse en los músculos de las pantorrillas, los músculos frontales y posteriores de los muslos (cuadriceps y aductores, respectivamente), flexores de la cadera (psoas ilíaco), del pecho (pectorales) y espalda (dorsales). También puede elongar su cuello, hombros, muñecas y tobillos.
Trate de elongar tres veces por semana y la mayoría de los días de la semana en los que haga ejercicio.
Tenga cuidado al elongar después de una lesión o si padece de alguna afección crónica (consulte a un médico).

Escuche a su cuerpo y haga lo que pueda. Todos tenemos un grado de flexibilidad diferente, que es determinado, en parte, por nuestros genes.
Elongación y más elongación :
Aquí hay algunas actividades que puede probar para mejorar su flexibilidad. También pueden desarrollar fuerza o equilibrio, o ambos:
Yoga-Pilates-Ballet, danza moderna-Tai Chi, artes marciales-Natación-Pelota de estabilidad/equilibrio.

Si está tomando clases, dele a su cuerpo una oportunidad para descansar y reponerse tomándose un día para no elongar. Si usted elonga como parte de una rutina como caminar o trotar, varíe la forma en que lo hace. Por ejemplo, alterne ejercicios de elongación estática y dinámica: agáchese, inclínese a uno y otro lado, rote su cuerpo hacia ambos lados, pero no rebote. “La elongación con movimiento controlado es muy buena para ayudarnos a funcionar durante el día”, comenta Blahnik.

Elongar a lo largo de la jornada, en lugar de hacerlo en un único y más extenso momento del día, también está perfectamente bien. Un par de movimientos de estiramiento en la mañana, después de salir de la cama; por la tarde, cuando llega a su casa del trabajo; y en su escritorio, durante el horario del almuerzo o de descanso, puede revigorizar la mente y el cuerpo.
“Elongar tiene que ver con aprender cómo se logra una relajación de manera cómoda e individual. Le permite volver a ponerse en contacto con su cuerpo y con el modo en que se siente” —dice Bob Anderson, autor de Stretching In The Office (Elongando en la oficina)—. “Y cuanto mejor sintonía logra con su cuerpo, más activo quiere estar”, asegura Anderson.
Ya sea que esté intentando estar activo o haya estado activo por mucho tiempo, elongar lo hará sentir estupendamente bien, en todo sentido. Según Anderson: “Es el elemento que permite que a las personas les vuelva a agradar su cuerpo y sientan que lo están haciendo bien”.
  MEJORAR NUESTRA PRACTICA DE POSTURAS DE ESTIRAMIENTO DE YOGA
Al principio cuando nos iniciamos en la práctica de yoga no nos enteramos mucho de lo que hacemos. Cuando vamos avanzando en una práctica regular seguramente empezamos a tomar conciencia de lo que hacemos con nuestro cuerpo físico. Queremos lograr cada vez más y mejor flexiones, posturas y estiramientos. Ahora bien, debemos ser consientes de nuestros límites y de nuestras aptitudes.
Una actitud poco favorable es la de mirar al de al lado y compararse. Esto puede traer consecuencias de sobre/exigencia y posterior lesión.

Una lesión... nos pasamos del delicado límite que hay entre “poner a prueba” el cuerpo, lo cual implica sensibilidad, auto-observación, cariño... y el “exigir al cuerpo”, sin la sensibilidad suficiente... Entonces, un músculo desgarrado, un ligamento súper inflamado, un pellizco en la lumbar...
La lesión es sin duda el Gran Maestro de la práctica, nos devuelve la atención consciente, la sensibilidad, de manera amplificada. Nos baja el ego que siempre quiere más y mejor y nos regresa a la mat con una actitud más humilde, más yóguica, Ahimsa: No-Viole-o-ncia. 

Sólo si practicamos yoga desde la sensibilidad, con la conciencia de nuestros propios límites, aceptándolos, no sólo podremos llegar a nuestra mejor postura, sino qué estaremos empezando a practicar yoga, disfrutándolo, no como formas externas sino que éstas serán la viva expresión de nuestra verdadera forma interior.
Yoguis y maestros pueden reducir el riesgo de lesionarse poniendo atención a las siguientes siete recomendaciones durante los estiramientos:

ACTITUD: "Yo he observado que las lesiones ocurren menos frecuentemente cuando los yoguis tienen una actitud de devoción, rendición, aceptación y honestidad" dice Louis Ellis, maestra de Ashtanga Yoga en Fayetteville, Arkansas. "Las lesiones suceden cuando hay competitividad, ambición, insensibilidad, prisa y apego a los resultados de la práctica. Cuando el ego se ve involucrado esperando resultados, eso no es realmente yoga, es ejercicio."
ALINEACIÓN: "El yoga implica riesgo porque le estás pidiendo a tu cuerpo moverse dentro del rango más amplio posible de movimiento," anota John Friend, fundador de Anusara Yoga. "Sin un enfoque en la correcta alineación, seguiremos viendo un montón de lesionados."

VIEJAS LESIONES: Las lesiones pasadas, particularmente en las articulaciones, son vulnerables de volverse a lastimar. Los maestros deben preguntar a sus nuevos alumnos sobre sus lesiones, y los alumnos deben comunicar a los maestros sus necesidades especiales antes de la clase, si es que se sienten apenados al mencionarlas frente al grupo.
SEÑALES DE PELIGRO: "Si tu respiración se vuelve exagerada o tienes que abrir la boca para tomar aire, puede ser una señal de que te estás pasando del límite," dice Edward Modestini, quien remarca que el límite de cada persona puede variar de un día a otro dependiendo de la dieta, el sueño, las emociones y otros factores. Otras señales de peligro son cuando "tiemblas más allá del control, o cuando las posturas se sienten colapsarse, en vez de emerger."

TRANSICIONES: "La gente olvida que dos terceras partes de la práctica es entrar a las posturas y salir de las posturas, con control y atención," dice Ana Forrest, maestra de yoga de Orcas Island, Washington, y fundadora del Forrest Yoga Circle de Santa Mónica, California. "Aquí es donde la gente
LÍMITE" INDIVUDUAL: Una parte esencial de la práctica de Yoga es el desarrollo de la atención para reconocer cuándo alcanzar y cuándo descansar. En una práctica consciente, el acto de no dañarse mediante retroceder y descansar, es realmente un verdadero yoga.
ENCONTRAR UN BUEN MAESTRO: "Lo que hace a un buen maestro es su profundo respeto por sus alumnos, no que sus alumnos logren poner las manos en el suelo," dice Judith Hanson Lasater, maestra de yoga, quien recomienda a sus alumnos hablar de sus problemas y preocupaciones. Y 
Recomendaciones: “Para minimizar el riesgo de lastimarse, estudiantes y maestros necesitan entender cuáles son las áreas del cuerpo más sensibles a lastimarse, y saber cómo protegerlas”, dice Roger Cole, científico y maestro de Iyengar System en Solana Beach, California. Menciona la espalda baja, rodillas y cuello como las más propensas, seguidas por la articulación del sacro ilíaco y los isquiotibiales. 

Las lumbares y el sacro iliaco están muchas veces relacionados a las flexiones al frente porque comprimen los discos intervertebrales y sus ligamentos. “para hacer estas posturas más seguras, gira la cadera tanto como puedas antes de que la espalda se vea involucrada, alarga la columna, no flexiones demasiado lejos y nunca te fuerces a ti mismo durante la postura.

Girar la cadera conlleva su propio riesgo en los isquiotibiales, especialmente en la inserción de los músculos con los huesos”. Para prevenir lesiones en la rodilla, Cole enfatiza la importancia de no forzar las rodillas en Padmásana (loto), sino girar la articulación del fémur y la cadera. LLevar el pie hacia arriba o empujar la rodilla hacia abajo, aplica una fuerza tremenda en los cartílagos internos de la rodilla.

La postura que más lastima a personas de más de 40 años es Sarvangásana (la vela) , según Larry Payne, terapeuta y maestro de yoga de Los Angeles. Para los principiantes sugiere ArdhaSarvangásana, una variación donde las manos sostienen el peso de la cadera, aligerando la presión sobre el cuello. Sarvangásana es especialmente peligrosa para la gente con un sobrepeso de 15kg extras. Él siempre ofrece la opción de Viparita Karani, con o sin cojín. Roger Cole está de acuerdo con que el cuello puede ser vulnerable en Sarvangásana si se tolera con todo el peso del cuerpo. “El cuello tiene una curvatura natural y la vela lo dobla en el sentido opuesto. Practicarla agresivamente puede contribuir a dañar los discos”.
“Con todas estas consideraciones muchas personas se pueden asustar de practicar Hatha Yoga, pero en realidad el yoga es muy bueno como para perdérselo. Algunas de las grandes lecciones es actuar con conciencia, balance, no agresivamente, y con sentido común. SI la gente lo hace así, puede disfrutar de una práctica feliz y segura.”, Anota Cole.

“A pesar de este enfoque sobre los riesgos durante la práctica, el Hatha Yoga es una de las formas de “ejercicio” más seguras”, dice Lewis Maharam, médico del deporte de Manhatan y director del New York City Marathon. “Con frecuencia recomiendo Yoga a mis pacientes, especialmente a los corredores, quienes tienen una fuerte tendencia a la rigidez. Si ocurren lesiones en cualquier actividad –incluyendo yoga- casi siempre tiene que ver con tratar de hacer mucho, demasiado rápido.”
 Cómo sentirse cómodo en la práctica de  yoga
Según los yogas sutras de Patanjali, la verdadera definición de una asana es una postura que es a la vez estable y cómoda.

Pero, ¿cuántas veces te has encontrado a ti mismo en la postura de la paloma  con el deseo irrefrenable de salir  de ella? Sus músculos se acalambran, piensas en gritos de socorro, y tu mente te lleva a lugares que son tan incómodos hasta que simplemente no puede soportarlo más y  salís de la postura. 

No te preocupes, es perfectamente normal! Y mucho más fácil que luchar consigo mismo es mantenerse en la postura. Aquí voy a recomendarte como preceder.

1. Respirar El primer paso, respirar. Inhale, exhale. Inhale, exhale. Simple, o no tanto. Es natural para nosotros contenemos la respiración durante momentos de estrés, confusión, o tareas cotidianas simplemente. De hecho se requiere esfuerzo para respirar, me refiero a realmente respirar. 
Pero venir a nuestra respiración es primero. Esto nos ayuda a encontrar esa conexión cuerpo-mente que es tan importante para aquietar la mente (que es el paso 2). Cuando llegamos a nuestra respiración, nuestro sistema nervioso parasimpático es tranquilo y consciente. Es como un masaje en nuestro sistema nervioso. Basta con probarlo ahora. Concéntrese en su respiración. Cierra los ojos. Luego, observar lo que sucede. Probable que su mandíbula se aflojó, sus hombros se relajan hacia abajo y hacia atrás, y su mente se vuelve más tranquila.

2. Aún tu mente está allí.  Esto suena más fácil de lo que es. Y esta es la belleza de yoga. Cuando te metes en una postura, las cosas están así. Tu mente empieza a divagar. Tu cuerpo empieza a hablar con vos, que le recuerda cualquier pequeña molestia. Se empieza a escuchar la charla en su mente, hasta que le convence de cualquier mentira que está tratando de decirle. No, no se va a morir en esta postura. No, no te va a matar para seguir en esa postura. Aquietar la mente significa encontrar control. Y una vez que la mente se aquieta, que puede estar disponible para recibir la información que realmente importa. Se trata de "yoga chitta vritti nirodha", traducido al "yoga es el dominio de aquietar la mente-materia." Una vez dominado, el verdadero Ser brilla.




3. Sea Paciente Al igual que todos los  profesores decimos siempre en nuestras clases ", milímetros son miles." Esto es cierto en el yoga-y en la vida. El hecho de que no se puede entrar en una pose, no significa que no aspira a ser algún día. Su cabeza no puede tocar las rodillas en Uttanasana sin una ligera curva, pero cada día se respira en la postura, aquietar tu mente, y encontrar la paz con su cuerpo, ese extra milímetro de extensión sólo podría llevarlo a su borde. Y eso está logrando mucho.
4. Aceptar Las Limitaciones De Su Cuerpo No todo el mundo estaba destinado a sentarse en loto. Este es sólo un ejemplo, pero se obtiene lo que estoy diciendo. Todo el mundo tiene una estructura diferente del esqueleto, musculatura, los ligamentos y la flexibilidad. Por no hablar de todos los estilos de vida los factores que influyen en nuestra capacidad de mover y doblar. 

5. Por Encima De Todo, El Amor No importa lo que está sucediendo a su alrededor, o si usted está en este momento, usted está exactamente donde se supone que deben ser. Ama y se acepta. Amor y aceptar sus alrededores. Y amar y aceptar a los demás que están en tu vida. En última instancia, cultivar la paz interior, que pronto permear todo a su alrededor. Si podemos encontrar el confort y la estabilidad en una postura de yoga difícil, ciertamente podemos tomar esta práctica fuera de la lona, ​​encontrando el mismo confort y estabilidad en la vida cotidiana.

6. Cuida tu alimentación. Mucha gente que practica yoga vive a base de café y de una dieta rica en trigo y lácteos. Estos “alimentos yóguicos” son nefastos para tu sistema nervioso, tu flexibilidad y tu bienestar general. Lo que tu tejido conectivo necesita son alimentos ricos en minerales, especialmente en azufre y magnesio, además de otros antiinflamatorios, como la cúrcuma y las grasas Omega-3.

                                   Texto recogido en su mayor parte del blog: http://vivianayoga.blogspot.com.es/

21 abril 2016

ENTREVISTA A JOSE CARBALLAL

José, ¿Cómo era tu vida antes del yoga?

Mi vida antes del yoga… no sé por dónde empezar! Si me centro en cómo era mi vida justo antes del yoga, puedo decir que bastante caótica, con una tendencia fuerte a la autodestrucción, la baja autoestima, la necesidad constante de reafirmación desde el exterior y la dependencia emocional. Mi salud, que desde que nací fue débil (nací ahogándome y fuí directo a una máquina de respiración asistida, y siempre he tenido problemas respiratorios, asma, etc…), no me preocupaba lo más mínimo y siento que, como muchos de los jóvenes de esta sociedad actual, era alguien frustrado, con una tendencia a la depresión y a la desilusión. Mi vida era una espera diaria al fin de semana, donde podía beber, emborracharme y desconectar, por unas horas, de esa incómoda sensación que me acompañaba día y noche, la de no sentirme bien ni conmigo ni con mi vida. 

Sin embargo, siempre hubo en mi una tendencia a buscar “más allá”, un cierto interés por los modos de vida alternativos, algo no sorprendente si tenemos en cuenta mi desilusión con la realidad que vivía. De ahí que de vez en cuando, probara prácticas que tenían que ver con la espiritualidad, como el yan chin do. Pero mi carácter no tiene (o tenía) la constancia entre sus fuertes, por lo que pronto me cansaba y volvía a mi desidia habitual. En el año 2000, estaba estudiando interpretación en una escuela que me conquistó por su enfoque, que yo entendía como “actuar sin mentir, desde la verdad, desde la honestidad, dejando el ego a un lado para dar cabida al personaje”. El hecho de que eligiera este tipo de enfoque para afrontar la interpretación también me hace dar cuenta que siempre ha habido una tendencia en mí, una atracción o valoración hacia ciertas actitudes que tienen que ver con el yoga. Fue durante este periodo cuando sufrí un susto grande respecto a mi salud, una pericarditis que me provocó un dolor tan fuerte en el corazón que llegué a pensar, cuando me ingresaban de urgencias, que podía ser un infarto. Me asusté mucho. Cuando volví a la escuela, una de mis profesoras me recomendó practicar yoga, tanto por temas de salud como de expresión corporal, para ayudarme en mi entrenamiento actoral. Y fue así como comencé a practicar en el centro Sivananda.

¿Durante cuánto tiempo practicaste Sivananda? ¿Cómo te encontró el Ashtanga?

Estuve un año practicando Sivananda, casi nada realmente. Estaba ayudando en el centro, limpiando y haciendo todo tipo de tareas a cambio de las clases, ya que yo era un estudiante entonces y no tenía mucho dinero... Así que pasaba mucho tiempo con los profesores... y me encantaba. Fue un gran descubrimiento para mí, el yoga....



Todo aquel que sintió lo mismo sabe que no es posible describirlo con palabras, pero había un gran sentimiento de alegría, de haber encontrado algo que estaba tocando un lugar más profundo en mí mismo que cualquier otra cosa antes. Y aún así, después de un año, sentí la necesidad de buscar un poco más, de probar otros estilos de yoga; suponía que como sentía esa necesidad, algo faltaba todavía. Así que un día recuerdo leer un artículo sobre el ashtanga yoga y sus maravillas. Las grandes transformaciones que podría traer a tu vida. Y me decidí a probarlo. Afortunadamente, el aspecto que me atrajo desde el principio fue el espiritual, la transformación. Pero supongo que también me estaba faltando una forma, un tipo de práctica que pueda conectar más con mi personalidad y mi nivel de energía, y esa fue la práctica de ashtanga. Con esta práctica, mantenía todos los aspectos de la espiritualidad y de la transformación y además, me sentía más conectado y cómodo en el enfoque de asanas propio del sistema. Y recuerdo perfectamente la sensación al salir de la primera clase, había encontrado lo que estaba buscando. Y así y todo, por supuesto, esto era sólo el comienzo de la búsqueda dentro de este nuevo sistema…

¿Puedes por favor hablar de tu viaje a India? ¿Cómo fue la experiencia, y cómo fue conocer a Sharath (O a Guruji)?

Mi primer viaje a Mysore fue unos meses después de empezar a practicar ashtanga. Se dice que al llegar por primera vez a la India, o la amas o te vuelves a casa de inmediato. A mi me pasó lo primero. Estaba tan fascinado por todo, desde los perros y las vacas y otros animales en las calles a las reacciones de la gente hacia mí, a los hábitos de los indios y su manera de vivir. Con la India, aunque por supuesto hay momentos en que no es fácil para nosotros por varias razones, fue amor a primera vista. Aún hoy en día, en cada viaje a India tengo momentos de amor y fascinación y momentos donde me resulta muy díficil estar allí y añoro mucho mi casa, mi ciudad. Creo que esto nos pasa a casi todos!

Fui allí por entusiasmo pero al mismo tiempo, tenía un poco de miedo, ya que tenía una lesión grave en la rodilla debido a un fuerte ajuste. Mi profesora de aquel entonces, insistió en que fuera a las clases de Sharath en lugar de ir al shala de Guruji en Lakshmipuram, así que eso fué lo que hice. Sharath enseñaba  entonces donde Sharaswathi está enseñando ahora, pero en la planta baja, en la sala de estar; y éramos muy pocos, algunos días sólo cuatro o cinco, algunos días hasta ocho o diez. Recuerdo que estaba asustado de que Sharath viniera a ajustarme por primera vez en Marichyasana D porque es donde me lesioné. Pero desarmó mis expectativas por completo en ese ajuste. Fue tan suave, él podía sentir mi miedo y cuando salí del ajuste, pensé: "Guau, no ha hecho nada en absoluto", por lo que poco a poco comencé a relajarme con él, día a día. En un par de semanas se las arregló para atarme en esa postura sin ningún tipo de dolor. Yo estaba tan sorprendido; me di cuenta que trabajó conmigo de una manera completamente distinta a la que estaba acostumbrado hasta ese entonces. Trabajó con mi cuerpo pero también lo hizo con mi mente y mis emociones; ganó mi confianza por completo en él como maestro. Me gustó mucho su sencillez, la forma en que podía combinar ser muy estricto y serio en algunos momentos con tener sentido del humor y ser compasivo y empático. Volví a casa sabiendo que volvería de nuevo y que había encontrado a mi maestro. Pero fue en mi próxima visita cuando experimenté estar en la misma habitación con ambos, Guruji y Sharath, en el main shala.


¿Y cómo fue la experiencia con Guruji?

Conocí a Guruji ya practicando en el main shala en mi siguiente viaje y tuve la suerte de practicar con él y Sharath juntos por un par de viajes más.



Sobre  Guruji, bueno, era un hombre muy imponente. Cuando lo conocí, él ya era un anciano en edad, pero su energía y fuerza no encajaban con ese concepto en absoluto. Desde el primer día que fui al main shala, estaba claro que era alumno de Sharath, él era el que llevaba mi práctica y me pareció totalmente correcto, así que no puedo considerarme realmente un alumno de Guruji, si se mira desde esa perspectiva. Pero sí pasé mucho tiempo en la misma habitación con él, recibí muchos de sus ajustes fuertes y sensibles (ambos), escuché sus conferencias y tengo un par de anécdotas con él que preferiría guardarlas para mí mismo, ya  que son valiosos recuerdos para mí.

Pero sí recuerdo un momento especial que nunca olvidaré de él y que quiero compartir. Fue después que la práctica mysore. Había terminado y yo estaba en la sala de espera hablando con alguien cuando salió. Quedaban algunos alumnos y se detuvo en la puerta y empezó a hablar con nosotros. Esto es algo un poco personal y me siento un poco avergonzado de compartirlo pero recuerdo vívidamente que estaba sonriendo mientras hablaba con alguien y noté su mirada, su mirada era tan luminosa. Y su sonrisa era tan pura... fue ese momento en el que vi tanta pureza y bondad en su cara, me conmovió de tal manera que las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos y huí del shala para que no me viera! Este es un muy bonito recuerdo que tengo de él.

Aunque no tenía una fuerte conexión con él ni una relación profunda, recuerdo cuando recibí la llamada de mi amiga Hojung para hacerme saber que acababa de fallecer. Yo estaba en la calle y me fui a mi apartamento, me senté en el sofá y empecé a llorar tan fuerte, no pude parar. Y al mismo tiempo, estaba un poco sorprendido, como si una parte de mí de repente pensara, "¿cómo es que esto te afecta tanto, no tenías una relación tan profunda con él, no hablaste casi con él... ". Y entonces me di cuenta: eran lágrimas de agradecimiento. Y aún hoy, incluso ahora mientras escribo esto, mis ojos se humedecen de sólo pensar cuánta gratitud siento hacia él, por su  gran esfuerzo en compartir y difundir esta práctica, por el gran ejemplo que era para la mayoría de nosotros, por su perseverancia y su integridad y la forma en que fue un ejemplo vivo de ecuanimidad, compromiso y sacrificio. Y por cuánto cambiaron todos esos esfuerzos mi vida y la de tantos otros. Así de grande era como maestro, podía dejar una gran marca no sólo en las personas realmente cercanas a él, sino también con las personas que ni siquiera llegaron a conocerlo, como lo sigo viendo a lo largo de los años enseñando. Así Guruji, la persona, el ser humano, era alguien con quien compartí muchos meses de mi vida en el yoga shala y alguien a quien admiraba a la distancia; pero Guruji, el gran maestro de yoga es alguien muy, muy cercano a mi corazón y así  lo será siempre. 

Y muy afortunadamente, Sharath mantiene esa sala con el mismo tipo de compromiso, la misma perseverancia e integridad; cuando vuelvo cada año, siento que Guruji está ahí. Totalmente.

¿cómo nuestra práctica física de asana colabora en el control de las cesaciones mentales, ayudándonos a ir hacia "el yoga"?

Esta es una pregunta de examen! Sólo puedo dar mi propia comprensión de la misma, ​​entonces mi respuesta sería que la única forma en que nuestra práctica física de asana puede ayudarnos es si está debidamente sustentada por los yamas y niyamas. Parte de lo que hacemos con nuestra práctica física tiene que ver con el control de la cesación de los vrittis por supuesto, pero la práctica física sólo dura una porción muy pequeña de nuestros días. Claro, si podemos hacer una práctica de asanas en la que podemos mantener un foco de buena calidad y hacernos fuertes en esa habilidad, eso también sería de ayuda. Y mientras tanto, estamos purificando nuestro cuerpo y nuestro sistema nervioso, que también nos ayuda a ir hacia el estado de yoga. Así que con esta práctica física, estamos preparando nuestro cuerpo y mente para ese viaje, ganando fuerza, estabilidad, salud, disciplina, confianza... pero durante el día, surgirán tantas situaciones donde ese foco, esa paz mental o esa conexión con nosotros mismos y los demás se vea comprometida. Entonces, ¿cuál es el punto de los yamas y niyamas? Para mí, sólo nos dicen cuál es la mejor manera de comportarse, dentro y fuera del mat, de manera que podamos minimizar la cantidad de interferencias en nuestras mentes.

Asana por sí sola, sin el apoyo de estos principios, no va a hacer mucho por ti a nivel espiritual, obviamente. A fin de alcanzar más y más paz mental, e ir a estados superiores de conciencia, tenemos que apoyar la práctica de asanas con los dos primeros pasos, lo cual no es nada fácil. En realidad, creo que la obsesión tan común con el asana que vivimos hoy día, el ansia de nuevas poses, mostrarse en las redes sociales, esta tendencia de convertir el ashtanga sólo en asanas, tiene que ver precisamente con el hecho de que, aun cuando la práctica de asanas es difícil, la práctica de los dos pasos anteriores es aún mucho más difícil!! Así que tendemos a sentirnos más cómodos en la superficie y nos fascinamos con los aspectos del yoga que son más asequibles, menos sutiles y menos difíciles... (y sí, algunas de las asanas son muy desafiantes...) Creo que este es uno de los "peligros" del ashtanga yoga, la idea de que todo lo que tienes que hacer es conseguir posturas y posturas, y una nueva serie y practicar asana tanto como puedas y eventualmente, la iluminación sucederá. Ciertamente, Pattabhi Jois dijo "practica, practica y todo vendrá"... pero él nunca dijo "práctica ASANA y todo vendrá".

Cómo animas a tus alumnos a no obsesionarse con las asanas y a cultivar su práctica de Yamas/Niyamas dentro y fuera de la sala?

Bueno, hay muchas oportunidades para abordar el tema en situaciones cotidianas, así que sólo trato de que tomen conciencia. Por ejemplo, cuando me doy cuenta de que un estudiante está ocupando demasiado espacio, utilizando espacio de otro, o cuando me doy cuenta de que alguien está empezando con el programa de "dame más asanas", me tomo un momento y les hablo acerca de santosha o asteya y de lo importante que son en este camino y que tienen la oportunidad de trabajar con ellos y descubrir si eso crea una diferencia para ellos en su estado de ánimo y en sus vidas.

Es una situación difícil porque siento que mucha gente de nuestra generación tuvo una gran decepción con la religión y los Yamas y Niyamas, si no se explican adecuadamente, pueden asemejarse de alguna manera a las religiones de las cuales algunos de nosotros nos alejamos. Así que tratamos de que tengan sentido, que hagan referencia al efecto que tienen sobre la mente y como una manera de ayudarnos a encontrar ese estado que queremos alcanzar, y no como una forma de evitar "ir al infierno", si entiendes lo que quiero decir.... Tienen que tener sentido para que los puedas trabajar, de lo contrario, sólo seguirás reglas como robots ... y creo que esta práctica se trata de lo contrario, dejar de ser robots y recuperar nuestra humanidad.

También tenemos un espacio los domingos donde, después de la práctica, los alumnos se animan a hacer preguntas, compartir sus preocupaciones o sus experiencias y usamos esos espacios para hablar de los otros aspectos del yoga. Hablamos de nuestra visión de los yamas y niyamas con ellos, y por lo general se crea una discusión, y los puntos de vista y opiniones de los alumnos hacen esas reuniones muy interesantes y ricas en muchos niveles. Pero, sobre todo, yo personalmente sólo trato de tener los Yamas y Niyamas presentes en mi vida diaria, y confío en que esto será vistos por mis alumnos, ya que no creo que haya una mejor manera de guiar a los demás que a través del ejemplo. Eso es lo que veo en mi maestro, veo tanto de los dos primeros pasos en lo que hace y cómo lo hace.... y me encanta escucharlo hablando de ellos en la conferencia, pero es aún más inspirador para mí verlo en acción,en  la forma en que se comporta.

Así que al final es muy simple, sólo trato de enseñar como él me ha enseñado. Si funcionó para mí, ¿por qué debo cambiarlo?

Jose, algo mágico sucede cuando uno encuentra su maestro y mantiene una práctica consistente y dedicada con esta persona. Qué es lo que sucede, según tu opinión, entre el maestro y el alumno que permite que este crecimiento ocurra?

Es realmente algo mágico para mi y como cualquier tipo de magia, hay un gran componente de misterio, así que no es muy sencillo de poner en palabras.

La palabra devoción es la primera que viene a mi mente cuando leo tu pregunta. La devoción es tan importante para esta práctica y para la relación con tu maestro, o debería decir, tu Guru, porque para mi tienen diferentes connotaciones. Varios maestros pueden enseñarte cómo realizar posturas o asistirte o hablar sobre filosofía. Pero no todos pueden remover la ignorancia en sus alumnos a niveles profundos. Y de la misma manera hay una diferencia entre un alumno y un shishya. Por eso para mi en una relación entre un Guru y un shishya, tienen que haber ciertas cualidades que pueden no ser necesarias en otro tipo de relaciones y una de ellas es la Devoción. Y la devoción no es sencilla para nosotros los occidentales. A veces les pregunto a los alumnos a cerca de la devoción y algunos de ellos se ponen bastante incómodos o simplemente dicen que ellos no sienten devoción por nada. Pero creo que si sigues este camino, esto llegará, antes o después.

Para mi, la devoción tiene que ver con la plena confianza, plena dedicación. Y así es como me siento con respecto a Sharath, confío en él 100%, y creo que cuando te sientes así las cosas son mucho más fáciles. Cuando no hay dudas en el camino, cuando te sientes 100% confiado, te puedes relajar mucho más, puedes estar más abierto, y ese tipo de apertura creará el espacio necesario para que muchas cosas buenas sucedan. Creo que la devoción, la verdadera devoción, es algo que se desarrolla con tiempo, algo que crece. En este punto, después de algunos viajes a Mysore, atravesando varias experiencias, algunos momentos muy difíciles que pasé en este shala y teniendo a Sharath guiándome y ayudándome cada una de las veces, creo que puedo decir que no puedo confiar más en él de lo que lo hago. Pero así y todo, cada vez que vuelvo, siento esa confianza crecer aún más. Siento que estoy completamente dedicado a él y eso se ha desarrollado a lo largo de los años hasta ahora. Y sin esa devoción, hubiese sido imposible obtener todas las bendiciones que he obtenido de él. 

La verdadera devoción no depende de las circunstancias, como cuántas posturas obtienes o si te autorizan cuando lo esperabas o si obtienes o no lo que esperabas de él. Y eso es muy común en Mysore lamentablemente, a muchos alumnos les encanta hablar acerca del amor que sienten por su Guru hasta que no obtienen lo que quieren de él… entonces, de una semana a otra, encuentran un nuevo “Guru” que los mantiene felices. Puedo jurar todas las veces que escucho a la gente en Mysore teniendo problemas con Sharath, quejándose de él o teniendo una crisis acerca de venir a Mysore… al final, todos esos problemas tienen un factor común: falta de fé. Cuando confiás en tu maestro 100%, simplemente lo haces, y simplemente confías en que habrá una buena razón para todo lo que sucede en esa relación maestro-alumno.

Por eso afortunadamente para mi, no siento la necesidad de ir con otro maestro cuando el mio no cubre mis expectativas, siempre confío y estoy seguro de que estoy en las mejores manos y lo que sea que él me enseñe, diez posturas o ninguna, que me grite porque estoy haciendo una postura mal o que me diga “muy bien” luego de un backbend, si siento que está siguiendo mi práctica de cerca o que me está ignorando, yo confío en él lo suficiente como para saber que eso es exactamente lo que necesito en ese momento. Porque algo es seguro, él sabe mucho más que yo. No hay duda sobre ello. Y lo que está haciendo en esa shala no es enseñar posturas. Él está haciendo mucho más que eso, en un nivel mucho más sutil. Está trabajando con nuestras mentes, con nuestros egos. Él enseña verdadero yoga. Una práctica transformadora. Y para que ello funcione, tienes que estar abierto y necesitas confiar. No hay mayor enemigo, en mi opinión, para este proceso mágico que el venir a Mysore con algún objetivo. Ese objetivo te distraerá del maravilloso trabajo que él está haciendo contigo, porque tu mente estará demasiado ocupada preocupándose por no estar logrando esos objetivos para este viaje. Y tendrás un maravilloso, virtuoso maestro frente tuyo cada mañana pero volverás a casa desilusionado porque no pudiste verlo!! Este es, lamentablemente, el caso más frecuente. Por eso yo me siento muy, muy afortunado de haber encontrado esta confianza, que él se haya ganado mi confianza por completo, que tenga esta fe en él. Esta fe me permite venir al shala cada mañana totalmente relajado en lo que se refiere a mi práctica y a su desarrollo. Sólo necesito hacer mi trabajo y luego puedo relajarme con respecto a todo lo demás porque sé que él está haciendo el suyo. Puedo soltar ese tipo de control sobre mi práctica y esa es una maravillosa sensación. 

Muchas veces nosotros, alumnos de Sharath, hablamos acerca de ese algo especial que se siente en el shala, esa atmósfera especial, o energía que no se encuentra en otro lado. Yo creo que eso es la devoción. La que él siente por su Guru y la que muchos de nosotros sentimos hacia él. Es esa misma devoción la que me permite a mi y a muchos otros encontrar la manera, sin importar lo que suceda, de volver acá cada año para seguir beneficiándonos de esta relación tan especial y única, la del Guru-shishya. Y realmente es algo muy hermoso de sentir o cuando lo ves en otros. Una de las cosas que más me inspira es ver a Peter Sanson, venir a Mysore después de más de veinticinco años, habiendo sido alumno de Guruji por tanto tiempo, y verlo arrodillarse para tocar los pies de Sharath cada mañana al dejar el shala. Ese tipo de devoción me conmueve e inspira mucho más que una imagen de un “handstand” o pino perfecto sobre un acantilado. Ese es el tipo de yoga que quiero para mi y mis alumnos. Ese es el tipo de devoción que me ha permitido evolucionar como persona y lograr increíbles descubrimientos sobre mi mismo. Y creo que es la base del Parampara, creo que soy sólo un transmisor de esa energía que se transmitió de guru a guru, generación tras generación. Por eso cuando mis alumnos dicen “He ido a tantas clases de yoga, a distintas shalas de yoga pero nunca me sentí así en una sala de yoga antes, hay algo especial acá, hay una atmósfera especial”, sólo puedo sonreír porque puedo reconocerme en ese mismo sentimiento cuando voy a Mysore. Y luego, me doy cuenta que no tengo ningún mérito en esto, sólo tengo el gran honor y la gran responsabilidad de mantener esta transmisión que me fue dada por mi Guru, y por su Guru antes de él, y por su Guru antes y así y así. 

Esto para mi es muy simple. Sólo tienes que encontrar un maestro, o Guru (depende de qué palabra te haga sentir más cómodo) y poner tu sadhana en sus manos, asegurarte que hagas tu parte del trabajo con plena dedicación y honestidad y confiar plenamente en que él se encargará de tu evolución, de tu práctica. Es realmente algo muy sencillo, si lo miras de esta manera. No sé cómo logramos convertir algo tan sencillo en algo tan complicado!

Jose, cuando el cuerpo es saludable y la práctica es fuerte, la dedicación y el compromiso fluyen. Qué consejo tienes para tus alumnos que están luchando con lesiones o con motivación baja?

Si me preguntaras las 5 mejores cosas que esta práctica me hado en la vida, una de ellas es aprender a lidiar con el dolor de una mejor y más saludable manera. Hay tanto para aprender  de esta práctica si estás abierto y disponible… ver las reacciones, las tendencias, los patrones, hacerlos obvios para poder lentamente trabajar sobre ellos, permitiendo que la transformación suceda. El dolor es una gran parte de la práctica, como es una gran parte de la vida. Y en ambas, nos cuesta bastante relacionarnos con él. Pero la práctica puede cambiar eso.

Cuando el dolor está presente en nuestra vida (dentro y fuera del mat), nuestra tendencia natural es intentar evitarlo todo lo que sea posible.



Me encanta esta cita de Carl Jung que dice “No existe la manera de hacer consciente algo sin dolor. La gente hará cualquier cosa, no importa lo absurda que sea, para evitar enfrentarse a su Alma. Uno no se vuelve iluminado al imaginar figuras de luz sino al hacer consciente la oscuridad”. Yo me identifico por completo con esta frase y creo que también la práctica es así. Eso es lo que hacemos cuando surge dolor, queremos dejar de practicar. O evitarla. No queremos lidiar con el dolor, sólo queremos practicar cuando se siente bien. Esto por un lado es muy común y podría decirse que bastante lógico también. Pero por otro lado, “Dejamos de buscar una relación porque nos lastimaron en la última?” Eso para mi hace tan poco sentido como dejar de practicar cuando surge dolor. Debe haber ecuanimidad con respecto a esto porque es negar algo que es parte de la práctica. Y también es una gran oportunidad para aprender a lidiar con el dolor, con lo que no es fácil, lo que nos hace sentir incómodos, incapaces o frustrados. Es una gran oportunidad para trabajar la ecuanimidad. Aprender a practicar cuando te sientes “bien” y cuando te sientes “mal” y darte cuenta que ambas experiencias son igualmente válidas. Aprender a soltar el apego a una “buena práctica”, lo que no creo que sea un concepto verdadero. Toda práctica es buena para mi, excepto la que no realizas. De esa no aprenderás nada. De practicar con dolor, aprenderás y mucho. Tu concentración tendrá que aumentar para que no empeores el dolor, para que puedas identificar los momentos donde empeora o donde se suaviza.

El proceso es tan interesante y puede enseñarte tanto acerca de ti mismo! Diría que tras un período de negación, de no querer aceptar el dolor, tal vez enojándonos o frustrándonos o alguna que otra emoción más, lo aceptarás y comenzarás a trabajar con él y ahí la mitad del sufrimiento habrá terminado. Creo que el proceso es fascinante, ir cada día al “lugar de conflicto” e intentar entender cómo es ese dolor, qué estás haciendo para incrementarlo, qué podés hacer para curarlo, dónde estás poniendo mucha tensión, cómo puedes encarar la postura desde otro enfoque hasta que encuentres la clave, que tal vez tenga que ver con eliminar un poco de tensión, o con darnos cuenta que no estamos usando bandhas, o con activar ciertos músculos, o con mejorar nuestra respiración, o con no ir tan a fondo en la postura hasta que se vaya el dolor y luego volver a profundizar en ella lentamente. Este proceso traerá muchas lecciones valiosas, con razón Guruji solía decir “las lesiones son una bendición”. Realmente traen muy buenas lecciones si les damos su lugar.

Por eso para mi, cuando surge dolor algo importante para hacer es no dejar que nos tome por completo. Sí, puedo tener dolor en kapotasana, por ejemplo, pero no voy a dejar que ese dolor cubra mi práctica por completo y decir “mi práctica es una porquería, tengo tanto dolor”. Esa actitud sólo generará negatividad y resistencia. Obvio que sería más llevadero no tener dolor, pero está ahí y está ahí solo por cinco respiraciones al día, entonces no lo agrandemos más de lo que es. Siempre me recuerdo a mi mismo la importancia de mantener esta práctica por mucho tiempo, con compromiso y dedicación y con una actitud positiva para tener éxito, como dicen los yoga sutras. Sigamos disfrutando del resto de la práctica, no nos apeguemos al dolor e intentemos enfrentarlo, en cualquiera que sea la postura en la que surja, con determinación, coraje y también con sensibilidad y compasión. Intentemos mirarlo a la cara, para aprender qué tiene que decir acerca de mí y de la manera en la que practico y aprender de eso y aceptarlo como parte de mi práctica por ahora. Sé que no estaba ahí antes por eso es justo pensar que de la misma manera que vino, puede desaparecer. Tal vez no cuando yo quiera pero eventualmente. Aceptar el dolor en la práctica, darme cuenta que puede estar ahí pero no tiene por qué paralizarme, que todavía puedo hacer tantas otras cosas, que puedo aprender a atravesarlo y superarlo, eso es algo muy valioso para mi. Esas son el tipo de experiencias transformadoras de esta práctica que son realmente impagables. Lo que es realmente profundo, sutil - algo que no se puede mostrar en Instagram!!

Honestamente creo, y lo he experimentado, que aprender a lidiar con el dolor en la práctica hace más fácil poder lidiar con el dolor fuera de la misma. Dicen que el yoga es el fin del sufrimiento y yo entiendo esto como que el yoga no eliminará el dolor en tu vida sino que sólo te enseñará cómo aceptarlo. Por lo tanto, te encontrarás aceptando cualquier cosa que la vida te proponga en cualquier situación. Y eso significa que estarás en paz con todo y por lo tanto, no habrá sufrimiento. Por supuesto que todo esto es fácil de decir y difícil de poner en práctica, y el proceso es fascinante pero duro aunque verdaderamente vala la pena! Dicho esto, necesito aclarar que uno nunca debe practicar de manera poco cuidadosa y debemos encarar nuestra práctica de asana siempre intentando trabajar sin violencia y respetando nuestros límites. Pero seamos honestos, no es posible hacer esta práctica sin experimentar dolor en algún momento (o en varios a lo largo de toda nuestra práctica) como tampoco es posible experimentar la vida sin dolor. Cualquiera que diga lo contrario, miente. ¡Garantizado!

Con respecto a la falta de motivación, hay ciertas cosas que todos debemos atravesar de vez en cuando. Es natural no tener el mismo entusiasmo siempre y la práctica de asana puede llegar a ser muy demandante. No siempre tenemos ganas de hacerla y especialmente cuando surgen dificultades como dolor, las cosas empeoran. Durante estos periodos, me sirve de ayuda leer textos que reflejen mi estado y hablan sobre ello, como los yoga sutras o el Bhagavad Gita. Casi siempre ayudan a poner las cosas en perspectiva y te inspiran a enfrentar esos momentos. Tener una charla con alguien que tenga un proceso más largo que el tuyo, también puede ser de ayuda. Y realizar lo que yo llamo una limpieza de intenciones. Quiero decir, tomarse el tiempo para reflexionar en la forma en que estamos manejando nuestra práctica, qué es lo que realmente quieres de ella, chequear si estás en el camino correcto o no, qué es lo que está faltando, dónde te estás distrayendo, de cuáles aspectos importantes no estás cuidando. Los momentos de falta de motivación, de nuevo, pueden traer muy buenas cosas. Puede ser muy saludable revisar nuestra práctica, hacernos varias preguntas e identificar qué es lo que no está funcionando, qué puedo intentar cambiar para identificar y solucionar la cuestión. Lo importante para mi, en ambos casos (lesiones y falta de motivación) es, como decimos en España “tomar el toro por los cuernos” y usarlos de una manera sabia para ayudarnos a crecer y aprender de ellos y no como la excusa perfecta para huir de la práctica!

¿Algo que añadir para terminar?


Quiero decir que siento que a veces, nuestra ambición, nuestras ganas de destacar o de ser admirados, o simplemente nuestra falta de conciencia, atenta contra la integridad y la pureza de este sistema que nuestros maestros se han esforzado tanto en conseguir trasmitir para que nos llegue en su estado más puro. En estos tiempos parece que "todo vale"... y la comunidad ashtánguica también tiene sus grietas. No pretendo ni dar lecciones ni ser pesimista,  pero esta práctica está en peligro. Se está abaratando, diluyendo, trivializando y frivolizando cada vez más, y siento que les debemos a nuestros maestros mantener y transmitir esta práctica para el bien de todos, y no para nuestra gloria personal. Y trasmitirla en su manera más pura e íntegra, como nos hemos comprometido a hacerlo. Por eso me gustaría llamar a la reflexión de nuestra comunidad porque creo que tenemos que tomar conciencia de todos los obstáculos que se alzan en el camino. Y siento que es importante ser claro y mirar a la cara los conflictos. Las formaciones de profesores están haciendo mucho daño, creando cientos de profesores al año sin la más mínima experiencia, como compruebo una y otra vez cuando algunos de ellos llegan a nuestra sala sin conocer siquiera la secuencia correctamente ni tener ninguna eficiencia en su práctica. Estos profesores trasmiten una práctica superficial y descafeinada a alumnos que a su vez, en algún momento, empezarán a enseñar a otros... Muchos de estos practicantes acaban sintiéndose decepcionados, culpando a sus profesores en el mejor de los casos, o a la práctica en el peor. Hay mucha ignorancia respecto a la transmisión de la práctica y muchos sacan un provecho enorme de esto. Creo que es muy importante informar a la gente, y sobre todo, creo que es muy importante no colaborar con estos programas, de ninguna manera ni dándoles ningún nombre encubierto. Y seamos francos, cualquiera que tenga Facebook sabe que muchos de los profesores autorizados caen en esto. A mi me frustra y me enfada, y como profesor perteneciente a este linaje, me siento traicionado por estas personas. Siento que están haciendo daño a un sistema muy valioso y siento que también están traicionando la confianza de su maestro y de sus compañeros.

También me gustaría llamar a la reflexión sobre el uso de las imágenes de asanas en las redes sociales y su efecto en la transmisión de la práctica. Sé que todo depende de la intención con que se hace, y reconozco que muchos profesores que usan redes sociales para promocionarse tienen grandes dotes, y no es mi intención criticarles ni atacarles. Muchos son excelentes profesores y tienen las mejores intenciones y fantásticos resultados, independientemente de que yo comparta sus métodos. Y no dudo de la buena intención de la mayoría de ellos.  Pero sí creo que vale la pena intentar mirar con perspectiva y ver el efecto de tanta fotografía, de tanto instagram, de tanta exposición, Uno puede elegir hacer esto o no, es por supuesto una elección personal. Pero creo que todo esto está creando mucha confusión y, de nuevo, está colaborando a frivolizar y dejar la práctica en un nivel superficial. Cada vez se asocia más la práctica de ashtanga con tener una cuenta en Instagram, con tener muchos seguidores, con ser popular.... yo no entiendo esto. Y me resuenan una y otra vez las palabras de Guruji, "vuelve la atención hacia adentro"... Parece que por un lado estamos enseñando una práctica que tiene que ver con mirar hacia adentro, y a su vez, estamos animando a los alumnos o practicantes a convertirse en estrellas de las redes, y esto es peligroso. Poner tu valoración personal en la respuesta de desconocidos en una red social es delicado. Y hacerlo usando la práctica, todavía más, a mi entender. Creo que es importante saber que uno puede hacer esta práctica, y tener una práctica tan "avanzada" como se llegue a tener sin mostrarla a los demás. No es un requisito, y parece que para las nuevas generaciones, esto no está claro. A veces nos llegan correos de alumnos que quieren empezar a practicar en la escuela y nos adjuntan sus cuentas de IG como si realmente fuera parte de lo que necesitas, esterilla, esterilla de algodón  e Instagram! No creo que esto sea bueno o malo de por sí, repito que creo que depende de cómo se use, pero veo efectos muy negativos y creo que reflexionar sobre el tema no está de más.

Me gustaría que todos, por supuesto yo incluido, pudiéramos estar lo suficientemente despiertos para poder ver e identificar nuestras propias incoherencias, nuestra falta de consistencia u honestidad, y evitar a toda costa que dañe la pureza de esta, nuestra práctica.

También quiero agradecer tu trabajo y tu esfuerzo, Lu y Lydia. Por el tiempo que hemos pasado elaborando nuestra "charla virtual" veo que este proyecto te lleva muchas horas de tu esfuerzo y tu dedicación, un esfuerzo desinteresado y noble por hacer llegar a la gente esta tradición y su forma de transmisión, y como decía, creo que es muy importante informar. Por eso te agradezco que me invitaras a hablar sobre mi experiencia, que al final es hablar sobre mi maestro, ya que todo lo que sé lo he aprendido de el. ¡Gracias por la oportunidad y por tu esfuerzo! 


Extraído del blog:  
http://www.ashtangaparampara.org/jose-carballal-spanish.html